Panfletos inhumanos

Mariano De la Puente Mayenco

La democracia no es cuestión de fe, es materia laica, es más que un sistema de gobierno; es la forma acordada en la sociedad para convivir. La democracia representativa, la que tenemos, puede avanzar hacia formas participativas y deliberativas. 

Las creencias sí son cuestión de fe; las grandes religiones tienen varias ramas: el islam, suníes, chiíes, ibadistas, sufistas...; el cristianismo, católicos, ortodoxos, protestantes. En todo caso, entendemos y respetamos que las creencias entran en el ámbito personal. Nada que objetar, salvo si sus seguidores, excusándose en ellas, justifican alguna acción contra la democracia.

La democracia no tiene apellidos, ni ramas; no es dogma de fe, es cuestión de práctica. Está basada en el razonamiento, el diálogo, los derechos humanos y la acción pacífica.

En España asistimos a un intento de vaciarla de contenido y pudrirla. El ejemplo son los pactos realizados por la derecha, PP y Vox en Andalucía, tras los firmados en Extremadura, Aragón y Castilla y León; solo les ha faltado remedar a Lutero y clavarlos en las puertas de las sedes de la soberanía popular, el Congreso y los parlamentos autonómicos donde gobiernan. El pacto contenido en sesenta folios es lo más alejado de los principios democráticos. Léanlos, están en internet.

Recordamos que la democracia es obra del hombre; la palabra, también. Algunos pretenden apropiarse de todo

Todos tenemos unos valores de referencia, un código ético, digamos laico; podemos añadir también los códigos morales consecuencia de creencias religiosas. En ambos casos se pueden extraer conclusiones objetivas: una escala de valores coincidente con el sentido común, la armonía, solidaridad, respeto, la no violencia y otros valores que primarán sobre el egoísmo, intolerancia, miedo, violencia. 

Tal vez, como alguien me recuerda, todo merece un tiempo; creo que no es el caso, pues su contenido es impropio, indigno, infeccioso... Todas las palabras negativas con el prefijo in o im le son aplicables. Un texto infumable que algunos justificarán al amparo de sus creencias, como por ejemplo el humanismo cristiano. Dudo que los textos sagrados de cualquier religión justifiquen tal panfleto, en el que muchas partes del mismo invalidan el todo.

Al leer cada párrafo del acuerdo es fácil establecer el alcance positivo o negativo y, cada cual, como observador y con su capacidad de raciocinio, extraerá valores y consecuencias, próximas al sentido común o a la irracionalidad; sin necesidad de ningún gurú zurupeto, sabremos qué postura y actitud hemos de adoptar. 

Parece sencillo, ¿verdad? No lo es. La democracia requiere proactividad y atención para afrontar los tiempos que vienen, como poco incómodos. No tenemos vocación de mártires ni de agresores y de eso abusan; pero no estamos inermes, pues, como cantara Blas de Otero, “nos queda la palabra”. Recordamos que la democracia es obra del hombre; la palabra, también. Algunos pretenden apropiarse de todo.

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Mariano de la Puente Mayenco es socio de infoLibre.

Mariano De la Puente Mayenco

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