Efectos de los documentos Epstein: dimisiones, disculpas y revelación del nombre de víctimas
Seis años después de la muerte en prisión en Nueva York del pederasta Jeffrey Epstein, los más de tres millones de documentos relacionados con su caso y publicados el viernes 30 de enero por el Departamento de Justicia de Estados Unidos han provocado una nueva ola de conmoción.
Aunque han surgido nuevos elementos sobre la forma en que tejió su red de influencia en todo el mundo y sobre las relaciones con las personas que formaban parte de ella, nada, en este conjunto entregado sin depuración previa y a veces con los nombres de las víctimas, revela nuevas complicidades en sus actividades criminales. Tras la muerte de Epstein en prisión en 2019, solo Ghislaine Maxwell, su excompañera sentimental, fue condenada a veinte años de prisión en 2022 por tráfico sexual de menores.
Tampoco aparece nada nuevo sobre los vínculos con Donald Trump, un amigo íntimo hasta principios de la década de 2000, según indica el New York Times. Parte de la información relacionada con el presidente “parece provenir de una docena de denuncias transmitidas al Centro Nacional de Operaciones contra Amenazas del FBI en Virginia Occidental”, señala el diario. Algunas de esas denuncias hacen referencia a acusaciones de agresiones sexuales contra ambos hombres, pero no se ha confirmado nada ni se han abierto investigaciones.
El FBI recopiló el verano pasado esas denuncias en un documento resumen que figura entre los documentos publicados el viernes.
Príncipe destronado
Los vínculos entre el expríncipe británico Andrew y el depredador sexual ya eran conocidos y le valieron que su hermano, el rey Carlos III, le retirara sus títulos el pasado mes de octubre. Pero el ahora Andrew Mountbatten-Windsor vuelve a estar en el punto de mira tras la publicación de una foto en la que se le ve de rodillas sobre una mujer tumbada, y de numerosos correos electrónicos en los que se revela, entre otras cosas, que invitó a Epstein al palacio de Buckingham en septiembre de 2010, dos años después de su primera condena en Florida.
Durante su visita a Japón el sábado, el primer ministro británico Keir Starmer consideró que el príncipe destronado debería testificar ante el Congreso de Estados Unidos para dar explicaciones. “Siempre he dicho que cualquier persona que disponga de información debe estar dispuesta a compartirla”, respondió a los periodistas. “No se puede decir que se escucha a las víctimas si no se está dispuesto a hacerlo.” Starmer no se pronunció sobre la necesidad de una posible disculpa, explicando que la decisión correspondía al propio Andrew.
También en Gran Bretaña, un examigo de Epstein, el exministro y comisario europeo Peter Mandelson, pidió la baja el domingo por la noche en el Partido Laborista para, según dijo, evitar causar “más vergüenza” a su formación política. “Quiero aprovechar esta oportunidad para volver a pedir disculpas a las mujeres y niñas cuyas voces deberían haber sido escuchadas hace mucho tiempo”, escribió en su carta de dimisión. Según los documentos que salieron a la luz el viernes, él y su marido recibieron en varias ocasiones sumas de dinero de Epstein.
Por otra parte, el lunes, el Financial Times reveló, reproduciendo un correo electrónico de junio de 2009, que Peter Mandelson, entonces secretario de Estado de Comercio, había facilitado a Jeffrey Epstein “un documento confidencial del Gobierno británico en el que se proponían cesiones de activos por valor de 20.000 millones de libras esterlinas [más de 23.000 millones de euros, ndr] y se revelaban los planes fiscales del Partido Laborista”. Keir Starmer ha ordenado una investigación sobre la conducta de Mandelson “durante su mandato como ministro” y pide que se le retire su título de Sir y su escaño en la Cámara de los Lores.
Mandelson dimitió de su cargo de embajador en Estados Unidos el año pasado tras revelarse nuevos detalles sobre sus vínculos con el pederasta.
Disculpas de la princesa heredera de Noruega
En otro reino europeo, Noruega, también se han visto afectadas personalidades de primer orden. La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, cuyo nombre aparece más de mil veces en los documentos publicados, ha presentado sus disculpas, ya que los correos electrónicos muestran intercambios regulares con Epstein entre 2011 y 2014.
En un comunicado difundido por el palacio real, ella afirma haber “demostrado falta de criterio”. “Lamento profundamente haber tenido cualquier tipo de contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso”, añadió.
