ELECCIONES EN ARAGÓN
El PP pincha en Aragón y depende más de Vox mientras el PSOE cae a su suelo histórico
Los aragoneses ya han hablado. Y el 8F deja una victoria muy agria para el Partido Popular, que pierde dos escaños y se queda en manos de un Vox al alza, que logra un resultado sin precedentes en la comunidad tras doblar su número de diputados. Los socialistas sufren una dura derrota, empatando su suelo histórico en escaños, mientras que las izquierdas ven cómo Chunta firma un gran resultado al tiempo que IU-Sumar entra por la mínima y que Podemos se queda por primera vez fuera del Parlamento desde su irrupción en 2015.
Las nuevas Cortes de Aragón se reparten así tras estas elecciones: PP (26 escaños), PSOE (18), Vox (14), CHA (6), Aragón Existe (2) e IU-Movimiento Sumar (1). No consiguen entrar ni el PAR ni Podemos ni Se Acabó la Fiesta (SALF). Las derechas logran mayoría absoluta en escaños (40 entre los de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal) y suman casi el 55% de votos (incluyendo los de Alvise Pérez).
Situación endiablada para el PP
Aragón era la segunda parada diseñada por el PP para acelerar el ciclo electoral después de las elecciones en Extremadura el pasado 21 de diciembre. Pero la hoja de ruta planteada por Génova 13 junto a sus barones no ha trazado una línea tan recta como pensaban, ya que únicamente está sirviendo para engordar de manera exponencial a la ultraderecha. Los de Feijóo vuelven a depender de Vox, un partido que, como ya está demostrando con María Guardiola, va a hacer sudar sangre a los populares para apoyar sus investiduras.
El presidente de Aragón, Jorge Azcón, pulsó el botón electoral (poco más de dos años y medio después de los anteriores comicios) con el gran sueño de lograr una mayoría absoluta. Pero los populares se han dado una ducha de agua fría, ya que se dejan por el camino dos diputados y pierden más de 1,5 puntos de respaldo ciudadano.
Durante su comparecencia tras conocerse los resultados, Azcón remarcó este mensaje: “Hemos ganado, sólo el Partido Popular puede formar Gobierno para los próximos cuatro años”. “Volveremos a tener la Presidencia”, insistió en su alocución, en la que se centró en criticar a Sánchez y no mencionó directamente a Vox. Prometió que a partir de ahora va a “ahormar una nueva mayoría”. “Esta noche vamos a celebrarlo, y mañana a trabajar”, remachó.
Los populares ahora se encuentran con una situación endiablada, no solo para la investidura de Azcón, sino para la propia gobernabilidad del futuro Ejecutivo. El popular llamó a los aragoneses a este 8F por el fracaso de las negociaciones para pactar unos presupuestos con la ultraderecha. Pero ahora tendrá a su lado al partido de Abascal reforzado y con mayor poder de presión para moldear sus políticas.
El resultado del Partido Popular evidencia también el fallo de su estrategia de campaña, que en los últimos días viró hacia postulados de la ultraderecha para quitarle votos a Vox con movimientos, criticados incluso internamente, como contar con el agitador Vito Quiles en el cierre de campaña diciendo que los jóvenes quieren ver a Sánchez “colgado de un pino”.
La subida de Vox a lomos de Mercosur y el anticatalanismo
Vox, en cambio, es (junto a la CHA) el gran ganador de la noche del 8F, ya que dobla su representación en las Cortes, pasando de 7 a 14 representantes con un aumento de más de seis puntos de respaldo respecto a 2023, lo que vuelve a evidenciar que la ultraderecha sigue sin tocar techo y está subida a una ola de crecimiento en el recién estrenado ciclo electoral. Vox ha logrado ampliar su base electoral incidiendo en temas como la agricultura (el rechazo a Mercosur ha sido clave) y el sentimiento anticatalanista (muy importante en una comunidad limítrofe y con un amplio rechazo al sistema de financiación autonómica planteado por el Gobierno central).
