Día Internacional de la Mujer

Triunfa la indignación feminista

La calle Alcalá de Madrid durante la manifestación convocada por el Día Internacional de la Mujer.

Cientos de miles de personas, en su mayoría mujeres, han desbordado las calles de las principales ciudades españolas en las manifestaciones con motivo de la primera huelga feminista de la historia del país en el Día Internacional de la Mujer.la primera huelga feminista de la historia del país en el Día Internacional de la Mujer La jornada ha roto todos los registros y las previsiones que se hacían desde todos los colectivos implicados en la lucha: la marcha en Barcelona, por ejemplo, ha convocado a más de 200.000 personas, según la Guardia Urbana. En Madrid, con 500.000 asistentes según la organización y 160.000 según la Delegación de Gobierno, la movilización ha colapsado por completo el centro de la ciudad. Las marchas han puesto la guinda a una huelga cuyos paros parciales han sido secundados, según datos de CCOO y UGT, por casi seis millones de personas, aunque también ha habido paros de 24 horas gracias a la iniciativa de CGT y CNT.

"¿Que por qué estoy aquí? Por ser mujer", resumía, entre risas por la obviedad, Celia, de 20 años, una de las miles de manifestantes que esta tarde, a partir de las 19 horas, han inundado Madrid. Las mujeres están hartas de la discriminación en todos los ámbitos: del laboral al personal, del doméstico al institucional y el político. Cansadas de sentirse inseguras volviendo a casa, de los asesinatos machistas, de un sistema diseñado, históricamente, para subordinarlas.

"Es todo", aseguraba Sara, también veinteañera. "El sistema siempre ha sido de opresión hacia la mujer, y eso pues abarca todo. Desde lo doméstico, donde la mujer ha estado siempre relegada, trabajando sin cotizar y después teniendo una pensión ridícula…  y si te dedicas a cualquier otra profesión, te van a cuestionar por ser mujer, tienes que trabajar el doble que un hombre. Y si encima eres negra, eres transexual o discapacitada…", resumía.

Todas las consultadas coincidían en lo masivo de la convocatoria y tienen plena consciencia de que el 8 de marzo de 2018 está ya marcado, para siempre, en los libros de Historia, al nivel de las movilizaciones del 15M. "Me recuerda a 1975, el año de las mujeres. En estos días se hace historia. Se ha hecho un gran trabajo desde asambleas y desde colectivos, universidades, instituto… se ha hecho mucha difusión", aseguraba Raquel, de 18 años. Patricia, por su parte, destacó la diversidad de las mujeres convocadas: "Hay mujeres de todas las edades. Se ha animado todo, todo el mundo. Mujeres en silla de ruedas, mujeres con el bastón, súper mayores, se han venido a pelear por lo que estamos peleando", se congratulaba. La sororidad es mutua. Loli, jubilada: "Tenemos hijas, tenemos nietas, y queremos que tengan un futuro más seguro que el nuestro".

"Madrid será la tumba del machismo"

Pese a que el Día de la Mujer ha adquirido en los últimos años un cariz más reivindicativo que festivo, la alegría no abandonó en ningún momento la manifestación en Madrid. Animada, sin ninguna duda, por el rotundo éxito en la convocatoria. Batucadas, música desde el camión de la cabecera, gritos y sonrisas por doquier. La cabecera iba liderada por el lema "Paramos para cambiarlo todo", pero no fue el único que se coreó: desde los clásicos "La lucha será feminista o no será" o "Nuestros cuerpos no son productos", hasta los más incisivos: "Vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal", "La huelga a la japonesa, mejor pa' la princesa", "Madrid será la tumba del machismo". Diversos colectivos de todas partes de la Comunidad y de todos los sectores han inundado las calles de pancartas, reivindicaciones y carteles, ninguna igual que la anterior. La heterogeneidad y la transversalidad son dos de las características de un movimiento feminista en pleno despegue y con muchas exigencias: derechos reproductivos, sexuales, laborales o sociales. 

