Las grandes plataformas, con Elon Musk (el hombre más rico del mundo y gran apoyo de Donald Trump para ganar las elecciones en Estados Unidos) y Telegram a la cabeza, tienen una nueva obsesión: Pedro Sánchez. La nueva regulación impulsada por el presidente para poner coto a los desmanes en las redes ha provocado un ataque sin precedentes al presidente del Gobierno desde las esferas más poderosas del mundo.
Musk, el tecnoligarca por excelencia, ha iniciado una guerra contra el presidente español a raíz de dos medidas anunciadas por el socialista: la regularización extraordinaria de migrantes y la prohibición de uso de las redes sociales para menores de 16 años. Y Telegram se unió este miércoles por la tarde con el lanzamiento de un mensaje masivo alertando de que España puede convertirse en un “Estado de vigilancia”.
En el mensaje de Pável Dúrov, CEO y fundador de Telegram, se lamenta que el plan del Gobierno de coalición no supone una “salvaguarda”: “Son pasos hacia el control total”. “Manteneos vigilantes, España. Exigid vuestros derechos. Compartid esto ampliamente antes de que sea tarde”, concluye la alerta masiva enviada por el canal de la plataforma.
Moncloa se reafirma frente a las amenazas
Fuentes de La Moncloa critican que Dúrov “ha usado su control sin restricciones de esta aplicación para enviar un mensaje masivo a todos los usuarios de España en el que vierte varias mentiras y ataques ilegítimos contra el Gobierno”. “Es la primera vez que ocurre en la historia de nuestro país”, lamentaron en el entorno del presidente, donde se reafirman: “Este hecho demuestra, por sí solo, la urgente necesidad de regular las redes sociales y aplicaciones de mensajería móvil. Los españoles no podemos vivir en un mundo en el que tecnoligarcas extranjeros puedan inundar nuestros teléfonos de propaganda a su antojo”.
Asimismo, recuerdan en La Moncloa que “Dúrov está siendo investigado por su posible responsabilidad en delitos graves, y la plataforma ha incumplido de forma reiterada sus obligaciones de control”. “Ha diseñado deliberadamente una arquitectura de mínima moderación que ha convertido Telegram en un espacio recurrente para actividades criminales documentadas, como redes de abuso sexual infantil y tráfico de drogas, con casos investigados en países como Francia, Corea del Sur o España”, indican las fuentes.
A la vez que señalan: "El mensaje enviado por el fundador de Telegram es un reflejo de la forma de operar de los tecnoligarcas en las redes sociales: está lleno de bulos y va destinado a erosionar la confianza en nuestras instituciones”.
El plan del Gobierno
Musk y Telegram han decidido ir al choque directamente con el presidente, a través del insulto en X y de un mensaje de advertencia después de que Sánchez anunciara este martes un paquete legislativo, desde el World Governments Summit en Dubai, para hacer frente a los abusos de las grandes plataformas digitales, con la medida estrella de la prohibición del uso de redes para menores de 16 años.
Y, además, la idea del Gobierno español es poner fin a la impunidad de los directivos para que sean legalmente responsables de las infracciones que se cometan en las plataformas digitales, tipificar como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal, crear un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad que permita establecer una Huella de Odio y Polarización y abordar junto a la Fiscalía las vías para investigar las posibles infracciones legales de Grok, TikTok e Instagram.
Todo ello se suma a las críticas que han llegado desde Washington en los últimos meses contra España por no comprometerse a gastar el 5% del PIB en defensa como exige Donald Trump a los países integrados en la OTAN.
Musk, la punta de lanza
Musk es la punta de lanza de la internacional ultraderechista contra el Gobierno español, el único en Europa de tintes plenamente progresistas en un momento de avance de la ola de extremismo por el mundo occidental. Y es que Sánchez representa todo lo contrario a lo que propugna el multimillonario: defensa del Estado del Bienestar, políticas feministas, una visión incluyente de la migración, apuesta por la Agenda 2030, respaldo al colectivo LGTBIQ+, impulso del multilateralismo y control del poder sin límites de las grandes multinacionales tecnológicas.
