Literatura

El Día del Libro que es, y el que nos gustaría

El Día del Libro que es, y el que nos gustaría

El mundo editorial abre su paréntesis mágico: llega el 23 de abril, un año más el santo patrón, Sant Jordi, no dejará de obrar su milagro, y luego las ciudades y pueblos de este país donde apenas se lee, y no tantos compran libros, se llenarán de Ferias de duración variable, a cuyo calor se arriman las gentes del sector y no pocos advenedizos. Todo ello antes de volver a la rutina.

Pero no nos adelantemos. Estamos en puertas del Día del Libro y nos preguntamos: ¿qué significa? ¿Está bien tal y como es? ¿Qué hay que cambiar, si algo, nuestra manera de celebrarlo? Lo que sigue no tiene valor demoscópico, pero se nos antoja ilustrativo.

El día D

«Me parece que está muy bien y que ese Día debería ser todo el año.» César Antonio Molina. Exministro de Cultura. Director de Casa del Lector.

«Si celebra el aniversario de la muerte de Cervantes, alguien debería explicar a los políticos que rigen la Administración quién es Cervantes —o Cerbantes, como él lo escribía—, porque todo parece indicar que no lo saben. Tampoco estaría mal que existiera presupuesto y una política del libro durante todo el año.» Jesús Egido. Editorial Reino de Cordelia.

«Obviamente con ese reclamo de marketing algo más se vende frente a cualquier otro día, pero no sirve para dotar de peso y atributos simbólicos al libro. Es cierto que en Catalunya es distinto por arraigo de la celebración. ¿Qué hay que cambiar? Todas las políticas públicas en torno al libro y a las bibliotecas. Para empezar, generando el Año del Libro.» Manuel Gil. Analista del sector.

«Los organizadores del Día del Libro han hecho un esfuerzo para sacar los libros de su "hábitat natural" y acercarlos a otros espacios que faciliten un mayor contacto con los ciudadanos. Pero quizás no se debería limitar a un solo día…» Gonzalo Izquierdo y Alberto Rodríguez. Editorial Dos Bigotes.

«Es más un evento aislado que el broche de una serie de acciones en torno a la lectura que se deberían hacer a lo largo de todo el año. Desde luego que hay que celebrarlo, pero con un Día del Libro o incluso una semana del libro no haces lectores.» Rocío de Isasa. Editorial Maeva.

«Todo festejo tiene mejora, pero este, en la fecha, es impecable: el 23 de abril de nuestro calendario murió Cervantes; el 23 de abril del calendario inglés de su época murió Shakespeare. La fecha de la muerte de Belén Esteban, bestséler máximo de la Españidad, no se conoce aún. Habrá que esperar.» Ramón Buenaventura. Escritor, traductor.

«Todo lo que se ritualiza se vuelve un poco piedra, un poco muerto. Quizá, la cuestión es que todos los días es el día de algo: el beso, el dolor de muelas, la mano derecha, la mano izquierda, etc. El libro pasa a ser otro compromiso calendarístico (creo que te gustan las palabras inventadas).» Jorge Dioni López. Escritor, colaborador de la Escuela de Escritores.

«El día del libro es el día en que fingimos que los libros importan. Un día de borrachera, mucho libro, muchas ventas, pero no creo que ni aumenten los lectores ni sea un día para la literatura.» Anna María Iglesia. Doctoranda en Teoría literaria, periodista.

«Yo cambiaría el nombre para darle su verdadero sentido: Día del libro huérfano o desvalido.» Juan Pedro Aparicio. Escritor.

«¿Día del Libro? ¿Qué Día del Libro?» Pepo Paz. Editorial Bartleby.

El de Barcelona

«El Día del Libro debería resultar mucho más popular y cercano. Y hay un modelo: la celebración de Sant Jordi en Catalunya y en particular en Barcelona, que año tras año acredita la capacidad de los libros de enamorar al gran público y conectar con los jóvenes.» José Ángel Martos. Editorial Diëresis.

«Habría que extender el día de Sant Jordi al resto de España, no existe un lugar en el mundo en el que el día del libro se celebre mejor (de una manera más entusiasta, festiva y alegre) que en Cataluña.» Luis Solano. Editorial Libros del Asteroide.

