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39º Congreso Federal del PSOE

'Sanchistas' y 'susanistas' buscan pactar delegados al congreso, pero Andalucía y Aragón se resisten

Díaz y Sánchez, el domingo en Ferraz tras conocer el resultado de las primarias.

Después de la tempestad, viene la calma (con matices): las primarias del PSOE han dejado exhaustos a los equipos de Pedro Sánchez, Susana Díaz y Patxi López. Han sido meses de lucha por el control del partido que se saldaron, este domingo, con un desenlace más contundente de lo esperado: victoria sanchista con más del 50% de los votos, con más de 10 puntos de margen sobre Díaz y en todas las comunidades salvo Andalucía y Euskadi. El agotamiento de los bandos y la claridad del resultado explican que, en 48 horas, se haya logrado un pacto para el reparto de delegados al Congreso Federal en varios territorios.

Para entender la importancia de estos acuerdos es necesario recordar que con la elección del secretario general no acaba el proceso congresual de los socialistas: todavía hay que nombrar a la Ejecutiva, nombrar a parte de los miembros del Comité Federal –el órgano donde Sánchez perdió la votación que desencadenó su dimisión en octubre–, aprobar el proyecto político del partido a partir de la ponencia marco elaborada por Eduardo Madina y José Carlos Díez y tomar una serie de decisiones sobre los mecanismos internos del partido –la regulación de las consultas a la militancia es, por ejemplo, uno de los asuntos pendientes–.

¿Y cómo se votan todas esas cuestiones? Con un sistema de delegados. En primer lugar las agrupaciones locales celebran asambleas para elegir a sus representantes. Los escogidos, en segundo lugar, se reúnen a nivel provincial para nombrar a los delegados de la provincia en el Congreso Federal. El proceso parece complejo, pero se desarrollará en apenas cinco días: comienza este miércoles y tiene que estar terminado antes del domingo. En total habrá unos 1.090 delegados –aunque Ferraz aún no ha facilitado la cifra definitiva, que se calcula en función de la militancia de cada agrupación primero y de cada provincia después–.

Acuerdos en tres territorios

Por ahora hay acuerdo entre sanchistas, susanistas y patxistas en al menos tres territorios que representan aproximadamente al 15% de la militancia. En Extremadura, por ejemplo, el presidente Guillermo Fernández Vara dijo este lunes que la idea es "intentar llevar listas consensuadas y de integración", con un número de delegados de cada corriente que sea "una fiel y proporcional" representación de lo que reflejaron las urnas. En Badajoz Díaz ganó a Sánchez –47,9% a 46%– y en Cáceres fue el madrileño quien ganó con claridad a la andaluza –53,9% contra 37,1%–. Fuentes del partido confirman que el acuerdo ya está hecho.

También hay pacto en Asturias: en esa federación la militancia se decantó mayoritariamente por Pedro Sánchez (53,4%), que aventajó en casi 14 puntos a Susana Díaz (39,6%). En un distante tercer puesto se quedó Patxi López (10,4%). Pues bien, el reparto de los 45 delegados que aporta ese territorio será proporcional a ese resultado: a los afines a Sánchez les corresponden 24, a los partidarios de la presidenta de la Junta de Andalucía 18, y los militantes asturiano que respaldaron al exlehendakari tendrán finalmente tres representantes en el Congreso Federal.

La situación es similar en Castilla y León, donde fuentes de la dirección del partido apuntan que, a falta de algunos "flecos", hay acuerdo en las nueve provincias para repartir los 54 delegados que, en total, aporta la federación al cónclave. La dificultad en este territorio, según estas voces, está en la división interna de los partidarios de Susana Díaz. La provincia donde el entendimiento más se ha retrasado ha sido Palencia, donde Julio Villarrubia, ex secretario general del PSOE castellanoleonés, mantiene un buen número de seguidores. En todo caso, el acuerdo estaba prácticamente cerrado en la tarde de este martes.

En las primarias del pasado domingo, Sánchez se impuso en Burgos –62,5% a 21%–, León –49,3% a 43,4%–, Palencia –46% a 44,4%–, Salamanca –52,2% a 37,1%–, Segovia –50,3% a 40%–, Soria –48,7% a 40,7%– y Zamora –57,1% a 34,5%–, mientras que Díaz ganó en Ávila –48,9% contra 44,7%–. El acuerdo alcanzado ahora entre los sectores de los tres candidatos implica que los representantes de cada provincia se repartirán de la forma más similar posible al de esos porcentajes cosechados en las urnas.

Disposición al diálogo

En Castilla-La Mancha, mientras tanto, fuentes próximas al presidente autonómico Emiliano García-Page señalan que se hará "todo lo posible" para que las listas sean de unidad, pero que "no necesariamente" el reparto tendrá que ser "una copia del resultado del domingo", porque ese reparto de fuerzas "no es representativo de la situación orgánica del partido". En todo caso, los afines a García-Page recuerdan que "lo que siempre se ha hecho" en el partido es acordar las listas de delegados, y subrayan que en esta ocasión el propósito es ese mismo. Otra cosa es cómo quede el reparto final. Sánchez ganó el domingo con el 48,3% de los votos frente a Suasna Díaz, que logró el 43,9%. Por provincias, la andaluza sólo ganó en Cuenca.

