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LAS GUERRAS DE LA TELEVISIÓN

Borja Prado tira la toalla tras perder la batalla por el poder en Mediaset España y el control de la línea editorial

El expresidente de Mediaset España, Borja Prado.

Borja Prado dejará la presidencia de Mediaset España antes de acabar 2023, tan sólo año y medio después de ser nombrado para el cargo y tras fracasar en su intento por cambiar la línea editorial de Telecinco y tras salir derrotado en la batalla interna que libraba con los dos consejeros delegados, Alessandro Salem y Massimo Mussolino.

La de Prado, presidente de Endesa durante una década, ha sido una caída en dos fases. Que el pasado junio se le desposeyera de unas funciones ejecutivas que él mismo había anunciado en un comunicado a la CNMV hace ahora poco más de un año presagiaba una tormenta interna que ha terminado con la salida de Prado de la tercera cadena de televisión española. Entonces, el ejecutivo pasó de estar al cargo tanto de los “asuntos jurídicos y regulatorios, auditoría interna, cumplimiento normativo y responsabilidad social”, como de la línea editorial de los informativos, a limitarse a gestionar las “relaciones institucionales” de Mediaset.

Fue precisamente en su intento de virar a Telecinco hacia la derecha donde afloró la pugna entre Borja Prado y Alessandro Salem. Al poco de llegar, el español implantó un código ético que prohibía a los presentadores y colaboradores emitir juicios políticos en programas de entretenimiento. El objetivo claro era Sálvame, la salvaje tertulia del corazón que moderaba Jorge Javier Vázquez. El programa de “rojos y maricones” –siguiendo la definición del propio Jorge Javier– no se adecuaba, al menos por sus continuadas referencias políticas, a la línea editorial buscada por Prado, que ya en 2011 había contratado a José María Aznar como asesor de Endesa y el pasado mayo cenó con él y con el expresidente francés Nicolas Sarkozy en un distinguido restaurante madrileño. Sálvame ya no está en antena, pero Jorge Javier sigue manteniendo su contrato con Telecinco.

Tampoco la contratación al frente de los informativos del director general de la Radio Televisión Canaria (RTVC), Francisco Moreno, y, hace tres semanas, del presentador de TVE Carlos Franganillo para renovar el telediario de la noche apuntaban en la dirección ideológica promovida por Borja Prado. infoLibre ha intentado ponerse en contacto con el expresidente de Mediaset, pero no ha sido posible porque se encuentra “de viaje”, según han explicado en el fondo de inversión Peninsula Capital, del que es fundador.

Crisis de audiencia y caída del beneficio

El ejecutivo deja Mediaset después de sentarse durante 17 años en su consejo de administración y cuando Telecinco atraviesa una grave crisis de audiencia, y de números. Tras hundirse el pasado verano, con sólo un 9% de cuota de pantalla, en noviembre apenas ha crecido siete décimas sobre esa cifra, pese a que la cadena presume este mismo martes del récord de telespectadores conseguido la víspera por Ana Rosa Quintana, tras su paso de las mañanas a las tardes. Aun así, Telecinco no logra abandonar ese tercer puesto, por debajo de TVE, en el que se ha quedado desde que hace un año perdiera el 11% de cuota por primera vez en su historia. A Antena 3 ni la roza.

Además, el resultado operativo de Mediaset en España en los nueve primeros meses del año se ha desplomado un 22% respecto al mismo periodo de 2022. Se ha quedado en 87,9 millones de euros, tras caer sus ingresos netos por publicidad un 2,7%. El grupo al que pertenece, Media For Europe, propiedad en un 49% de los hijos de Silvio Berlusconi, tuvo un beneficio neto de 71 millones de euros hasta septiembre, un 9,5% menos que el ejercicio anterior. La aportación española a los ingresos del grupo ha caído un 6%: de 590,5 a 555,4 millones. Está por ver si la “tendencia de recuperación” que Media For Europe observa en la temporada de otoño en la televisión española, tal y como asegura en su informe financiero del tercer trimestre, se traduce en una mejora de las cuentas anuales.

Investigado en Francia por su relación con Sarkozy

En cualquier caso, el cierre del capítulo en Mediaset no significa que hayan acabado las turbulencias para Borja Prado, que con 67 años posee un currículo profesional realmente notable. La justicia francesa le investiga por el pago de 3,3 millones de euros a Nicolas Sarkozy por una supuesta asesoría financiera en 2018. Como informó en su día infoLibre, la policía registró a mediados de abril las oficinas en Luxemburgo del fondo de inversión Peninsula Capital, creado por Prado, su excompañero en Mediabanca Javier de la Rica y el italiano Stefano Marsaglia.

