El PP, gripado

Victorio Martínez Armero

Es un partido político sin criterio, sin discurso constructivo, una agrupación destructiva que está preparando el pucherazo contra España con mentiras, bulos y embeleques.

Feijóo fue nombrado por la gracia del “dedo del ayusismo”, sin democracia interna. No tiene programa o proyecto político para la nación española. Solo le queda obedecer las órdenes de los ultraliberales y poderes fácticos, que lo ven como un ignorante y analfabeto político manejable por el poder y el dinero. Entre tanto, llega Aznar rebuznando y le exige que se acabe el flirteo con Junts y da orden de atacar desde todos los frentes antidemocráticos españolistas "del que pueda hacer que haga". Pide que dejen vaguear y nada de romances (tirón de orejas a Feijóo y Tellado) con Puigdemont y mucho amorío con el fascismo del nacionalcatolicismo por dinero y sin problemas. Ya están los amiguísimos íntimos o los colaboracionistas patriotas que llenan el cepillo de la cueva de Alí Babá del PP, como durante los años gloriosos del régimen, de la Gürtel y la Kitchen (ocho años de policía patriota fuera de la ley con M. Rajoy y Feijóo desde Galicia).

Feijóo sigue sesteando, se cree que será un paseo militar alcanzar el poder y que puede prohibir a más de 300.000 españolas y españoles del exterior, descendientes de los represaliados y amenazados de muerte, el derecho universal a votar libremente. Desde la prensa derechas no dicen ni mu y le han ordenado que, cuando hable, no se equivoque con lo que le escriben los plumillas al servicio del PP; que se limite a leer, como hacía en aquella radio de los insultos y los pecados, cuando se le vio leyendo hasta las respuestas, con un discurso hueco y vacío que le habían preparado. A los del PP se los ve derrotados; se los ve perdedores. Así lo expresó Isabel Díaz Ayuso desde el púlpito de la mentira y los bulos, tratando de calmar al rebaño conservador y neoliberal y faltando al respeto a todo el funcionariado y al cuerpo diplomático de las embajadas españolas, como si fueran compinches por reconocer a españolas y españoles la nacionalidad a la que tienen derecho, inscribirlos en el Registro Civil e incorporarlos al censo electoral español conforme a la ley.

Isabel Díaz Ayuso nos adeuda, además, explicaciones sobre su entorno familiar, la Formación Profesional y las residencias de mayores; sobre la Fórmula 1 y sus costes; sobre quién pagó la parranda en la Riviera Maya, y sobre por qué no invierte en climatizar los centros públicos de enseñanza.

La democracia no se vende, aunque el PP está vendiendo a España a trozos

Es evidente que los poderes fácticos están muy enfadados. La jugada de cambiar el Gobierno de España desde los tribunales y juzgados no funciona; desde los despachos, menos aún; y tampoco lo consiguen con editoriales incongruentes y repletas de bulos. Esos que pisan moqueta, sin presentarse a las elecciones generales, ven que han fracasado por mucho dinero que tengan. La democracia no se vende, aunque el PP esté vendiendo España a trozos: empezaron en Extremadura y ahora quieren rematar Andalucía, sin decencia.

El Gobierno progresista que lidera Pedro Sánchez y su Consejo de Ministras y Ministros no se rinde ni está derrotado. Está vivo y sigue haciendo política progresista en favor de las españolas y los españoles.

Aznar, Ayuso, Tellado y Feijóo no pudieron descorchar el cava que algunos consejos de administración habían reservado para celebrar la vuelta de las derechas y los ultras al Gobierno central. El Congreso de las Diputadas y los Diputados lo dijo claro: con Feijóo, NO; y NO es NO.

¿Quién manda en el PP, además de Vox? Es evidente que Feijóo no manda solo. El dedo que lo nombró sigue rondando, el viejo camisa azul continúa sermoneando y, mientras tanto, el visto bueno de las fuerzas ocultas se tambalea en privado.

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Victorio Martínez Armero es socio de infoLibre.

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