214 euros... por año*
Euro arriba, euro abajo, mire usted. Esa es la escandalosa cantidad de fondos públicos dedicados cada año por María Cristina Álvarez Rodríguez, asesora de la señora Begoña Gómez, a responder a correos relacionados con la cátedra de la Complutense que, presuntamente, correspondían a fines personales de la mujer del Presidente del Gobierno.
Es una cantidad inferior incluso a la cantidad que separa un delito grave de uno leve o falta (400 euros) por la que todos los días suceden hurtos en este país y, o no se persiguen, o como dicen el imaginario popular, se detiene a los culpables, y “entran por una puerta y salen por otra”. Por esta ridícula cantidad se pretende llevar por la vía penal a una persona frente a un jurado popular que con casi toda seguridad condenará a pena de cárcel. Esto es lo que hace una justicia en un ‘país con democracia plena’, una justicia guiada únicamente por intereses políticos y de la que la mayor parte de la ciudadanía recela.
Es grotesco, podría decirse que incluso cómico si no afectara tan injustamente a la persona objeto de este proceso y, por extensión, a todos nosotros. Siempre supimos que la Justicia no era igual para todos, que era discrecional, se cebaba con el débil, era una cosa de gente bien que decidía a favor de la gente bien, poderosa y con dinero, pero nunca lo hemos visto de manera tan evidente como lo vemos ahora.
Siempre supimos que la Justicia no era igual para todos, que era discrecional, se cebaba con el débil, era una cosa de gente bien que decidía a favor de la gente bien, poderosa y con dinero, pero nunca lo hemos visto de manera tan evidente como lo vemos ahora
Políticos condenados sin razón y otros machacados con sentencias ejemplarizantes del máximo rigor, super defraudadores evitando medidas cautelares a cambio de apuntalar (siendo generosos) causas contra aquellos a los que se quiere empapelar, fiscales y jueces colgándose medallas para favorecer prevaricadores futuros profesionales. Todo un crisol de gente mediocre y miserable blindados en unos puestos que jamás debieron ostentar. Y mientras ejercen siguen destripando a inocentes, cayendo adversarios, promocionando incapaces y destruyendo la imagen de una justicia imparcial. Porque a día de hoy, ¿alguien medianamente informado y con espíritu crítico cree en la Justicia?
* Nota: 214 euros salen de dividir 642 entre 3, que son los años durante los que se investiga a Begoña Gómez. 642 se obtiene al multiplicar el sueldo bruto por hora del personal eventual de Presidencia de Gobierno (31,84 €/hora) por el tiempo necesario para responder a 121 correos, que son los que se consideran como personales y dedicados a la cátedra de la complutense, considerando 10 minutos de dedicación por correo.
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Víctor González Laria es socio de infoLibre.