Librepensadores

El problema catalán

Luis González Iglesias

Estamos llegando al final del procés catalán, el camino ha sido largo. Desde la instauración de la democracia y la creación de las comunidades autónomas los nacionalistas han ido dando pasitos, siempre en la misma dirección, que los partidos mayoritarios no han atinado a vislumbrar ni a prevenir. Al contrario, con una ley electoral que ha permitido que tuviesen en el Congreso de los Diputados un peso no acorde con el número de votantes, comparativamente, una y otra vez los nacionalistas, vascos o catalanes, han conseguido prebendas para sus intereses que ahora se pone de manifiesto lo importante que eran. Y aquí PSOE y PP han actuado de igual forma. Por cuatro o cinco escaños que necesitaban hicieron cesiones que hoy les pesará bastante, estoy convencido de ello. En la recaudación del IRPF, del IVA, traslado de competencias a los Mossos, política lingüística, política educativa, etc, etc, etc. Siempre para contentar a los nacionalistas, que siempre han querido más y más. Hasta ahora, que ya no quieren más competencias, ya se han quitado la careta, ahora lo que quieren es la soberanía, no quieren saber nada de España. Todo ello revestido de un aura de democracia, lo que quieren es votar. Les da igual que ese referéndum no esté previsto en la Constitución y por tanto sea ilegal, el voto es democracia y quieren votar. ¿Se puede solucionar todo votando? No, se puede votar sobre lo que esté previsto en las leyes y no está en la ley que una región pueda hacerse independiente.

De acuerdo, hasta aquí hemos llegado. Pero a partir de ahora, caretas fuera y los partidos mayoritarios tienen que actuar en consecuencia. No sirven de nada las pretensiones del PSOE sobre estructura federal y vuelta y más vueltas sobre nación de naciones. Nada, no les sirve a los nacionalistas, que como posesos sólo quieren saber de independencia. No pierdan el tiempo. Actúen eficazmente, como los nacionalistas han venido haciéndolo hasta ahora magistralmente.

Dejen claro de una vez que Cataluña no es un territorio colonizado, y que las fronteras de nuestros estados occidentales son fruto de siglos de historia y de acontecimientos, y que no se van a cambiar por las veleidades o sentimientos de los habitantes de una región. Eso ocurre aquí igual que en Italia, Francia o Alemania. Las fronteras sólo se van a modificar por conflictos bélicos que espero que nadie desee ni impulse. Dejen esto claro de una vez. Porque, sentado eso, no tiene sentido que perdamos tantas energías en ello y tantos políticos sigan diciendo alegremente que lo único que quieren es votar. Se vota una opción si es posible que eso ocurra, si no no tiene sentido votar. Modifiquen la ley electoral para que no seamos manipulados más por cuatro o cinco escaños que persiguen el fin que ya ahora sabemos que persiguen. Si es preciso reconsideren alguna competencia que en su fecha no se debió transferir.

Y respetemos todos a los catalanes, que es una sociedad desarrollada, gente culta y eficiente. Trabajemos todos en pos de una sociedad mejor y más justa. El nacionalismo es malo siempre, tanto el catalán como el de Madrid. De nada servirá tratar de convencer a ese 20% que dicen que hay de nacionalistas recalcitrantes en Cataluña, ahora en el poder. Pero sí sería muy necesario que el Gobierno y los partidos mayoritarios informasen y diesen razones, fuesen activos, como hacen entre otros Borrell, para que esos otros nacionalistas de circunstancias dispusiesen de mejor información y no sólo les lleguen las soflamas de los posesos que actualmente gobiernan Cataluña.

Luis González Iglesias es socio de infoLibre

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