El Carnaval de Cádiz 2026 arremete contra Moreno Bonilla, la Iglesia y la apropiación cultural
Los Carnavales de Cádiz (COAC) pueden parecer, a simple vista, un folclore más, apolítico y amable. No obstante, tras siglos de censura y persecución, el evento se ha convertido en el altavoz de la lucha obrera andaluza. Son el resultado de la organización de un espacio combativo, dedicado a la denuncia social, donde la ira provocada por las injusticias se canaliza a través de una de las especialidades andaluzas: hacer reír y saber reírse de uno mismo.
A través de la ironía, el ingenio del disfraz y la composición de atrevidos versos, las agrupaciones carnavalescas muestran tanto lo cruda como ridícula que es la realidad en la que vive España. Una de las formas más divertidas, aunque también elegantes, de poner en jaque al poder.
Los COAC de 2026 han convertido el Teatro Falla en un escaparate para evidenciar cuestiones de talla estatal. Han defendido el feminismo, reivindicado el derecho a la vivienda y exigido un mejor futuro para los jóvenes. Los líderes políticos tampoco han quedado al margen del escarnio humorístico. Un ejemplo especialmente sonado fue la respuesta de la comparsa 'El Patriota', caracterizada como Blas Infante, a unas declaraciones de Alberto Núñez Feijóo del pasado diciembre, cuando afirmó que "los andaluces no saben contar". Los gaditanos le retaron a encontrar siete diferencias entre lo público y lo privado y a contar cuatro pilares que, según denunciaron, el PP está destruyendo: "Educación, empleo, sanidad y dependencia".
Naturalmente, los gaditanos barren para casa, por lo que hacen especial hincapié en problemáticas que afectan concretamente a la población andaluza. En esta edición, la sátira dirigida a Juanma Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, ha sido una de las más recurrentes, especialmente a raíz de las negligencias en los cribados del cáncer de mama.
Asimismo, el escándalo del obispo de Cádiz y Ceuta, acusado de pederastia, ha provocado que múltiples actuaciones arremetan furiosamente contra la institución de la Iglesia. El bullying también ha sido una problemática especialmente denunciada este año, debido al reciente fallecimiento de Sandra Peña, la adolescente sevillana de 14 años que se quitó la vida a causa del acoso escolar que sufría.
Entre los gags más recurrentes, han sido frecuentes los chistes relacionados con el mal tiempo al que se ha enfrentado Andalucía. Por ejemplo, la chirigota 'Los Robins' cantó en semifinales unos versos en gallego por lo que "choveu" —ha llovido— en los últimos días, sufriendo un clima más similar al de la comunidad del noroeste que al andaluz.
La presentadora de televisión Sonsoles Onega también ha tenido que recibir los dardos de este humor a raíz del error que cometió en su programa de Antena 3, al confundir una carretera inundada por las intensas precipitaciones con la Bahía de Cádiz. La comparsa 'El jovencito Frankenstein' dedicó un cuplé entero al error de la periodista en semifinales, contraatacando a la ofensa mediante la burla: "Dice que ha sido una tragedia y que animales han perdido la vida, y lo que ha perdido su familia con ella ha sido una paguita".
La sátira por excelencia fue otorgada a Madrid y a su propuesta Madrilucía. Una cuestión que da mucho coraje a los andaluces pero que, además, pone en evidencia una realidad innegable: la apropiación cultural. La comparsa 'OBDC! Me quedo contigo' hizo, en cuartos de final, una dura crítica a la mercantilización de la identidad andaluza a través de un pasodoble. "Se anunció Madrilucía, una feria de Sevilla sin acento de podredumbre", cantaron con un fingido acento neutro, mientras acusaban a los madrileños de hacer "como el señorito hacía". Y sentenciaron: "Nos silencian, nos sacuden. Nuestra cultura y tradición de Andalucía para poder saquearla, sin andaluces".
La mujer en el centro de las letras
Los COAC de 2026 han dedicado una enorme parte de sus letras a la reivindicación de la mujer, tanto para poner en valor su papel como para sumarse a la defensa del derecho al aborto y a la lucha contra la violencia de género y sexual. "Porque el hombre que soy hoy se lo debe todo a una mujer", explicó la chirigota 'Los amísh del mono, fuimos a por piononos (la decepción)' en un pasodoble.
De lo más destacado, el desgarrador pasodoble que la comparsa 'Los Locos' llevó a cuartos de final. Cuenta la "doble violación" que sufre el personaje de María, como tantas otras mujeres, durante una fatídica noche. La joven volvía de fiesta a su casa, "con un dolor en el alma y un nudo en el pecho", cuando su padre le preguntó qué le había ocurrido. Ella, "con pudor, le cuenta que por sus caderas un cabrón se le arrojó sin compasión, como una fiera". A lo que el padre respondió con la misma poca compasión, iracundo: "Yo sabía que esto algún día te pasaría, no se puede ir siempre como una golfa así vestida". El hombre explicó que "feminismo y tonterías no hacen bien a la mujer".