La marcha se inició desde la plaza de Neptuno, ocupando no solo uno de los carriles para los coches, sino ocupando todo el paseo del Prado. Cuando la cabecera llegó a Cibeles, toda la calle Alcalá, dirección Gran Vía, estaba hasta la bandera. Aunque desde la organización se insistió en el comienzo de la marcha en que los primeros puestos de la manifestación estaban reservados para las mujeres, las protagonistas, en pocos minutos muchos hombres se sumaron. La intención de la Comisión 8 de Marzo de generar espacios no mixtos se vio superada por la altísima afluencia. La manifestación, no sin dificultades y gracias a la labor de la Policía Nacional, llegó hasta las inmediaciones de la Plaza de España mientras el Paseo del Prado, punto de origen, seguía a rebosar. 

Elena, de la Comisión 8 de Marzo, indicó a Europa Press, durante el transcurso de la marcha, que "mañana mismo" tendrán que analizar quiénes han faltado en las movilizaciones para hacer de esta huelga el año que viene "más inclusiva" y si la forma de organizarla desde esta plataforma ha sido "suficientemente representativa para aquellas ciudadanas que se han quedado en casa". Pese a la autocrítica, destacan el rotundo éxito de la jornada.

Desborde generalizado

En Barcelona, con 200.000 asistentes según la Guardia urbana y 600.000 según la organización, el cruce entre el paseo de Gracia y la avenida Diagonal de la capital catalana ya se encontraba lleno media hora antes de la hora de comienzo oficial, informa La Vanguardia. La marcha continuó hasta la Plaza Catalunya, donde se procedió a la lectura del manifiesto titulado ¡Juntas somos más!.

En València, una multitudinaria marea violeta recorrió el centro para demostrar que "si las mujeres paran, el mundo se para". El comienzo de la marcha, como en otras tantas ciudades, también ha tenido que ser retrasado por la masiva afluencia de, en su mayoría, mujeres.

 

Una manifestante en la movilización en Barcelona por el Día Internacional de la Mujer.

En Sevilla, los asistentes colmaron la Plaza Nueva y los accesos a la misma antes del arranque de la marcha, hasta alcanzar la Catedral de Sevilla y vías auxiliares. Ante la masiva afluencia de público, se suspendió el servicio de Metrocentro en la capital andaluza, informa Europa Press. Las manifestaciones se han sucedido en todas las grandes ciudades del país, en muchas ocasiones superando con mucho las expectativas de asistencia.

Los paros convocados por los sindicatos

La jornada no ha consistido solo en manifestaciones. Casi seis millones de personas han secundado los paros parciales avalados por CCOO y UGT. Ambos sindicatos califican la convocatoria de "huelga sin precedentes en la historia del movimiento sindical" en España. En un comunicado, añadían que los paros laborales de dos horas por turno se han sumado "las principales empresas de la industria y los servicios y las administraciones públicas".

CNT y CGT, por su parte, que han alentado los paros de 24 horas, han coincido en calificar de "éxito" la huelga, en sus cuatro vertientes: laboral, de cuidados, estudiantil y de consumo, destacando la paralización de universidades e institutos y del transporte público en las grandes ciudades. Unas cuatro vertientes cuyos motivos han sido explicados en infoLibre: la importancia de las mujeres no solo se resume en el trabajo y las convocantes de la movilización han intentado demostrar que, sin ellas, España se para.

La crónica política de esta jornada sin precedentes para el movimiento feminista en este país ha dejado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desautorizando a miembros de su partido que apostaron por trabajar más en vez de parar para reivindicar los derechos de las mujeres y luciendo un lazo morado tras semanas desacreditando la convocatoria de huelga. En Madrid, la diputada de Ciudadanos en la Asamblea, Begoña Villacís, ha sido abucheada junto a varios compañeros del partido por participantes en la manifestación. "Fuera la brecha, fuera la derecha", corearon.

La trascendencia del 8 de marzo de 2018 fue señalada por el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez: "Estamos ante un momento histórico para la sociedad española, que ha sido liderado por las mujeres de este país", remarcó. Por su parte, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, aseguró que "después del 15M ya no pudimos dejar de hablar de política y creo que después del 8M ya no vamos a dejar de hablar de feminismo". 

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