Crisis del coronavirus

Por qué las pruebas serológicas de Ayuso a los profesores tienen una utilidad "nula"

Docentes hacen cola este jueves ante el Instituto de La Paloma en Madrid para las pruebas serológicas de la Comunidad.

Largas colas, una convocatoria a última hora y test anticuerpos. Así está siendo la 'vuelta al cole' de los casi 100.000 docentes y miembros del personal de administración y servicios de los centros educativos públicos y concertados de la Comunidad de Madrid. La realización de este estudio serológico es una de las medidas incluidas en la estrategia de inicio de curso 2020/2021 del Ejecutivo regional. Anunciado el pasado 25 de agosto, se inició este miércoles 2 dejando imágenes de aglomeraciones que provocaron la suspensión de algunas de las citas. El colapso se produjo en el IES La Paloma, en la capital, así como puntualmente en los de Alcalá y Leganés, por lo que para la segunda jornada prepararon otro centro. Estas pruebas, cuyo operativo se ha externalizado al grupo Ribera Salud por un importe que el Gobierno liderado por Isabel Díaz Ayuso aún no ha desvelado, se prolongarán hasta el 7 de septiembre.

Y aunque los focos se los ha llevado Madrid por las colas y aglomeraciones durante la primera jornada, Andalucía y Galicia también han optado por esta vía de cara al regreso a las aulas. También se harán en Asturias, aunque en su caso serán pruebas PCR. Castilla-La Mancha ha establecido que estas pruebas tendrán carácter voluntario, mientras que Cataluña hará un cribado masivo, con 500.000 test, entre el 15 de septiembre y el 15 de noviembre. Pero casi todas coinciden en realizar un estudio serológico, algo que los expertos en Salud Pública consultados por infoLibre no ven útil tal y como plantean las comunidades.

"No tenemos muy claro el porqué de la realización de estas pruebas", asegura Javier Padilla, médico de familia y experto en Salud Pública, que califica esta estrategia como "floja", de utilidad "nula" y con el único objetivo de que los profesores "sientan que se está haciendo algo". De la misma opinión es José Martínez Olmos, profesor de Salud Pública en la Escuela Andaluza de Salud Pública y secretario general de Sanidad entre los años 2005 y 2011 durante el Gobierno de Zapatero: "Si se hace solo una vez no es útil" ya que se trata de una "una estrategia de detección precoz que tiene que ser periódica".

Javier Padilla explica que, en el caso de querer hacer test a todo el profesorado, habría dos opciones. La primera, sería hacer una prueba PCR –que detecta la presencia del virus en un momento determinado–, para "poder discernir quién podría ser potencialmente contagioso y decidir quién se tiene que quedar en casa". Este médico califica esta estrategia como de "barricada previa" para impedir así que docentes contagiados de covid empezaran a dar clases.

La segunda sería hacer un estudio serológico –que detecta si la persona testada ha desarrollado anticuerpos contra la enfermedad, indicando que en algún momento la ha sufrido y que probablemente sea inmune a una nueva infección–, pero este experto le ve un gran defecto: "No sabemos muy bien para qué sirve. Si lo que queremos hacer es detectar casos agudos, en ese caso serían a aquellos pacientes, aquellos profesores, que tengan una IgM -es la primera respuesta del organismo para combatir la infección- con IgG negativa -es el tipo de anticuerpos que se produce tras 15-21 días- y, en ese caso, habría que hacer una PCR para verlo. Pero, ahora, incluso sabemos que cuando ha salido ya la IgM son muy pocos los casos en los que la persona va a seguir siendo contagiosa".

Para Padilla hay otra opción para elegir esta vía: que busquen una especie de pasaporte serológico, sabiendo quiénes "tienen anticuerpos" y así evitar que "esos profesores se pongan en cuarentena cuando haya que cuarentenar la clase". "El problema es que esto no tiene ninguna base", apunta este médico ya que recuerda que el protocolo actual del Ministerio de Sanidad sobre este tema dice que "con una PCR positiva en los seis meses anteriores, no tiene que realizar la cuarentena", pero la presencia o no de anticuerpos no justifica la no realización de esta cuarentena.