En Galicia también hay buena disposición al entendimiento entre los afines a los dos principales candidatos. Fuentes del sector que apoya a Pedro Sánchez preguntadas por este diario señalan que la consigna es "buscar acuerdos", pero advierten de que es complicado porque "los interlocutores son muy diversos": el susanismo gallego no es una corriente homogéneasusanismo , por lo que plantear negociaciones a nivel autonómico y, más aún, provincial, resulta complicado. Hay otro factor que complica el reparto de delegados en Galicia: muchas de las agrupaciones son pequeñas, y eligen un único delegado para el congresillo provincial. En todos los casos en los que sólo se elige un nombre, el reparto es, evidentemente, imposible.

Andalucía y Aragón se resisten

Distinto es el caso de Andalucía, la única federación en la que Susana Díaz ganó las primarias –63,2% contra 31,7%–. La federación andaluza aporta 255 delegados al congreso, cerca de un 25% del total, y allí las filas del sanchismo no son un conjunto homogéneo ni excesivamente articulado. La campaña de las primarias ha propiciado la creación de grupos de apoyo a Sánchez que han permitido ir poniendo en contacto a miembros de las distintas sensibilidades críticas con Díaz. Este mismo lunes un centenar de sanchistas se reunieron en Málaga para hacer evaluación de los próximos movimientos. Este tipo de reuniones son cada vez más frecuentes.

El adelanto del congreso andaluz a finales de julio por parte de Susana Díaz, cuando estaba previsto para septiembre, es interpretado desde el sanchismo como un intento de pillarlos a pie cambiado. Pero –señala un próximo a Sánchez– el cónclave regional no es ahora mismo la principal preocupación: en esta montaña rusa en la que se ha convertido la vida orgánica del PSOE, se ve todavía a kilómetros de distancia. Lo urgente es el congreso federal. Y lo más urgente aún son los congresillos. Consultados por infoLibre, tres destacados apoyos de Pedro Sánchez en tres provincias diferentes se muestran favorables a acuerdos entre los oficialistas y los críticos que permitan presentar listas únicas que representen el equilibrio de fuerzas puesto de manifiesto el domingo. 

"Una cosa es el futuro congreso autonómico y los congresos provinciales, que ya llegarán y se verá si hay más de una lista, y otra esto, que es el congreso federal. Y aquí no podemos olvidar que el secretario general es Pedro Sánchez. La mejor forma de mostrar lealtad y que vamos todos a una es con listas negociadas", indica un sanchista en Málaga. "Volver a someter a la militancia ahora a una dinámica de unos contra otros seguiría desgastando al partido", añade este mismo sanchista, que recuerda en que en cuatro provincias, Cádiz, Málaga, Granada y Almería, Susana Díaz no ha llegado al 60% de apoyo y si quiere que toda esa gente crítica esté con ella en Andalucía, debería "levantar el pie". En Cádiz, donde el sanchismo es más fuerte, la dirección provincial ha recibido una propuesta de los afines al secretario general electo para que, de los 27 delegados de la provincia, un 55% sean representantes partidarios de Susana Díaz en las últimas primarias, un 40% de Pedro Sánchez y un 5% de Patxi López. Los porcentajes en las primarias en Cádiz fueron 55,46% de Díaz; 38,97% de Sánchez y 5,57% de López.

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El oficialismo, sin embargo, no quiere negociar listas. Aunque el discurso se ha vuelto extremadamente conciliador –"Todos estamos con Pedro", afirmó este martes Susana Díaz–, defienden que las distintas corrientes se midan en las urnas. La frase oficial que circula es "que decidan los militantes". Un dirigente próximo a Díaz precisa que, en efecto, esto significa que los delegados deben elegirse con votaciones, porque hay que permitir que "el partido se exprese". A juicio de este dirigente, esta idea concuerda con lo sostenido por las tres candidaturas durante la campaña de primarias, defensoras de "dar la palabra a los militantes" y de un partido "abierto y participativo".

"Además", añade, "esos votantes que han apoyado a Sánchez están ahí, pueden ir a sus asambleas y votar, sin más, no hay ningún problema". Su cálculo es que no habrá diferencia excesiva entre los porcentajes que eventualmente pudieran pactarse y los que salgan en las urnas. Un dirigente local afín a Sánchez lo ve de otro modo. "La gente de Susana [Díaz] puede hacer valer mucho mejor su posición en Andalucía ahora que en las primarias. Tienen a los ocho secretarios provinciales de su lado, la presidenta ya ha dejado claro con dos gestos que ahora hay que amarrar Andalucía y están todos movilizados, mientras que en nuestra gente hay cierto clima de que esto ya está hecho", señala. Su temor es que si hay competición electoral en las asambleas y congresillos la sensibilidad oficial quede más representada que lo que lo estuvo en las elecciones primarias.

En Aragón, Javier Lambán, presidente autonómico y líder de la federación, también dejó claro este martes que no es partidario de un reparto proporcional de los delegados en función del resultado de las primarias. Eso, sostuvo, sería "cuestionable" y significaría "desvirtuar" el proceso. No permitir a los militantes que escojan libremente a sus delegados, insistió, "no es excesivamente democrático". Lambán, preguntado por si comparte la estrategia de Asturias, por ejemplo, del reparto proporcional, dijo que no, que irá al Congreso Federal "a defender un proyecto político y Aragón".

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