«No creo que tenga sentido cambiar algo tan espontáneo y festivo. Lo que sí cambiaría es el desierto entre Sant Jordi y Sant Jordi. Es increíble que Barcelona, capital editorial tanto en el ámbito catalán como hispánico, no tenga ningún festival literario consistente, ninguna feria comparable a las de Torino o París.» Maria Bohigas. Editorial Club Editor.

«Solo habría que cambiar algo si significase mayor presencia y difusión de libros y autores. Pedir a los medios de comunicación generalistas que la semana previa dedicasen minutos de sus parrillas a recomendar libros y/o entrevistar escritores como manera de apoyar a la industria editorial.» Bernat Fiol. Agente literario. SalmaiaLit.

«Supongo que desde Barcelona se ve diferente que de Madrid. Para mí el día del libro, antes incluso que fuera editora, es el mejor día del año. Es difícil cambiar lo que desde hace mucho se hace y es una tradición arraigada en Catalunya y también complicado replicarlo o ampliarlo.» Blanca Rosa Roca. Roca Editorial.

Los de Madrid y más allá

«Al menos en Madrid, es algo “importado” e “impostado”. Demasiado aparato público y gremial, demasiado sonsonete por parte de las autoridades y los mandamases de que somos muy poco cultos por no leer (si la gente no lee y el político de turno encima te riñe, desde luego que ya se te quitarán las ganas para siempre), demasiada consejería y demasiada concejalía, demasiado director, demasiado secretario, demasiado panfleto, demasiados eslóganes vacíos y demasiadas pocas ganas por parte del pueblo llano de unirse a una fiesta que debería ser más cívica y menos política y “obligada”.» Enrique Redel. Editorial Impedimenta.

«Todo es mejorable, sin duda, pero no cambiaría mucho de una celebración que ya es una tradición popular que va más allá de la Literatura.» Javier Lorenzo. Escritor.

«Lo celebro siempre a pie de calle, en el paseo de la Independencia de Zaragoza. Me permite un contacto directo con quienes me leen que de otro modo no se produciría.» Manuel Cortés Blanco. Escritor.

«Sigue habiendo un público que no se siente confortable en librerías y necesita que nos acerquemos a él.» Luis Amavisca. NubeOcho ediciones.

«Es una de esas escasas oportunidades en las que recuperamos una ingenua esperanza de que no todo está perdido. Pero al margen de estas alegrías pasajeras, quizá deberíamos enfocar este día como una jornada reivindicativa.» José Luis Hernández Garvi. Escritor.

Las reivindicaciones

«Lo que me gustaría que mejorara es el tiempo que se dedica a los libros en los medios el resto del año y que la gente pudiera tener más tiempo para leer todos los días.» Belén López Celada. Editorial Planeta.

«Este año hubiera sido muy oportuno celebrar algún acto reivindicativo en favor de la consideración social y económica del autor, dada la presunta incompatibilidad de cobrar los derechos derivados de sus obras y la pensión de jubilación. Pero, como colectivo, somos un desastre.» María Pilar Queralt del Hierro. Escritora.

«Dada la situación del libro y del sector, creo que el Día del Libro —que en todo caso sería un oasis insuficiente— debería ser más agresivo comercialmente y menos folclórico en los festejos. Quizá ese día podría correrse, de forma pactada, el descuento máximo, para facilitar la venta. Y en los actos que se organizan cabría ser más imaginativo: los autores hablando y firmando libros no son precisamente el colmo de la excitación.» Luisgé Martín. Escritor.

«Habría que devolver al libro el prestigio que parece haber perdido. Y desde luego recordar con más decisión que ese día también es el de los Derechos de Autor, cuestión harto olvidada.» María José de Acuña. Editorial Milrazon.es.

«Habría que aprovechar el Día del libro para que también sea un día de concienciación sobre la piratería, a la luz de los últimos datos que apuntan a que España es uno de los países mas piratas del mundo. ¿De que sirve promocionar el libro si por otra parte no se hace nada para que la industria del libro no se desmorone?» Javier Moro. Escritor.

«Me gustaría que las editoriales y las librerías, con respaldo del Ministerio de Cultura, hiciéramos más campañas para luchar contra la piratería del libro y así celebrar también el derecho de autor.» Laura Russo. Maeva editorial.

«Echo de menos que se aproveche ese día para dar una valoración del sector del libro, hacia donde tiende tanto la creación como la comercialización. El Día del Libro debería ser todo el año.» Alejandro Zugaza Miranda. Agente literario.