La redada fue ordenada por el juez de instrucción Serge Tournaire, que dirige el departamento de delitos financieros del tribunal de París y está al cargo de la investigación penal abierta en 2016 por la adjudicación del Mundial de Fútbol de 2022 a Catar. De forma que Peninsula y Borja Prado se encuentran bajo investigación en la causa penal que abrió la Fiscalía Nacional Financiera a Sarkozy y al expresidente de la UEFA Michel Platini, de los que sospecha que recibieron contrapartidas económicas de los cataríes.

En estos momentos el juez está comprobando si Catar pagó a Sarkozy a cambio de su ayuda para conseguir el Mundial, lo que sería constitutivo de los delitos de corrupción activa y pasiva y blanqueo de capitales, de acuerdo con las leyes francesas. Tournaire también investiga si Peninsula Capital pagó 3,3 millones a Sarzkozy realmente por haber asesorado al fondo en la compraventa de NTV, el operador privado de la alta velocidad italiana. La investigación llevada a cabo por el medio francés Mediapart, infoLibre y el italiano Il Fatto Quotidiano pone en duda el trabajo supuestamente realizado por el expresidente francés en la operación, que le sirvió a Peninsula para ganar 181,5 millones de euros y fue su primer gran éxito financiero. Borja Prado había contratado a Jean Sarkozy, el hijo del expresidente, en marzo de 2017. Desde entonces es su director general, con competencias en Francia y el Benelux.

Cerca de la Corona y del poder político

Siempre en la cima del poder económico y financiero, Borja Prado es hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, amigo y administrador de la fortuna del rey emérito. Descendiente de Cristóbal Colón por línea materna, Manuel Prado fue condenado dos veces en la Audiencia Nacional por apropiación indebida, e incluso pasó dos meses en prisión, en 2004, pero fue puesto en libertad debido a su edad, 72 años. Los tribunales establecieron que había recibido del grupo Torras en una cuenta en Suiza un pago de 11,4 millones de euros.

Además, él mismo es uno de los socios de la guardería Micos, situada en uno de los barrios más ricos de Madrid, El Viso, y donde la infanta Elena dio clases de inglés. También pusieron dinero en la guardería su madre y su esposa, Pilar Benítez Toledano, pero también su socio en Peninsula, Javier de la Rica, sus tres hijos –Borja, Marta y Bruno, a través de una sociedad llamada Consuralia– y su hermana Nieves, según la información que figura en el Registro Mercantil.

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Pero quizá el rasgo profesional más destacado del expresidente de Mediaset España es su vínculo con Italia. Tras pasar por los bancos UBS y Rothschild, trabajó para Lazard, donde pergeñó la operación que permitió a RCS, la editora de Il Corriere della Sera y La Gazzetta dello Sport, hacerse con el grupo Recoletos y el periódico El Mundo en 2007. Ese mismo año saltó a la presidencia para Iberia y Latinoamérica del italiano Mediobanca, al mismo tiempo que ocupaba un asiento en el consejo de Endesa y la también italiana Enel se hacía con el 92% de la eléctrica española ayudado por la constructora Acciona. Dos años más tarde, Borja Prado se convirtió en presidente de Endesa, un cargo que compaginó hasta 2014 con la dirección para España y América Latina de Mediobanca. Su aterrizaje en el grupo de comunicación de Silvio Berlusconi culminaba la trayectoria del hombre de confianza del capital italiano en España.

Aunque la red de contactos de Prado es mucho más extensa e incluye a Florentino Pérez, presidente de ACS y del Real Madrid. Entre Endesa y Mediaset, Prado fue socio de Key Capital Partners, la firma financiera que asesora tanto a Pérez como al club.

Es más, durante su década en Endesa, no escatimó los beneficios de las puertas giratorias, abiertas a políticos de todo signo. No sólo contrató a José María Aznar como asesor externo para Latinoamérica, a cambio de casi 200.000 euros anuales. El mismo año, el exvicepresidente y exministro de Economía socialista Pedro Solbes fue elegido para formar parte del consejo de administración de la matriz italiana, Enel, donde se mantuvo durante tres años. En 2012, fichó a Elena Salgado, también exministra de Economía socialista, como consejera de Chilectra, la distribuidora de Endesa en Chile. Ya antes, en 2009, había incorporado al exdiputado de CiU Miquel Roca i Junyent, que permaneció 12 años en el consejo de administración de Endesa, y a quien luego fue ministro de Economía de los gobiernos de Mariano Rajoy, Luis de Guindos.

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