Martínez Olmos también señala otro problema en esta estrategia: "Saber si están homologados para este tipo de rastreo, porque todos los test pueden dar lugar a falsos positivos o falsos negativos, y eso se mide con la sensibilidad y la fiabilidad".

¿Cuál sería entonces la mejor estrategia para la vuelta al cole? Javier Padilla lo tiene claro: de testeo "ninguna". "Lo mejor para la vuelta a las aulas es asegurar que, de forma ágil y rápida, cuando un niño comience con síntomas se pueda tener acceso a una PCR rápida y tener los resultados en menos de doce horas", explica este médico que afirma que "todo el dinero" que se ha gastado para la realización de estas pruebas habría que invertirlo en conseguir que un alumno no tenga que esperar "3 o 4 días para los resultados", que supone tiempo de cuarentena para "una clase entera".

Martínez Olmos no es tan drástico como Padilla y asegura que el abordaje escogido por Madrid y otras comunidades es "una manera rápida y más barata", ya que si el test sale negativo "se han ahorrado una PCR". Y es que los test serológicos son mucho más económicos que una prueba PCR. Desde la Asociación Española de Farmacéuticos Analistas han calculado que los test serológicos tienen un coste medio de 50 euros y los PCR rondan, de media, los 150 euros. Eso sí, este profesor de Salud Pública, insiste que esta estrategia es adecuada siempre que las pruebas se hagan "periódicamente". "Si no se hace cada semana o cada dos semanas, todo el periodo de tiempo que no se haya hecho el test puede haber personas que se contagien", admite este experto.

PCR cuando se pierde "la rastreabilidad"

La estrategia adoptada por la Comunidad de Madrid para los profesores y personal de los centros educativos contrasta con la decisión de hacer pruebas PCR entre la población de 15 a 49 años en aquellos barrios o localidades donde se está dando una mayor incidencia. Aquí, explica Padilla, lo que se está haciendo es "detectar infección activa" y la mejor técnica es "una PCR". Estas pruebas, presentadas como masivas por el Ejecutivo de Ayuso pero que sólo están llegando al 1% de la población de estas zonas, según denuncia este médico, es la mejor opción cuando "has perdido la rastreabilidad".

Los test y cribados serológicos, en cambio, "van más encaminados a saber cuál es la prevalencia de haber pasado la enfermedad, es decir, cuál ha sido el impacto en la población, no para detectar casos", reconoce Padilla. Este tipo de pruebas también fueron las que se hicieron el pasado mes de junio entre toda la población de la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz. El objetivo entonces, según explicó el propio alcalde de este municipio, era dar "seguridad" a los vecinos y no el conocimiento del avance del virus como se hizo en la encuesta nacional impulsada por el Ministerio de Sanidad. "Los test masivos y más aún las pruebas serológicas no se recomiendan", insistió en mayo el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón.

Un profesional de enfermería en cada centro escolar

Y mientras algunas comunidades centran todos sus esfuerzos en los test de cara a la vuelta al cole, la Plataforma Estatal de Enfermera Escolar, integrada por el Sindicato de Enfermería (SATSE), el Foro Español de Pacientes (FEP) y el Sindicato Independiente de la Enseñanza Pública (ANPE), reclamaron este jueves al menos un profesional de enfermería en cada centro escolar argumentando que el personal docente, tal y como han planteado Sanidad y Educación con las autonomías, no está "cualificado" para asumir este papel. Afirman que, gracias a la presencia de una enfermera o enfermero, se podría actuar de forma presencial e inmediata sobre cualquier miembro de la comunidad educativa que presentara síntomas asociados al covid-19, realizando test en el momento.

Esta Plataforma garantiza que esta es una medida "justa y beneficiosa", que llevan pidiendo desde hace años y que, si las autoridades la desoyeran, estarían asumiendo "el evidente riesgo y responsabilidad de que no haya un profesional sanitario que contribuya decididamente a evitar la aparición y propagación del covid-19 en los centros educativos, así como las consecuencias de padecer la enfermedad".

Las clases en la Comunidad de Madrid comienzan este viernes con la incorporación de los alumnos del Primer Ciclo de Educación Infantil (de cero a tres años) y tras informar este jueves al Ministerio de Sanidad de 1.200 nuevos casos. La incidencia acumulada durante los últimos 14 días es de 467,42 por cada 100.000 habitantes, la más alta de toda España.

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