La historia termina con María dirigiéndose a su cama, destrozada, sin estar segura de qué había ocurrido. Aquella noche, "dos hombres su alma arrancaron, se repite el dolor pero nadie ahora la ha tocado". 'Los locos' culminan la actuación sentenciando, furiosamente, que a la joven, al volver a casa, "otra vez la han violado".
La comparsa 'OBDC! Me quedo contigo' es otra de las agrupaciones que ha aprovechado el escenario para defender a las mujeres. En esta ocasión, volvió a traer a colación las ya archivadas denuncias de dos exempleadas de Julio Iglesias, quienes acusaron al cantante de violencia sexual. Los gaditanos señalaron que el artista cuenta "a su favor con el juez, la prensa y los medios".
El pasodoble termina con una firme denuncia: "Como Plácido Domingo, Julio Iglesias, la Manada, en este siglo es impune a la coartada de comprar a una mujer como una esclava".
Un repaso a los pecados del clero
Los roles se han alterado. En los Carnavales de Cádiz, la Iglesia se convirtió en víctima y el pueblo en verdugo.
La chirigota 'Los que la tienen de mármol', donde muertos en sus nichos cantan "que la vida es un teatro y tú tienes el guion", interpretaron un pasodoble como si fuera un rezo al 'Padre Nuestro'. A través de la oración, denunciaron los casos de pederastia en el clero. Así, contaron a Dios que "un siervo tuyo de este Reino se saltó tus mandamientos, mientras me robó la infancia". Hablaron del tormento que supone y las secuelas que los abusos dejan de por vida: "50 años han pasado y no hay día que no sienta por mi cuerpo esas manos pecadoras que en la tentación cayeron".
Los difuntos culminaron la actuación sentenciando que la infancia y la vida no "la devuelve un Dios ni un padrenuestro".
Entre las críticas al poder eclesiástico, también resultó destacable la comparsa femenina 'La Camorra'. Representaron al clero sobre las tablas, mientras cantaban una melodía con ecos de tarantela, en clara alusión a las mafias italianas. "Un lobby que tú pagas aunque no creas en nada", definieron las artistas a la Iglesia; o, como la vidriera del templo del decorado la denominó, la "Iglesia S.A."
En las semifinales, acusaron al clero de hacer "pervivir el franquismo con aromas del incienso", así como de, en nombre de Dios, haber "matado a cientos de miles republicanos". También aludieron al robo de bebés y a la codicia de bienes ajenos, señalando el uso de dinero público, la apropiación de espacios de culto y la posesión de miles de terrenos.
“La Sanidad en mi tierra nos la tomamos a pecho”
Los recortes sanitarios en Andalucía bajo la gestión de Juanma Moreno Bonilla, han provocado que el presidente de la Junta se convierta en el blanco del Teatro Falla. "La Sanidad en mi tierra nos la tomamos a pecho", advirtió la chirigota 'Ssshhhhh!', ganadora de esta edición. Durante la semifinal, los saeteros se dirigieron a Trump para corregir que no tendría que haber secuestrado a Maduro, sino al dirigente andaluz, quien mientras ha dejado "a las mujeres andaluzas olvidadas en una lista de espera, él se marca un blackface de Baltasar echando balones afuera".
"Con lo de los cribados, lo que hace literalmente es escurrir el bulto", añadieron. Y culminaron el pasodoble dirigiéndose a Moreno Bonilla de manera clara: "Y venga AMAMA y venga AMAMA, esta palabra tú estarás harto de escucharla, pues aplícatelo ya. ¡Y te vas pronto AMAMArla! ".
Las otras letras del carnaval de Cádiz
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Y ha sido precisamente la crítica contundente de la comparsa ganadora, ‘DSAS3’, a la gestión de la Junta del Servicio Andaluz de Salud (SAS), la que ha puesto el broche de oro a los COAC 2026, pasadas las seis de la mañana. Llamaron al presidente de la Junta "hijo bastardo de Andalucía", quien "le ha robado la salud al pobre, cambiando el oro por cobre, enriqueciéndose con su agonía".
Los últimos minutos del certamen, iniciado desde el 11 de enero, fueron protagonizados por el fin del popurrí de la comparsa, un canto de agradecimiento por poder vivir la vida... "¡Con salud!"
Un año más, el Carnaval de Cádiz ha demostrado que el arte nunca dejará de ser un acto político.