Incendios parlamentarios y mediáticos
En más de una ocasión hemos reclamado la atención parlamentaria sobre las dificultades que debe soportar la vida natural; ya lo hacíamos en estas mismas páginas. Nos tememos que con escaso éxito. O sus señorías no leen este diario o no acaban de hacerse una idea de la gran misión que es preservar el medioambiente. Suponemos que tendrán interiorizado que la biodiversidad debe constituir una de sus primeras ocupaciones. Visto lo visto, no les ha dado tiempo a llegar a esa conclusión o quienes sí lo piensan tienen otras prioridades. O los medios de información no cuentan nada de lo que sucede en los parlamentos sobre temas tan banales; más bien se dedican a recoger solamente los combates entre Gobierno y oposición, que también puede ser. Es más, las tertulias en los medios de comunicación giran más en torno a exabruptos incendiarios que a política general. Así pues, sirva el presente artículo de recordatorio respetuoso. Una petición de ayuda para la educación medioambiental.
Si se ojea el Diario de Sesiones de las Cortes, se comprueba que la mayor parte de las menciones a incendios se refieren a conatos concretos (hectáreas afectadas). Sin embargo, hay que decir, en honor a la verdad, que en junio de este año, con buena parte de España socarrada, se habló algo de una “verdadera política de prevención, coordinación territorial y aprovechamiento eficaz de los fondos europeos, en línea con la nueva orientación de la Unión Europea sobre gestión integrada del riesgo de incendios”. Suena también en otras fechas algo de prevención, pero menos de educación forestal y medioambiental. Al tiempo, los forestales de varias comunidades se manifestaban ante el ministerio del ramo en Madrid en demanda de más recursos humanos y materiales. Copia textual de la Cadena SER (29/06/2026): Los bomberos forestales denuncian el “abandono estatal y autonómico” de las administraciones y lamentan que este año la improvisación en el inicio de la campaña de incendios es mayor que en otras ocasiones. Las plantillas siguen incompletas; en la Comunidad Valenciana, Comisiones Obreras denuncia un déficit de 250 efectivos, en Castilla-La Mancha a uno de junio faltaba más de la mitad del operativo y en Galicia una parte del personal solo trabaja tres meses al año, con escasa formación y apenas experiencia. Se supone que en el resto de las CC.AA. no habría problemas de este tipo, ¿o sí?
Recordemos que está en vigor el “Reglamento (UE) 2024/1991 del Parlamento Europeo y del Consejo”, de 24 de junio de 2024, relativo a la restauración de la naturaleza. Modificaba otro anterior, el Reglamento (UE) 2022/869. En teoría debería haber comenzado su andadura el 18 de agosto de 2024. Su objetivo es ambicioso, a la vez que necesario: restaurar al menos el 20% de las zonas terrestres y marinas de la UE de aquí a 2030, y todos los ecosistemas que lo necesiten antes de 2050. El reglamento se extiende en establecer objetivos específicos para distintos tipos de ecosistemas (agrarios, forestales, urbanos, ríos, mares). No es una declaración de intenciones pues requiere a los Estados miembros la adopción de un Plan Nacional de Restauración. Si atendemos a lo que #RestoreNature expresa en su evaluación intermedia (otoño 2025) hay motivos para reflexionar. Por cierto, #RestoreNature es una agrupación de la que forman parte organizaciones conservacionistas y ambientales de toda Europa, entre ellas BirdLife. Lo que comunica es interesante, pero lo dejamos aquí porque se puede consultar detalladamente en su web.
Como la naturaleza quemada exigirá una restauración, no siempre acometida, vamos a hablar de los incendios crecientes que se extienden por España; cuando el verano apenas ha comenzado. Insistimos en que hablar de los incendios en las Cortes Generales y los distintos parlamentos autonómicos, también en los ayuntamientos, es tan necesario como preocuparse por el abastecimiento con agua de calidad a todos los habitantes. Por eso los naturalistas demandamos su ayuda. Imaginamos que unos y otros conocen y usan el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), integrado en el programa Copernicus de la UE. Recoge que, entre el 1 de enero y el 1 de julio de 2026, los incendios forestales han quemado 50.384 hectáreas en España; el país de la UE con mayor superficie afectada en lo que va de año.
Los medios de comunicación deberían hablarnos más de política de prevención y menos de soflamas incendiarias
Tal situación merecería plenos monográficos, además de comisiones de investigación más creativas y resilientes que esas de las que nos informan los medios de comunicación. Al mismo tiempo, los numerosos tertulianos televisivos y radiofónicos (no digamos los tiktokeros) hablan la mayoría de las veces desde un desconocimiento considerable, no digamos ya los periodistas que se encuentran sobre el terreno; rara vez esclarecen características intrínsecas. El ambiente político en los distintos parlamentos es irrespirable, cual si un incendio de sexta generación se hubiese desatado, en la naturaleza estos fenómenos son tan complejos que no hay forma de controlarlos. Lo peor es que, a lo que parece, va a continuar. Por si esto no fuera suficiente, el “poder judicial” no hace nada más que echar leña al fuego. La supuesta batalla moral, que debería primar en cualquier debate, es a menudo inmoral e incendiaria. ¿Cómo van a debatir sobre el reglamento de Protección de la Naturaleza de la UE? Citemos, como ejemplo, que un consejero de una comunidad autónoma, de un partido muy hostil con el medioambiente, manifestó, en un puesto de mando del dispositivo contra un incendio grave, que es tarea de todos el cuidar el medioambiente (sic).
Pero lo más lamentable es que, tanto en los parlamentos como en los medios de comunicación, se queden en la anécdota (triste situación) de desplazados o hectáreas quemadas (desastre ambiental). Rara vez hacen pedagogía del evento, con un análisis, siquiera somero, del antes de y después cómo, del horizonte próximo y futuro. Además, hablan todos a la vez como queriendo insuflar fuego al asunto. La educación ciudadana debía primar en las palabras de unos y otros; se supone que esa es su función principal. Les rogamos que atiendan esta llamada.
Nos da la impresión de que bastantes políticos y tertulianos (amén de los tiktokeros) no andan muy versados en el asunto. En nuestra intención de favorecer la información educativa les facilitamos la puesta al día. Les animamos a que entren en https://xn--incendiosespaa-2nb.es/, pues tienen cumplida información, además de una serie de datos por días. Radiotelevisión Española dispone de una muy buena página, https://www.rtve.es/noticias/20260701/mapa-incendios-espana-ultima-hora/17101895.shtml. Se accede a la visión de gravedad de los fuegos localizados en el mapa de la península, un listado de grandes incendios hasta la fecha, cuánto tiempo llevan activos y una diferenciación de la superficie quemada (agraria o bosque) en cada uno de los sucesos graves. Además de una sencilla y clara información acerca de cómo se establecen hasta ahora las categorías de los incendios forestales (suelo o subsuelo, de superficie o de copas) y cómo los clasifica el personal técnico (topográficos, de viento o convectivos).
Vaya todo lo anterior en aras de que bastantes incendios se apaguen en invierno en los parlamentos, y de que los medios de comunicación nos hablen más de política de prevención y menos de soflamas incendiarias. Gracias.
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Carmelo Marcén Albero es doctor en Geografía por la Universidad de Zaragoza y especialista en educación ambiental.
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