Las jornadas sobre la Guerra Civil de Pérez-Reverte se celebrarán del 5 al 9 de octubre

Rueda de prensa de Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, a 2 de febrero de 2026.

Las jornadas de debate sobre la Guerra Civil '1936. La guerra que perdimos todos', dirigidas por Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, se celebrarán en Sevilla del 5 al 9 de octubre —y será invitado a participar el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias— después de que se suspendieran por la polémica suscitada por el escritor David Uclés, que renunció a asistir.

Los organizadores invitarán para octubre a Pablo Iglesias, pero, según ha matizado este lunes Pérez-Reverte en conferencia de prensa, el escritor David Uclés, autor de la novela 'La península de las casas vacías', no volverá a ser invitado a este ciclo, previsto para esta semana, porque "se ha desacreditado a sí mismo y no queremos que desacredite las jornadas".

Uclés fue el primero en rechazar su participación en el ciclo, después de haber confirmado su asistencia, por intervenir en el mismo el exvicepresidente del Gobierno José María Aznar y el exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros, una actitud que siguieron inmediatamente después el dirigente de IU Antonio Maíllo, el escritor Paco Cerdá y la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, entre otros.

Los organizadores han aplazado la undécima edición de estas jornadas para encontrar nuevos invitados y ante las amenazas de 'escraches' en la Fundación Cajasol, que las patrocinan y en cuya sede se celebran.

Esas han sido las dos razones para aplazar las jornadas hasta octubre, según ha explicado Pérez-Reverte: el "desequilibrio" entre izquierda y derecha producido por las renuncias a intervenir después de haber confirmado la presencia y con el programa cerrado, y la falta de tiempo para buscarles reemplazo, además de "la amenaza expresa en redes sociales de la extrema izquierda y Podemos".

La invitación expresa a Pablo Iglesias como ponente para octubre es "para que en vez de enviarnos 'escrachadores' disienta de manera razonable y civilizada", según Pérez-Reverte, quien ha insistido también en la coincidencia de que sean Pablo Iglesias —invitado en ediciones anteriores— y Vox quienes han rehusado participar siempre. Los organizadores, según el escritor, tenían que evitar que se produjeran los 'escraches' anunciados y que "se metiera gente a dar la bronca" en la sede de la Fundación Cajasol: "Eso fue lo decisivo, la amenaza de bronca", ha insistido.

Pérez-Reverte ha calificado este hecho de "gravísimo" porque "el síntoma de la enfermedad es terrible; estamos en una deriva, en un camino siniestro y muy sombrío", a la vez que ha lamentado que existan "elementos que necesitan mantener la tensión y la violencia para mantenerse a sí mismo ante la falta de argumentos intelectuales". El escritor, que ha insistido en el título de las jornadas (sobre el que también hubo polémica por indicar que "todos" perdieron la Guerra Civil) ha leído una larga lista de intervinientes en las diez ediciones anteriores de este ciclo, que ha tratado sobre el periodista Manuel Chaves Nogales, los sistemas de Estado monarquía y república y sobre España, como mito o realidad, entre otros temas, y por los que han pasado destacadas personalidades de la izquierda como Julio Anguita y, en varias ocasiones, Alfonso Guerra y Carmen Calvo.

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Vigorra ha enumerado los participantes que tras confirmar su asistencia y conocer plenamente el programa rechazaron su asistencia desde que el domingo 25 de enero lo hizo Uclés: Maíllo, el escritor Paco Cerdá, la dirigente socialista andaluza María Márquez, la historiadora Zira Box y Carmen Calvo, quien argumentó que todos sus compañeros en el Consejo de Estado le desaconsejaron que interviniera.

Pérez-Reverte ha insistido en que el ministro de Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha mantenido su asistencia a las jornadas e incluso se brindó, ante la polémica, a buscar nuevos ponentes entre la izquierda que sustituyeran a los que renunciaron.

Vigorra ha mostrado su convencimiento de que fue un breve mensaje en redes sociales de Pablo Iglesias el mismo domingo por la noche el que desencadenó la sucesión de renuncias

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