Mamarrachos a tutiplén: el cachondeo con el chaleco de la presidenta “PPAyuso”
Mamarracho es una persona estrafalaria, ridícula, que no merece respeto. Eso dice la RAE. Y así empezó “PPayuso”, a insultar al ministro de Transportes, Óscar Puente, aunque luego este, con más retranca, le contestó en redes sociales.
Cuando se utiliza este término en el ámbito político, está claro que solo se busca montar un espectáculo mediático en lugar de actuar con la dignidad que exige el cargo.
Aunque Puente ha tenido fuertes choques en redes con Alvise Pérez (a quien ha llegado a calificar con insultos como "saco de mierda", o a sus votantes como "gentuza"), el intercambio explícito del insulto "mamarracho" ha cobrado enorme fuerza en la política española debido a su durísimo enfrentamiento con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o sea la “PPayuso”.
El ministro Puente elevó la apuesta respondiendo directamente en sus redes sociales: "Si hay una mamarracha en España, esa eres tú". Con esto, le devuelve el golpe acusándola a ella de ser la verdadera persona extravagante, hipócrita y desaliñada en su gestión política.
Tras los incendios en la Comunidad de Madrid, "Ayuso ha reducido a la mínima expresión los servicios públicos y, cuando hay una emergencia, tiene que pedirle al Estado que tome las riendas".
Eso fue lo que le contestó Puente con excesiva sorna. Y “PPayuso” se pone llorica, sale corriendo e insulta a todo quisqui viviente que pille por delante. El ministro le responde acusándola de tener una caradura asombrosa. Y es que la presidenta de la Comunidad de Madrid recortó presupuestos destinados a esta materia todo lo que pudo.
¿Realmente quién apoya a “PPayuso” en la Comunidad de Madrid (y en más sitios)?
Ayuso es la niña mimada de cierto sector del PP. Empezando por “Asnal”, el impresentable MAR (Miguel Ángel Rodríguez) y la Fundación FAES (think tank) de la derecha española, tenemos a la Audiencia Provincial de Madrid con sus jueces, fiscales, abogados y funcionarios peperos 100%, los grupos mediáticos de la derecha, como El Mundo, La Razón, ABC, La COPE, etc. etc., hasta más de 123 medios y, cómo no, el entramado empresarial conservador y derechón hasta más no poder. Y claro, la sección mas dura y facha del PP también está con ella.
“Hijo de puta, caradura, socio de ETA, meme de república bananera, caudillo bolivariano, autoritario, corrupto, comunista, chavista, violento, estafador, tirano, mafioso, inhumano, matón, estalinista, llorón, desquiciado, mentiroso compulsivo, hijo de puta, oculto tras “me gusta la fruta, etc. etc.”. ¿Ese es el vocabulario político de una presidenta de una comunidad autónoma?
Ayuso no participó —ni quiso participar— en la reunión de coordinación de emergencias a la que asistían el rey y Mañueco. La presidenta de Madrid se marchó antes de que comenzara el encuentro del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias por los graves incendios que asolaban la Comunidad.
Una Ayuso desbordada, incapaz de controlar la situación que, ante la falta de previsión durante el invierno para prevenir los incendios, tal como denunciaron los bomberos forestales, pidió al Gobierno que tomara el control de la situación y asumiera el mando ante los incendios en la Comunidad de Madrid.
Y es que “PPayuso” es de mucho cacarear y poco gestionar. La Comunidad de Madrid necesita a alguien con más sensatez, menos conflictiva y, sobre todo, menos mentirosa. Sí, sí, libertad en bares y terrazas, muchos insultos a Pésanchez, hacerse amiga de Netanyahu, Trump y del “payaso” argentino Milei. Esa no es la mejor agenda política para las necesidades reales de la Comunidad de Madrid y de su gente.
En España no está prohibido limpiar los montes. ¡No está prohibido! La supuesta prohibición es un bulo para atacar las políticas de protección ambiental. De hecho, la limpieza de los montes es una obligación para evitar incendios (Ley 43/2003 de Montes). En realidad, es lo contrario. Impone a los propietarios de los terrenos forestales la obligación de hacerlo. Tanto la ley de 2003, como su reforma en 2015, fueron aprobadas con gobiernos del PP que tenían mayoría absoluta. Su gestión depende de los gobiernos autonómicos, la mayoría del PP.
“PPayuso” es de mucho cacarear y poco gestionar
Los bomberos de Madrid advirtieron en abril de que los trabajos para prevenir incendios se habían reducido a la mitad. Los profesionales forestales de la Comunidad de Madrid afirman que se ven obligados a trabajar con cinco efectivos en cada dotación en lugar de siete, como ocurría el verano pasado, y el Gobierno de Ayuso les amenaza con acciones judiciales, ¡la muy inútil!
El decano del Colegio de Ingenieros de Montes avisa sobre la inversión en prevención de incendios: "Habría que multiplicarla al menos por 10". "Hay que invertir más en extinción, porque si tenemos la pata coja en prevención y en autoprotección...".
Aagesen, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, acusa a Ayuso de difundir bulos con la limpieza de montes en plena ola de incendios: "Es una gran irresponsabilidad".
Pero, ¿quién debe limpiar según el terreno? Las comunidades autónomas deben cuidar, limpiar y prevenir incendios en los montes públicos que son de su propiedad o gestión directa. Pero los dueños privados tienen la obligación legal de mantener limpios y en buen estado sus propios terrenos forestales particulares. Y a los ayuntamientos les toca limpiar las zonas de monte o franjas que están cerca de las casas y de los caminos dentro de su pueblo o ciudad.
Lo dice hasta el mismo PP de Madrid: ¿El cambio climático explica parte de lo que está pasando? Sí. ¿Que ahora existe un exceso de burocracia que impide a la gente del campo hacer lo que antes hacían? También. Solo hay que escuchar a quienes están en ese territorio. Y ellos, PP, ¿los han escuchado últimamente?
“PPayuso”, además de insultar a Pésanchez y a otros ministros, desoye a los forestales, delega la responsabilidad y se dedica a quejarse y a regarlo todo de bulos y crispación con su chaleco puesto de “presidenta”, por si se pierde en las tareas. No nos merecemos líderes así.
La Justicia obliga a Ayuso a destinar —o devolver— casi 40 millones a los bomberos tras confirmar que fueron desviados a partidas ajenas a la prevención y extinción de incendios. Y es que la muy descarada hizo un desvío de fondos.
Y ella tan feliz y “apalominá” con su chaleco de presidenta, como dicen los medios, “es por si se pierde…”
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Ángel Lozano Heras es socio de infoLibre.