Sanidad privada

La Iglesia católica gestiona el 20% de las camas de hospitales privados

Instalaciones del Hospital San Juan de Dios de Córdoba.

La Iglesia católica cuenta con una notable presencia en la sanidad española. Así lo evidencian los datos oficiales sobre centros sanitarios por autonomías según su dependencia funcional, recogida en el Catálogo Nacional de Hospitales editado por el Ministerio de Sanidad. Según esta estadística, de las 55.626 camas de los hospitales privados que hay distribuidos por todo el país, 10.779 están instaladas en centros que dependen de las autoridades eclesiásticas. Son, por tanto, el 19,4%. El número total de hospitales privados en España es de 474, de los que 54 pertenecen a órdenes religiosas (es el 11,4% del total).

La vinculación de la sanidad privada con el sector público se concreta a través de los conciertos. De hecho, de las 54 clínicas privadas de la Iglesia que hay en todo el Estado, más de la mitad (35) tienen algún tipo de concierto con la sanidad pública, según los datos del ministerio. Los sindicatos denuncian que, pese a las restricciones presupuestarias, las administraciones autonómicas han seguido dejando abierto el grifo de la colaboración con entidades privadas al tiempo que recortan en la pública.

El aumento de las listas de espera para operarse en la sanidad pública, que conlleva indudables perjuicios para los pacientes y plantea problemas de imagen para los gobernantes, suele acabar en la firma de convenios con entidades privadas a las que la Administración paga para que realicen determinados servicios. Es habitual recurrir a iniciativas de carácter coyuntural o puntual como son los planes de choque que incluyen, entre otras medidas, derivaciones masivas a clínicas privadas en las que suelen realizarse cirugías sencillas para aligerar las listas de espera, como cataratas, juanetes, hernias, liberación del túnel carpiano o varices. 

‘Ranking’ religioso

Por autonomías, Cataluña es la comunidad que cuenta con una sanidad vinculada a la Iglesia más desarrollada. Cuenta con 14 de estos hospitales, que tienen a su vez 3.233 camas. No obstante, hay que tener en cuenta que Cataluña ha desarrollado un sistema muy heterogéneo en términos de propiedad, formas de gestión y organización, el llamado modelo catalán, en el que dentro de la red pública coexisten centros propiedad de la Generalitat, de órdenes religiosas, ayuntamientos, consorcios, fundaciones y organismos con diversas formas jurídicas. Es un sistema que, en teoría, da preferencia a las entidades sin ánimo de lucro. 

Madrid, con once hospitales cuya dependencia patrimonial es eclesiástica, aparece segunda en el ránking. Son el 22% del total de privados que hay en la comunidad (51). El número de camas asciende a 2.341. Entre ellos están los hospitales Beata María Ana y San Francisco de Asís, con los que el Gobierno de Castilla-La Mancha llegó a acuerdos entre finales de 2013 y principios de 2014 para derivar allí a pacientes del sistema público y aligerar de esa forma la abultada lista de espera en la citada comunidad. Los pacientes eran trasladados en grupos de tres en ambulancias y devueltos a sus domicilios tras ser intervenidos. 

Otras comunidades tienen también porcentajes altos de clínicas eclesiásticas sobre el total de privadas. Es el caso, por ejemplo, de Navarra, donde tres de sus siete clínicas privadas (el 43%) pertenecen a órdenes religiosas. Le siguen Castilla y León, con siete de 18; Aragón, con dos de diez; País Vasco, con cuatro de 26; y Andalucía, con seis de 58. En el otro lado de la lista, Castilla-La Mancha, Galicia, La Rioja y Murcia no tienen, según datos del ministerio, ninguna clínica que dependa de la Iglesia católica.  

Concentración de la sanidad católica 

"Hay privilegios de la Iglesia que hay que corregir porque no caben en una sociedad democrática"

"Hay privilegios de la Iglesia que hay que corregir porque no caben en una sociedad democrática"

El pasado abril, siete hospitales pertenecientes a distintas órdenes religiosas (Hospital Beata María Ana, La Milagrosa, Nuestra Señora del Rosario, San Francisco de Asís, San Rafael, Santa Elena y la VOT de San Francisco de Asís) se unieron bajo la marca Hospitales Católicos de Madrid. 

A la presentación acudió el entonces arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien destacó que estos centros hacen una labor de atención al paciente desde los "valores de la Iglesia". Y también estuvo el recién destituido consejero de Sanidad de Madrid, que definió a estos hospitales como "socios estratégicos" a pesar de que, dijo, "los adjetivos privado y católico se digieren muy mal por parte de algunos". La unión convirtió a Hospitales Católicos de Madrid en el primer grupo hospitalario de la comunidad en número de camas (2.063) y uno de los más potentes del sector de la sanidad gestionada por órdenes religiosas. 

La Orden de San Juan de Dios, en la que se puso el foco hace unos meses por ser la organización religiosa para la que trabajaban los misioneros repatriados desde África afectados de ébola, cuenta también con una notable presencia en el sector sanitario. Cuenta con ocho hospitales distribuidos en Sevilla, Granada, Córdoba, Jerez de la Frontera (Cádiz), Madrid y Santa Cruz de Tenerife. Los centros de la Orden tienen convenios con las principales compañías aseguradoras del país. El Hospital San Rafael (Madrid), por ejemplo, trabaja con empresas como Sanitas, Adeslas, Asisa o Mapfre, si bien su página web señala que el centro no tiene "ánimo de lucro" y que también atiende "a todos aquellos otros pacientes cuya asistencia es financiada por la Obra Social de la Orden Hospitalaria".

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