Asimismo, Sánchez es ahora uno de los pilares del europeísmo en un contexto en el que la Administración norteamericana quiere dividir a la Unión y hacer caer su papel internacional, mientras respalda a fuerzas que van contra los grandes acuerdos de Bruselas como Vox en España o Viktor Orbán en Hungría.
España, de este modo, se sitúa junto a países como Australia que quieren poner coto a estas redes, que están claramente sesgadas hacia el contenido ultra y que están haciendo negocio con los niños y la juventud. En Europa, en Francia ya ha pasado por la Asamblea la ley que afectará a los menores de quince años, mientras que en Dinamarca hay una mayoría de partidos a favor de que se legisle. También Portugal y Reino Unido están trabajando en sus parlamentos para sacar adelante este tipo de normas.
"Dirty Sánchez is a tyrant and traitor to the people of Spain ('El Sucio Sánchez es un tirano y un traidor al pueblo de España')", escribió Musk en X. Toda una declaración de guerra contra el presidente y, además, con doble sentido, ya que dirty Sánchez también pone nombre a una práctica sexual coprófila (por lo que también puso un emoji de un excremento). Luego publicó otro mensaje en el que calificaba al líder socialista como un “verdadero fascista totalitario”.
Asimismo, Musk ha cargado contra el Gobierno español en los últimos días por el decreto de regularización de migrantes, que afectará a sobre medio millón de personas. El ataque viene en un momento en el que este sistema se contrapone al modelo norteamericano de la fuerza paramilitar de ICE y a las políticas duras que se están implementando en Europa lideradas por la italiana Giorgia Meloni.
Musk lleva ya meses jugando a influir en la política española. De hecho, hace ya un año expresó en Twitter su apoyo directo a Vox. En su cuenta en X, dejó la frase “ganará las elecciones” con una imagen entonces del saludo del líder del partido de la ultraderecha, Santiago Abascal, a Trump en una cumbre ultraconservadora en Washington. El presidente de Vox ha respaldado al dueño de la plataforma retuiteando sus mensajes y diciendo sobre Sánchez: “También es un criminal corrupto”.
Vox lleva tiempo uniendo fuerzas con partidos de la ultraderecha y convocando cumbres en Madrid para atraer a votantes y poner el foco en el Gobierno de coalición. A sus eventos han acudido el presidente de Argentina, Javier Milei, o la ultraderechista francesa Marine Le Pen. Meloni vino en una visita privada esta Navidad a Madrid para ver a Abascal, aunque las fotos fueron difundidas públicamente.
El shock de la geopolítica
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La geopolítica se mueve de forma acelerada durante estos días con Donald Trump amenazando incluso a la UE con la anexión de Groenlandia. Y, frente a las posturas tibias de la UE, se están empezando a mover fichas para armar un nuevo orden que pueda contener los desmanes de la Casa Blanca. Uno de los rostros es el del primer ministro de Canadá, Mark Carney, que pronunció un aplaudido discurso en el último foro de Davos: “Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú”.
“El antiguo orden no va a volver. No debemos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero, a partir de esa fractura, podemos construir algo mejor, más fuerte y más justo. Esta es la tarea de las potencias medias, que son las que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que más tienen que ganar en un mundo de cooperación genuina”, pronunció el político canadiense a través de unas palabras que resonaron muy bien en el Gobierno español.
Carney ganó las últimas elecciones de Canadá, a pesar las malas perspectivas en las encuestas después de la marcha de Justin Trudeu, precisamente por ser la opción anti Trump en su país. En España, Sánchez también puede jugar esa carta en las próximas elecciones generales bajo la máxima que sale siempre desde la Moncloa y Ferraz: "Socialismo o barbarie".
Las grandes plataformas, con Elon Musk (el hombre más rico del mundo y gran apoyo de Donald Trump para ganar las elecciones en Estados Unidos) y Telegram a la cabeza, tienen una nueva obsesión: Pedro Sánchez. La nueva regulación impulsada por el presidente para poner coto a los desmanes en las redes ha provocado un ataque sin precedentes al presidente del Gobierno desde las esferas más poderosas del mundo.