En Eslovaquia, Miroslav Lajčák, asesor del primer ministro eslovaco Robert Fico y exministro de Asuntos Exteriores del país, ha dimitido. Los medios de comunicación eslovacos han informado sobre los intercambios entre el que fuera representante especial de la Unión Europea para los Balcanes Occidentales y Epstein. Según un intercambio de mensajes de texto de 2018, difundido por la BBC, el delincuente sexual prometía mujeres a Miroslav Lajčák, entonces jefe de la diplomacia eslovaca.
En una entrevista concedida a la web de noticias 360.sk, Lajčák negó las acusaciones, afirmando que nunca había organizado un encuentro entre el primer ministro Fico y Steve Bannon, exasesor de Donald Trump, y que “las mujeres” nunca habían formado parte de las relaciones.
En los documentos aparecen referencias y correspondencia con personalidades destacadas, como el multimillonario Elon Musk y el secretario de Comercio Howard Lutnick. Pero éstos nunca han sido acusados de actos reprochables.
Víctimas dejadas en la estacada
Estas últimas publicaciones debían haberse realizado en diciembre, tal y como preveía la ley aprobada por el Congreso a mediados de noviembre. El número dos del Departamento de Justicia, Todd Blanche, afirmó que los documentos no se habían publicado, bien porque contenían información personal que permitía identificar a las víctimas, o porque se trataba de expedientes médicos o imágenes de pornografía infantil.
Sin embargo, en una entrevista con ABC News, Brad Edwards, abogado de las víctimas de Epstein, explicó que recibía “constantemente llamadas de víctimas porque sus nombres, a pesar de que nunca se han manifestado y son totalmente desconocidos para el público, acaban de hacerse públicos”.
Para otra abogada de las víctimas, Jennifer Freeman, “la gestión del expediente Epstein por parte del Departamento de Justicia ha sido catastrófica desde el principio, marcada por torpes expurgos y la exposición de la identidad de las víctimas”.
Según el Wall Street Journal, aparecen los nombres de al menos 43 víctimas, cuando se suponía que el Departamento de Justicia debía ocultarlos antes de cualquier publicación. “Desde el viernes”, indica el periódico, “el Departamento está retirando temporalmente los documentos para realizar nuevas supresiones”.
Una de las víctimas, Anouska de Georgiou, que testificó contra Ghislaine Maxwell durante su juicio, declaró al Wall Street Journal que se había puesto en contacto con el Departamento de Justicia este fin de semana tras saber que se había divulgado información personal sobre ella, en particular una foto de su carné de conducir. “Gran parte de la información filtrada procedía de notas tomadas por agentes federales durante mi testimonio”, declaró al diario. “Cooperé con el Gobierno estadounidense cuando me lo pidió y ahora me ha traicionado, a mí y a otras víctimas, mostrando un desprecio flagrante por la seguridad, la protección y el bienestar de las víctimas de este tipo de delitos”.
A pesar de la publicación de estos nuevos documentos, el Gobierno estadounidense no prevé iniciar nuevas acciones judiciales, ya que considera que los documentos no revelan ninguna malversación por parte de las personas citadas.
Arrepentimiento del presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028
El presidente del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, Casey Wasserman, presentó el sábado sus disculpas después de que su nombre apareciera en los últimos documentos relacionados con el caso Epstein publicados por el Gobierno estadounidense. Estos documentos son intercambios de correos electrónicos obscenos en 2003 entre Casey Wasserman y Ghislaine Maxwell, que actualmente cumple una condena de veinte años de prisión por ayudar al delincuente sexual Jeffrey Epstein a reclutar prostitutas menores de edad.
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“Lamento profundamente mi correspondencia con Ghislaine Maxwell, que tuvo lugar hace más de veinte años, mucho antes de que sus horribles crímenes salieran a la luz”, declaró Casey Wasserman, de 51 años. Afirmó que “nunca tuvo ninguna relación personal o profesional con Jeffrey Epstein”. “Como se ha documentado ampliamente, participé en un viaje humanitario como miembro de una delegación de la Fundación Clinton en 2002 a bordo del avión de Epstein”, explicó Casey Wasserman. “Lamento profundamente haber estado asociado con cualquiera de ellos”.
Traducción de Miguel López