corrupción en el PP

Un sector del PP pide aprovechar el escándalo para hacer “limpieza”

Reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP.

Oficialmente, el PP y el Gobierno optaron por el silencio y por subrayar su respeto a la justicia como respuesta al encarcelamiento de Luis Bárcenas, el hombre que durante décadas tuvo la llave de la caja del partido. El hombre que conocía todos los secretos de Génova, 13. Y el hombre que, pese a estar imputado y haber renunciado a su escaño en el Senado y a su puesto de tesorero en el partido, siguió moviéndose sin problemas por la sede de la formación hasta que el diario El País publicó los bautizados como papeles de Bárcenas a principios de 2013. Lo que no evitó este silencio oficial es que en la tarde del jueves sonaran con más fuerza las voces convencidas de que, si para algo ha de servir este escándalo, es para "regenerar el partido" o "para hacer limpieza". Una de las expresiones más escuchadas era la de "caiga quien caiga". Y los aludidos, la vieja guardia del partido, los dirigentes que han trabajado en los últimos años codo a codo con el exresponsable de las finanzas del PP.

Desde hace meses, un sector del PP viene reclamando a Mariano Rajoy que no descuide al PP, que se lo tome en serio y que no permita que el caso Bárcenas arruine la historia de su formación. Este sector se ha sentido con más fuerza esta semana después de que la presidenta del PP de Euskadi, Arantza Quiroga, se atreviera a decir en presencia de Rajoy, en un desayuno informativo en Madrid, que el escándalo con el extesorero le parece "vomitivo". "Si con Bárcenas se tiene que ir toda una generación, que se vaya. Una regeneración siempre viene bien. Caiga quien caiga", asegura un dirigente regional.

En este contexto, el partido reaccionó dividido a la noticia del encarcelamiento de su extesorero. Unos, se felicitaban por el hecho de que Bárcenas fuese a pasar la noche en prisión. "La gente normal está encantada de que duerma en la cárcel. No sólo los ciudadanos anónimos, de a pie. También nuestros militantes", se mostraba convencida una diputada. "Tener 40 millones en Suiza y haberse dedicado a la política chirría un poco", añadía un veterano. Otros, destacaban que Bárcenas "lleva años chantajeando al partido" y que es muy posible que se haya guardado un as en la manga para dar la puntilla, aunque sea desde prisión.

La posibilidad de que el extesorero siga tirando de la manta centró el debate en el PP. Dirigentes consultados por este diario insistieron en que "no hay nada más", y se mostraron convencidos de que Bárcenas "no tiene ya nada más para tirar de la manta porque lleva meses haciéndolo". Quienes se abonan a esta tesis consideran que el exsenador ya ha intentado todo tipo de tácticas para poner contra las cuerdas al partido, en teoría para lograr una decisión que le beneficiase en los tribunales, y ha conseguido justo lo contrario: ir a la cárcel. Lo que tampoco ocultaban es "nerviosismo o incertidumbre" por lo que el caso pueda seguir deparando. La dirección nacional del partido lleva meses despertándose casi a diario con novedades judiciales relacionadas con este caso y es consciente de que no van a acabar con este ingreso en prisión.

De la "causa general" al respeto

El comunicado de 17 palabras con el que el PP reaccionaba este jueves a la noticia sobre su extesorero respetando las decisiones judiciales llegaba sólo tres días después de que el responsable de Organización del partido, Carlos Floriano, sostuviera en rueda de prensa que existe una "causa general" contra el PP. “Esto suena a causa general con el único ánimo de perjudicar al Partido Popular”, dijo. Un día después, en una entrevista en la cadena Cope, continuaba con las mismas acusaciones: “Llevamos años viendo como se está investigando al PP hasta sus últimas consecuencias y como, en los últimos tiempos, se nos pide documentación, se practican pruebas, se nos vuelve a pedir y enviar la documentación, se sigue sin encontrar nada, y se reiteran las peticiones de documentación…”. La estrategia no sonaba nueva.

Cuando estalló la Gürtel en 2009, el partido estuvo meses desacreditando la investigación judicial y apuntando a la existencia de una trama contra el PP, incluso con acusaciones de espionaje de por medio. En el partido citan a Federico Trillo, por entonces secretario de Justicia y Libertades Públicas del PP, como cerebro de aquella estrategia.

La formación no ha recibido de igual forma esta reacción de Floriano. Quizá por ello, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, mantuvo este jueves por la tarde que "no hay nadie en el PP ni en ningún sector de la sociedad española que pueda estar en contra de todos y cada uno de los hechos que la justicia pueda entender que hay que investigar".

Además, reclamó a los ciudadanos que "tengan la confianza plena en el Poder Judicial y en los jueces y magistrados", ya que es a ellos "a quienes corresponde dirimir el análisis de cualquier conducta que haya podido ser ilítica".

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, recibió la noticia del encarcelamiento de su extesorero en Bruselas, donde acudía al Consejo Europeo. Desde el Ejecutivo insistieron, una vez más, en el respeto a la instrucción judicial. Hace más de cuatro años, cuando estalló el caso Gürtel, el presidente de los conservadores mostraba su confianza en el hombre que durante años llevó las cuentas de su partido, asegurando que "nadie" podrá demostrar que no es inocente.

La reacción del PP: un comunicado de 17 palabras

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