Precisamente, este aspecto ha sido fundamental durante una campaña en la que los asuntos nacionales han dominado la conversación pública y con las derechas planteando este 8F como un plebiscito sobre Pedro Sánchez. De hecho, los temas que gestiona la autonomía, como la sanidad, la educación y la dependencia, han quedado en un segundo plano durante estas dos semanas; por no hablar de los polémicos centros de datos, que apenas han sido traídos a colación en campaña. El candidato de Vox, Alejandro Nolasco, no dio ninguna pista sobre qué hará Vox a partir del lunes ni sobre si quiere entrar o no en el Gobierno.
Desde Madrid, Santiago Abascal manifestó: “Si el PP quiere cambiar de políticas, puede contar con nosotros. Pero si pretende seguir con las mismas que nos hicieron abandonar los Gobiernos regionales, tiene al PSOE. Esto es exactamente lo que vamos a decir a partir de mañana. Y también en Castilla y León”.
El PSOE cae y Alegría promete una oposición "seria"
El PSOE vivió este domingo una dura jornada que ya llevaba tiempo asumiendo. La exministra de Educación Pilar Alegría se ha quedado en el suelo histórico en escaños de los socialistas en la comunidad. Pierde cinco escaños respecto a las anteriores elecciones y se queda en 18 asientos en las Cortes (los mismos que tuvo Javier Lambán en 2015 en plena irrupción de Podemos). En porcentaje de votos, sin embargo, la exministra de Educación obtiene cerca de un 25%, tres puntos más que en aquella cita de hace once años.
Los socialistas admiten el mal resultado sin paliativos de este 8F, aunque ponen el foco en que a Alegría no le ha dado tiempo a consolidar su candidatura y que su valoración ha sido ascendente. Además, el análisis que hacen en el PSOE es que ha sido una campaña en el fango y que no han querido entrar en el insulto y en el ruido. Y critican que el PP convocase para regresar a la casilla de salida con un Vox fortalecido del que vuelve a ser "rehén".
A pesar del mal resultado, el PSOE lleva días lanzando el mensaje de que el resultado en Aragón no puede extrapolarse a nivel nacional y que la intención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es agotar la legislatura hasta el año que viene.
La intención de Alegría es quedarse en la comunidad para hacer, como ella dijo tras conocer los resultados, una oposición “vigilante, seria y responsable”, poniéndose ya como meta preparar las municipales de 2027. Frente a lo que pasó en Extremadura con Miguel Ángel Gallardo, en el caso de Aragón los cargos socialistas apuestan en su mayoría por la continuidad de la exministra como líder de la federación.
CHA, la opción ganadora de las izquierdas
A la izquierda del PSOE, Chunta ha sido el ganador de ese espacio, con un gran resultado para Jorge Pueyo, que ha logrado duplicar sus escaños, pasando de tres a seis y subiendo hasta casi cinco puntos. El partido regionalista progresista ha logrado capitalizar el voto en ese espacio y ha captado también apoyos de socialistas desencantados. Su imagen subió especialmente después de los debates electorales, llevando por bandera la vivienda, la despoblación y la defensa de los servicios públicos, además de estar en contra de la financiación autonómica planteada por el Ejecutivo.
IU-Movimiento Sumar logra entrar por la mínima en las Cortes repitiendo su escaño (su resultado es similar al de las anteriores elecciones, perdiendo sólo un 0,1%). En cambio, fue una amarga noche para Podemos, que se queda fuera por primera vez del Parlamento desde 2015 (sólo aglutina más de seis mil votos y se queda, por ejemplo, a más de diez mil de SALF). La izquierda, de esta manera, siente los efectos de la división después del gran resultado de Unidas por Extremadura el pasado 21D. Y esa fragmentación seguirá patente en las siguientes elecciones en Castilla y León y en Andalucía.
La España Vaciada, que como corriente política nació en Teruel, también baja en este 8F con Aragón Existe, que logra sólo un escaño para la candidatura de Tomás Guitarte (pierde más de un punto de apoyo). Asimismo, este domingo deja otro histórico titular: el PAR, que llegó a tener dos presidentes autonómicos, no logra ningún escaño por primera vez.
Los aragoneses ya han hablado. Pero ahora quedan muchos capítulos por cerrar.