la VISITA del PAPA
El papa, en España: una figura anti-Trump en sintonía con Sánchez y de la que recela la derecha
El papa pisa España. Y León XIV realiza su primera visita oficial con un mensaje muy centrado en las políticas de acogida de los migrantes y convertido en una de las figuras anti-Trump con más peso a nivel internacional. Un viaje a un país sumido en una gran polarización política y con unas derechas que se alejan del Vaticano en varias líneas clave marcadas por el pontífice.
El papa estará en España hasta el próximo día 12 y su viaje tendrá tres paradas. La primera de ellas es en Madrid, para luego desplazarse hasta Barcelona y Canarias. Esta última es la más buscada por el pontífice, ya que quiere implicarse de lleno en los temas de acogida, especialmente en lo relativo a las rutas migratorias hacia Europa.
El Gobierno español se ha volcado con esta visita, empezando por el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esa implicación se escenificará en varios actos, con el jefe del Ejecutivo recibiendo a León XIV y acompañándolo, por ejemplo, a la misa que se oficiará en la Sagrada Familia, en Barcelona. Será la primera vez que el socialista acuda oficialmente a una ceremonia litúrgica desde que llegó al Palacio de la Moncloa en junio de 2018, justo hace ocho años.
La sintonía entre el papa y Sánchez
Sánchez tiene sintonía con el papa en varios temas esenciales a nivel internacional. Son dos de los rostros que representan políticas contrarias a Donald Trump. El presidente español visitó la semana pasada ya en el Vaticano a León XIV, justo en un momento en el que el Gobierno está llevando a cabo una regularización de migrantes, que supondrá legalizar a medio millón de personas que trabajan en el país.
Además, el presidente del Gobierno también estará en Canarias junto al papa, un desplazamiento que no estaba previsto en el primer programa de la visita. Sánchez irá el jueves al encuentro con personas migrantes, trabajadores y voluntarios que las atienden en el muelle del puerto de Arguineguín (Gran Canaria).
Sánchez encuentra en esta visita del papa una tregua dentro del complicado panorama político interno, marcado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el caso Plus Ultra y por el levantamiento del secreto de sumario del caso Leire Díez, que ha llevado a la UCO a acudir a la sede socialista de Ferraz para requerir información por orden del juez Santiago Pedraz, que está investigando una trama, liderada por Santos Cerdán, que supuestamente trató de influir en los procesos judiciales que afectan al Ejecutivo y al PSOE.
Asimismo, Sánchez y León XIV coinciden en el discurso a favor de la paz en mitad de un mundo tambaleándose por las decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que, de la mano de Benjamin Netanyahu, ha atacado a Irán, al margen de las normas del derecho internacional. Asimismo, el papa se ha mostrado contrario al genocidio perpetrado por Israel en Gaza.
La tensión de la derecha
En el Gobierno no ocultan que la visita del papa servirá para cambiar el discurso público dominado por el momento por los procesos judiciales en torno a los socialistas y que volverá a servir para marcar el perfil de Sánchez en el plano internacional. Y también este viaje de León XIV pondrá frente al espejo al Partido Popular y a Vox, que cada día radicalizan más sus posturas sobre la migración, en mitad de los pactos a nivel autonómico para incluir la “prioridad nacional”. Ese concepto xenófobo ya ha sido incluido en los acuerdos de investidura de Extremadura, Aragón y Castilla y León, además del firmado en la Comunidad Valenciana para aprobar los primeros presupuestos de Juanfran Pérez Llorca.
A pesar del fervor del PP de Madrid por la llegada del papa, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, criticó duramente en la última sesión de control en la Asamblea regional el proceso de regularización de migrantes y acusó al Gobierno central de buscar alterar el censo electoral e “importar pobreza masiva”.
La visita de León XIV se produce también semanas después de la alta tensión que se ha vivido entre Vox y la propia Iglesia. El líder de la ultraderecha, Santiago Abascal, llegó a decir durante la campaña electoral de Aragón que hay obispos que se “enriquecen con la inmigración”. Este partido ha puesto en su punto de mira a Cáritas y ha amenazado con retirarle las ayudas, aunque el Partido Popular ha negado que esta medida forme parte de sus acuerdos.
Es muy significativo, en este sentido, que el papa visite este mismo sábado el centro Cedia, de Cáritas, en el madrileño barrio de Lucero. Un mensaje muy claro de apoyo a esta organización y a su labor de referencia para atender a personas en situación de sinhogarismo en la capital de España. Es un espacio que trabaja 24 horas al día y al que pueden acudir las personas en situación de emergencia.
El portavoz episcopal, César García-Magán, respondió a las críticas de Vox por supuestamente enriquecerse con la migración de esta manera: “Esas declaraciones no solamente no obedecen a la realidad de los hechos, sino que entran en el ámbito de la pura posición ideológica porque no se basan en la verdad, sino en la falsedad. Incluso, en un ámbito de injuria. Afirmar que hay enriquecimiento donde no lo hay entra en ese ámbito”.
Aborto y muerte digna
Carta abierta al Papa León XIV con motivo de su visita a España
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En el Gobierno, en cambio, ponen el acento en otros asuntos en los que han llegado a acuerdos con la Iglesia como la inmatriculación de los bienes inmuebles, el fin de algunas ventajas fiscales y la reparación de víctimas de abusos por parte del clero. Aunque sigue habiendo temas en los que hay una profunda división como el aborto y la muerte digna.
Precisamente, el Congreso debatirá el próximo jueves, tres días después de recibir al papa, una proposición de ley para blindar la eutanasia ante dilaciones judiciales. Es una propuesta que llega directamente desde el Parlament de Catalunya y que está apoyada por el PSC, Junts, ERC, los comunes y la CUP. Un texto que va de la mano de las entidades que defienden el derecho a la muerte digna y que se debate en la Cámara Baja después del caso de Noelia Castillo, cuya eutanasia se retrasó dos años por los recursos interpuestos por su padre junto a asociaciones ultracatólicas.
España recibe al papa. Y lo hace con el máximo despliegue. Por las calles se desplegarán más de 23.500 agentes de seguridad y las autoridades prevén la asistencia de más de 600.000 personas a los actos multitudinarios. Se espera incluso que a la misa de Cibeles acudan hasta un millón y medio de fieles. Una visita histórica.