La crisis política de Cataluña

Los nacionalistas reciben con esceptismo la propuesta del PSOE para dialogar sobre Cataluña en el Congreso

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, necesita convencer a cuantos más grupos políticos sea posible para que apoyen la creación de la comisión en el Congreso con la que aspira a reconducir, a través de un diálogo abierto, el conflicto planteado por el independentismo en Cataluña. Para que este foro se haga realidad, los socialistas necesitan convencer a los nacionalistas en general y a los independentistas en particular para que compartan mesa con los partidos estatales y acepten hablar sin una agenda previa con el pretexto se poner a examen el funcionamiento del Estado de las Autonomías.

Las primeras reacciones han sido de escepticismo, pero de momento sólo Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se ha mostrado radicalmente en contra de participar. Tanto es así que el propio Pedro Sánchez, que aún así se pondrá en contacto con los republicanos catalanes, se mostró convencido este martes de que la iniciativa contará como mínimo con el apoyo de en torno a 300 de los 350 diputados del Congreso.

El líder del PSOE sigue cerrando filas con el presidente Rajoy, porque “hay que garantizar la legalidad”, pero insiste también en proclamar que “es hora de que el Gobierno tome nota y empiece a aportar soluciones políticas”.

El portavoz de ERC, Joan Tardà, fue el encargado de dejar claro que su partido no pisará la comisión. “Nosotros ya nos hemos desconectado”, ha dicho, fiel a a la agenda independentista republicana. “Que no nos esperen en ninguna comisión de estudio que serviría a la larga para que se pudieran extraer unas conclusiones que permitirían la creación de una subcomisión que a la vez estudiaría una hipotética reforma constitucional…”, ironizó sobre la estrategia del PSOE. ERC, subrayó, al igual que la mitad de Cataluña, “ya ha desconectado” de España y por eso la comisión que proponen los socialistas “no tiene ningún interés”. Los independentistas catalanes ya han cogido el “atajo” que llevará a Cataluña a votar “sí” o “no” en el referéndum previsto para el próximo 1 de octubre.

La contundencia de ERC, sin embargo, contrasta con el tibio cuestionamiento que la propuesta ha cosechado en otras formaciones nacionalistas e independentistas, ninguna de las cuales se ha mostrado abiertamente en contra de la apertura del espacio de diálogo que proponen los socialistas.

A falta de un pronunciamiento oficial por parte del PDeCAT, su portavoz Carles Campuzano ha confirmado que su partido sí formará parte de esa comisión, una vez que se constituya, a pesar de creer que la propuesta llega “muy tarde” y “mal”. Aunque para la antigua Convergència el problema es que Sánchez propone, en su opinión, “una reflexión global sobre el modelo del Estado de las Autonomías, cuando la cuestión a resolver en estos momentos es Cataluña”.

En la memoria de los nacionalistas catalanes permanece todavía la decisión de PP, PSOE, Ciudadanos y PNV de rechazar, en diciembre de 2016, una propuesta del PDeCAT que proponía la creación de una comisión en el Congreso, en ese caso para pactar las condiciones del referéndum que el Govern ha terminado organizando unilateralmente para el próximo 1 de octubre.

Campuzano se permitió augurar incluso que ERC acabará sumándose a la comisión si los republicanos deciden continuar en el Congreso tras el referéndum del próximo 1 de octubre, informa Europa Press.

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, por su parte, ha asegurado que la propuesta de Sánchez supone confundir dos planos distintos, el del problema en Cataluña y el del sistema autonómico y ha augurado que “así no se va a conseguir una solución”.

En declaraciones en la Camara baja, Aitor Esteban se ha mostrado contrario a “mezclar” ambos asuntos cuando son diferentes. “Primero, vamos a enfrentar realmente que hay un problema nacional, el caso que Cataluña y Euskadi están planteando una y otra vez, y después se puede hablar de mejorar el sistema autonómico, pero creo que estamos confundiendo los planos”, ha dicho el portavoz vasco.

Esteban no ha anticipado la postura final del PNV, pero sí ha asegurado que tal y como se ha planteado de entrada esa comisión no cree que vaya a solucionar nada en Cataluña, “y menos con las premuras de tiempo en que se está”.

La diputada de EH Bildu Marian Beitialarrangoitia, por su parte, y aunque ha considerado positiva la propuesta de diálogo, se ha preguntado “para qué, porque la única solución para Cataluña es la democracia”, ha dicho, y no profundizar en el Estado autonómico.

El visto bueno de Rajoy

La propuesta del PSOE ya cuenta con el visto bueno de Mariano Rajoy y del PP, aunque el Gobierno prefiere retrasar su aprobación hasta después de 1 de octubre, a la espera de los acontecimientos que tengan lugar en Cataluña.

Una opinión favorable, en principio, que tiene mucho que ver con el deseo del jefe del Ejecutivo de mantener la cohesión entre PP y PSOE —los dos partidos que han monopolizado la hegemonía política en España durante los últimos 35 años— a la hora de dar cobertura política a las medidas que se van a adoptar para impedir el referéndum.

A la espera de un contacto directo con el líder de Podemos que confirme su disposición, el propio Pablo Iglesias ya anticipó también este martes en una entrevista en el programa La Cafetera que la propuesta de Sánchez de reconducir el conflicto catalán a través de una comisión parlamentaria le parece un ejercicio “sensato, siempre y cuando esté todo el mundo”. Iglesias se mostró dispuesto a trabajar para generar espacios en los que estén todas las partes, pero se preguntó si la citada comisión tendrá sentido en el caso de que no participe en ella “una fuerza tan importante en Cataluña como ERC”.

En cualquier caso, ya sea en esa comisión o en cualquier otro ámbito, la voluntad de Podemos más allá de lo que ocurra el 1 de octubre es seguir defendiendo “un referéndum con garantías”, explicó Iglesias, porque “un conflicto político debe pasar por soluciones políticas y la dinámica de choque de trenes no beneficia ni a España ni a Cataluña”.

Ciudadanos aún no se ha opuesto oficialmente a la iniciativa, si bien sus dirigentes están más que seguros de su escaso recorrido. El líder del partido naranja, Albert Rivera, declaró a Antena 3, poco antes de entrevistarse con el presidente Rajoy en La Moncloa para hablar precisamente de la situación en Cataluña,que es contrario a mezclar el debate de la reforma constitucional con el conflicto catalán.

Rivera admitió haber acordado con Sánchez que en otoño ambos partidos empezarían “a hablar de posibles reformas y cambios en la Constitución”, porque “hay cosas que se pueden mejorar”. Pero “si pensamos que [con eso] vamos a contentar a Puigdemont o a Junqueras, que se lo quiten de la cabeza”. En opinión del líder de Ciudadanos “hay una indefinición importante dentro del PSOE” en materia territorial que tampoco ayuda. “El camino no es contentar a los nacionalistas”, subrayó, “sino tener claro el futuro de España”. “Me parece frívolo pensar que todo esto [el desafío independentista] lo vamos a parar con una comisión parlamentaria”.

La escasa fe de Rivera en un diálogo con los independentistas tiene su reflejo en la estrategia de Ciudadanos, que pasa no por hablar con los soberanistas sino por sumar fuerzas con PP, PSOE e incluso Podemos para desplazar a PDeCAT y ERC del Govern de Cataluña.

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