Mansiones en Dubái, boda en el lago de Como y relojes de dos millones: los lujos de la mayor red de 'coca' en España
Que el narcotráfico da enormes beneficios a quienes ocupan la parte más alta de la pirámide es una realidad incontestable, pero a veces la realidad supera a la ficción. Una boda en la Villa Balbiano del lago de Como (en Lombardía, Italia), varias mansiones en la isla artificial Palm Jumeirah de Dubái o relojes Patek Philippe de esmeraldas o rubíes valorados en hasta dos millones de euros. Estos son solo algunos de los lujos que se permitían los grandes capos de la droga que, según la Policía Nacional, estaban detrás de la mayor red criminal dedicada a la introducción de cocaína en contenedores en España hasta octubre de 2024. Fue entonces cuando cayeron los 13.000 kilos en el puerto de Algeciras, el mayor alijo de todos los tiempos. Y se encendió la mecha.
En el ojo del huracán estaba desde hacía tiempo la organización del inspector jefe corrupto Óscar Sánchez, presuntamente liderada por Ignacio Torán en España y con varias cabezas en los Emiratos Árabes Unidos, a saber: Alejandro Salgado Vega, alias El Tigre, Perikles Daremas y Javier Napoleón Díaz Nuila, alias Java. Español, británico y hondureño con arraigo en Medellín. Los tres figuran en lo alto de un entramado criminal que, tal y como explicó Narcodiario en su momento, introdujo unos 100.000 kilos de cocaína en Europa.
Los citados nombres se integran supuestamente en una parte importante de la llamada "Junta del Narcotráfico" –así la bautizó Gustavo Petro, presidente de Colombia–, y coordinarían un engranaje sin igual que logró esquivar la vigilancia de las autoridades para introducir decenas de contenedores con droga en Europa a lo largo de los años, al menos entre 2020 y finales de 2024, pero seguro que también antes. Todo ello aflora tras la investigación policial de España, que, con el paso del tiempo, ofrece sorpresas inesperadas, como la detención de Francisco de Borbón, primo lejano del rey de España, como uno de los presuntos testaferros que colaboraba para blanquear el dinero que generaba la trama. Que era mucho. Muchísimo.
El modus operandi era sencillo. Torán era el enlace entre Dubái y Madrid, por lo que realizaba frecuentes viajes entre ambas ciudades, empleando muchas veces otras como puente para no infundir sospechas. Llevaba tiempo siendo perseguido por la Udyco Central, vigilado. Debía de intuirlo, pues tomaba enormes medidas de seguridad. Vigilaba cada coche, cada persona que se cruzaba en su camino. Desconfiaba.
Torán despachaba directamente con el inspector jefe, que le facilitaba los canales adecuados para la introducción de los contenedores con cocaína y le informaba de posibles inspecciones. Lo hacía, como se sabe, gracias a su posición en la Jefatura Superior, que le permitía 'meterse' en operaciones aunque estuviesen lejos de sus competencias en la UDEF. Y la Policía sospechaba de él.
La tercera pata importante en España la componía Eduardo Montero, empresario del sector de la fruta que aportaba las naves y las firmas concretas para la recepción de los alijos de droga. Era igualmente fuerte en el seno de la organización, tal y como refleja la estimación de cobros por cada una de las operaciones que detalla la Policía en sus informes.
Así, Torán se llevaría 1,5 millones, Sánchez 800.000, Montero 450.000 y el resto de miembros de la organización en España entre 40.000 y 75.000 euros. Cantidades enormes que sirven para entender el hallazgo de casi 20 millones en la vivienda del inspector jefe, pero números que se quedan cortos si saltamos a Dubái y pensamos en las cantidades que maneja la Junta del Narcotráfico. Una Junta en cuya mesa se sienta, probablemente, Ignacio Torán.
Como ejemplos, vamos a destacar tres. Por un lado, las mansiones. El presunto jefe de la red en España tiene varias residencias del máximo lujo en el emirato. De hecho, en la parte final de la investigación, en conversaciones intervenidas con otro de los capos, Javier Napoleón Díaz, alias Java, le cuenta que ha puesto a la venta una de ellas, ubicada en La Palmera, y por la que pide más de 13 millones de euros.
Por otro lado, los relojes. En otra conversación entre estas mismas personas a la que ha podido acceder Narcodiario, ambos hablan de varias piezas de la marca Patek Philippe en su poder que, como se sabe, son más caros que los Rolex. Hablan de un reloj con rubíes del que "solo se han fabricado cinco unidades en todo el mundo" y de otro con esmeraldas que cuesta dos millones de euros. Los coches de lujo, que también poseían, se quedan en un segundo plano.
Por último, la boda. Entre los documentos analizados por las autoridades apareció una invitación de boda que, según interpretan, se correspondería con el enlace nupcial del citado Javier, alias Java, de nacionalidad hondureña y considerado el nexo central con los cárteles colombianos. Su estatus recuerda al que mantuvo en su momento Matta Ballesteros en España, en tiempos de los históricos cárteles de Cali y de Medellín. También hondureño, se estableció en Europa para coordinar los negocios de la cocaína. Pero volviendo a la boda, nos encontramos con el último de los lujos desorbitados de estos grandes capos que se iban a reunir allí en septiembre de 2024 –parece que el evento no tuvo lugar finalmente–. El escenario elegido era Villa Balbiano, uno de los escenarios más glamourosos de todo el mundo, a orillas del lago de Como, al norte de Italia y al pie de Los Alpes.
Los últimos pasos que ha dado la Audiencia Nacional tras los últimos detenidos por blanqueo, apuntan a un posible ingreso en prisión de Ignacio Torán, que fue excarcelado meses atrás pero que estaba cumpliendo con sus comparecencias periódicas en el juzgado, que le fueron impuestas como medida cautelar. El juez que coordina las pesquisas ha ordenado su detención durante 72 horas, todo ello antes de que se celebre una vistilla que tendrá lugar el lunes. El motivo es claro. Ahora que se ha descubierto su auténtico poder económico y se ha avanzado en la causa por blanqueo, se aprecia un claro riesgo de fuga y también de que consiga 'mover' bienes para protegerlos. Será muy probable que la Fiscalía Antidroga solicite su ingreso en prisión preventiva.