«Me gustaría que todos los días fueran el día del libro y que tuviéramos gobernantes que apoyaran la cultura. No estaría mal, tampoco, que la prensa en general no se guiara en estos asuntos por la tiranía de la rentabilidad económica, de las tendencias o del número de pinchazos en internet.» Marcos Giralt Torrente. Escritor.

«Cambiaría la forma en que tratamos a libro el resto del año. Poderes públicos, medios de comunicación, sociedad civil y ciudadanía en general fingen durante esta celebración anual que el libro es importante para ellos, cuando durante el resto del año demuestran que eso no es cierto.» Alexis Ravelo. Escritor.

Algunas ideas

«Abogo para que en el futuro esté precedido por jornadas preparatorias que sirvan para dar a conocer con sosiego las novedades editoriales que se van a ofrecer. ¿Tanto cuesta montar tribunas públicas para que los autores puedan encontrarse con sus lectores para explicar la obra que tienen en esos momentos entre manos?» Eladio Gutiérrez. Periodista.

«Si escribir un libro es una acción de valentía, imaginación y mucho esfuerzo, la celebración de su día no puede quedarse lejos de ese punto de partida. Empezaría por un ejercicio de sinceridad, eliminando las poses de los que se creen que leen, pero no leen. Las poses de los que leen y lo restriegan, y las poses de algunos de los intermediarios que preconizan o concluyen sin haber leído nada de lo que juzgan… Después, daría voz a los que quieren leer pero se sienten atemorizados por todos los anteriores.» Almudena Solana. Escritora.

«Que los jóvenes participen más en esta fiesta, involucremos más a los colegios y universidades, y luchemos por la diversidad literaria. Hagamos de abril el mes del libro en las escuelas. No banalicemos la lectura, sólo al “best-seller”best-seller, que además está demasiadas veces íntimamente ligado a los mediáticos.» Gregori Dolz Kerrigan. Alrevés Editorial.

«Yo propongo que mientras todos los personajes televisivos y youtubers se encargan del circo de las firmas, especialmente en Sant Jordi, los escritores vayamos, todos, a un colegio o instituto a hablar con los chavales de literatura. Lo hago siempre que puedo (este año, por ejemplo) y es mucho mejor.» Lorenzo Silva. Escritor.

«Me gustaría que sólo pudiesen participar librerías y no cadenas de librerías y editoriales con menos de 20 novedades anuales o propiedad de organismos públicos. Porque hay que tratar con desigualdad a los desiguales. Y que el coste material de los stand fueran por cuenta del Municipio.» Constantino Bértolo. Escritor, editor.

«Si los lectores no van al libro, que el libro vaya donde los lectores. Lecturas públicas como conciertos: en el metro, peluquerías, saunas, la estación de trenes, etc.» Esther Andradi. Escritora.

«La fiesta del libro es la fiesta de la librería, del escritor y sobre todo del lector. Es él el que tiene que ser agasajado y no hay mejor forma que ediciones especiales, raras, juguetonas, si pueden ser gratis mejor.» Eduardo Vaquerizo. Escritor.

«Que para celebrar el día del libro la ciudad se vista como en Navidad. Que los árboles se iluminen con frases de libros.» Ángeles Martín. Agente literaria.

«Pues poco se me ocurre. Está bien celebrar el día del Libro, qué menos. Se celebra ya el Día de cualquier cosa. ¿Qué podría hacerse de novedoso? ¡No se me ocurre nada! Leer; algo en los colegios.» Alberto Olmos. Escritor.

«Me paso el curso hablando de libros, recomendándolos, obligando a leerlos, prestándolos, comentándolos, paseándolos. Día tras día analizando, leyendo, subrayando, descubriendo libros. Soy su embajadora, su mercader y su prestidigitadora. La mejor parte de mi trabajo consiste en presentar libros a los adolescentes y tratar de despertar su entusiasmo por ellos. Con pasión, placer y emociones (a veces risa, a veces rabia, a veces nada). Por todo eso, el Día del Libro es el mío, el más mío de todos los días.» Puri López. Profesora de Literatura en un instituto de León.

¿Y los lectores?

Lancé las mismas preguntas al aire de Twitter, donde se agazapan los lectores. Éstas fueron algunas de sus respuestas.

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