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El futuro del PSOE

Óscar López borra un tuit que se burlaba del perdedor de las primarias internas de Castilla y León

Luis Tudanca, a la derecha, con el rival perdedor, Julio Villarrubia y el presidente de la gestora del PSOE de Castilla y León, Jesús Quijano, este 4 de octubre de 2014.

"¿Sabéis esa incomparable sensación de despertarse y descubrir que sólo era una pesadilla? Pues eso. Hoy, a cenar un exquisito plato frío". 

Quien firmó ese tuit, en la noche de este sábado, fue Óscar López, líder de la federación entre 2008 y 2012, secretario de Organización de Alfredo Pérez Rubalcaba y actual secretario general del Grupo Socialista en el Senado. Y a quien se dirige ese mensaje, aunque sin citarlo, es al perdedor de la pugna interna por el liderazgo del PSOE castellanoleonés, el diputado en el Congreso por Palencia Julio Villarrubia, con quien López ha protagonizado una agria contienda en los últimos dos años.

El polémico tuit fue borrado una hora después de ser escrito. Se debió a un "desahogo" del exsecretario de Organización, según explicó su entorno a infoLibre. Ahora quiere, insisten estas fuentes, "mirar al futuro" y que su candidato, el burgalés Luis Tudanca, quien anoche se impuso a Villarrubia por 644 votos, logre "unir" al partido. 

La federación, una de las más grandes del PSOE –unos 10.000 militantes– vive una grave crisis desde finales de la primavera pasada. Fue entonces cuando se rompió en dos después de años de escalada de tensión. Nadie podía esperar ese escenario en febrero de 2012. Rubalcaba eligió al secretario general del PSOE de Castilla y León, Óscar López, como su número tres en Ferraz, sólo por debajo de Elena Valenciano. El encargado del aparato. Ello obligó a que López tuviera que dejar su cargo de barón regional en manos de Julio Villarrubia, con su respaldo. No abandonó la portavocía del partido en las Cortes autonómicas, con el argumento de que los ciudadanos le habían elegido en las elecciones de un año antes y tenía que cumplir ese mandato. 

La bicefalia funcionó mal, como se vio con el paso del tiempo. La desconfianza entre López y Villarrubia fue creciendo sin remedio, y el partido se fue desgarrando entre los partidarios de uno y los defensores del otro. El final de la guerra estalló tras las elecciones europeas, el pasado 30 de mayo. Esa noche, dimitieron 25 de los 48 miembros de la ejecutiva regional, con el objetivo de tumbar a Villarrubia y forzar la creación de una gestora. El motivo era el rechazo del barón autonómico a convocar un congreso extraordinario. Villarrubia atribuyó la autoría de la conspiración a López, al que acusó de "deslealtad" y de "hacer mucho daño al partido a nivel nacional, con comportamientos impropios de un socialista y una lucha por el poder indecente". 

Nombramiento de la gestora y alternativas

Las acusaciones de "deslealtad" eran esgrimidas también desde el otro bando, el de los próximos al secretario federal de Organización. Así, Ana Redondo, dimitida vicesecretaria general, explicó la "decisión drástica" de forzar la caída del secretario general por ofrecer "soluciones viejas" y dar vida a una "bicefalia tremenda" y "demoledora". "No ha sabido aunar al partido y no podemos esperar más, con unos resultados electorales malos y 27 años en la oposición". Villarrubia, que había obtenido el 83,1% de apoyo en 2012, había visto reducidos sus respaldos. 

La dirección federal, con un Rubalcaba de salida –ya se había convocado el congreso federal extraordinario– y con López en Organización, nombró a una comisión gestora, presidida por el histórico dirigente Jesús Quijano. La gestora es la que ha gobernado el partido en estos meses de vacío y la que convocó tanto la consulta a la militancia para elegir al secretario general (para el 4 de octubre) como el posterior cónclave extraordinario, el próximo día 18. 

Desde el mismo día de su caída, Villarrubia anunció que se presentaría a la reelección. La duda estaba, pues, en qué haría López, si volvería a optar por el liderazgo de la federación o se buscaría una alternativa de su entorno. Pasado el congreso federal y tras la victoria de Pedro Sánchez, decidió dar un paso atrás y dejar las Cortes de Castilla y León. Entonces emergió la posibilidad de Luis Tudanca, diputado en el Congreso –como Villarrubia– y líder de los socialistas de Burgos. Ferraz, oficialmente, no se inmiscuyó en el proceso regional.

"Todos somos humanos"

Tudanca y Villarrubia empezaron su pugna. El primero ganó la batalla por los avales (3.479 frente a 2.921) y este sábado, finalmente, también la Secretaría General. Quijano facilitó los datos provisionales, con el 99,73% del escrutinio de los votos emitidos. Un total de 6.750, lo que supone una participación del 65,10%. En número de papeletas, Tudanca logró 3.641 (el 54,85%), por los 2.997 de Villarrubia (el 45,15%). La proclamación definitiva de los resultados será el 8 de octubre. 

Con los datos calientes, López se lanzó a enviar un tuit que apuntaba a su rival. La venganza, vino a decir, se sirve en plato frío. A la vista del revuelo que se estaba organizando, borró el tuit poco después. "Fue un pequeño desahogo, borrado a la hora, nada comparable con lo que han dicho y hecho otros. Todos somos humanos y tenemos sentimientos. Y Óscar lleva mucho aguantado estos meses. Pero se acabó. Ya no merece la pena. Ahora llega y un tiempo nuevo en Castilla y León y Óscar quiere mirar al futuro. Luis tiene que unir al partido y él le ayudará en todo lo que le pida", explicaban a este diario fuentes de su entorno más cercano, que añadían que ese deseo de enterrar el pasado también había se había puesto de manifiesto con sus últimos tuits: 

Ejecutiva para el 18 de octubre

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El relevo en el PSOE de Castilla y León culminará el sábado 18 de octubre en el congreso de Valladolid, donde Tudanca deberá elegir nueva ejecutiva. El nuevo secretario general, de 36 años, se impuso en seis provincias (Ávila, Burgos, León, Salamanca, Segovia y Zamora), frente a Villarrubia, que ganó en las otras tres (Valladolid, Palencia y Soria), según los votos registrados en los 242 centros electorales.

El perdedor confirmó que no se presentará como candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, ya que cree que debe serlo el nuevo barón regional. Tudanca, por su parte, recordó que ahora se abre el proceso de primarias abiertas para la elección del cabeza de cartel para las elecciones de mayo de 2015. Si él es el elegido, dejará su escaño en el Congreso. También tiene pendiente organizar las primarias cerradas para designar a los aspirantes a las alcaldías

Tudanca (Burgos, 1978) es licenciado en Derecho por la Universidad de Burgos y se afilió al PSOE en 2000. Meses después accedió al liderazgo provincial de las Juventudes Socialistas. Es parlamentario en la Cámara baja desde 2008 y líder del partido en Burgos desde junio de 2012. Ahora tiene en sus manos coser un partido despedazado por las luchas internas y el objetivo de conquistar el Gobierno regional, en manos del PP desde 1987. Meta más que complicada.

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