LA SALIDA DE LA CRISIS

El empleo en 2014: temporal, a tiempo parcial, poco cualificado y por menos de 900 euros

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Los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social cifran en 402.209 el número de empleos que se han creado este año. Apoyándose en que, según sus previsiones, el PIB crecerá en 2015 un 2%, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ya ha anunciado que se generarán otros 400.000 el próximo ejercicio. ¿Cómo son esos 400.000 puestos de trabajo nacidos de la titubeante recuperación económica? A la luz de las cifras del INE y de los análisis de los expertos, se trata de empleos temporales, cada vez más a tiempo parcial, poco cualificados, en el sector servicios, con salarios inferiores a 900 euros y, si incluyen horas extraordinarias, en buena medida éstas no serán remuneradas.

Hasta el pasado noviembre se firmaron en España 15,34 millones de contratos, pero el número de cotizantes a la Seguridad Social sólo ha crecido en esos 402.209 antes mencionados. España es el “campeón mundial” de la temporalidad y la rotación de contratos, traduce gráficamente el investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) Florentino Felgueroso. El 94,2% de esos contratos, 14,09 millones, son temporales. Y más de la mitad de ellos duran menos de tres meses. Un total de 3,67 millones de los contratos registrados este año fueron de menos de siete días, un récord de brevedad. Con respecto a 2013, el reparto de contratos según su duración permanece casi inalterado. Pero, si se echa la vista un poco más atrás, resulta que los seis años de crisis han conseguido lo que parecía imposible: recortar aún más los contratos temporales. Este año la duración media de un contrato es de 54 días, cuando en 2008 alcanzaba los 79,25 días.

Al mismo tiempo, el trabajo a tiempo parcial se ha convertido en un modelo cada vez más utilizado por las empresas. El 34,8% de los contratos –5,34 millones– incluye ya este tipo de jornada, 10,2 puntos porcentuales por encima de la cifra registrada en noviembre de 2008. De ellos, el 91,9% son temporales a tiempo parcial, la opción más precaria.

Florentino Felgueroso describe este tipo de puestos de trabajo como “empleos de transición”, los correspondientes a una etapa de lenta salida de la crisis. Serán temporales y por horas hasta que la recuperación sea estable, pronostica. “Tardaremos mucho en recuperar la calidad del empleo”, recalca el investigador de Fedea, que advierte una “precarización universal” de las condiciones laborales. A su juicio, a partir de ahora los trabajadores van a tener que “aceptar otros valores: más movilidad, incluso internacional; más flexibilidad y, los nuevos, más precariedad”.¿Reparto del trabajo?

Manuel Lago, economista de CCOO, pone en duda la mayor. “Más que crearse empleo se ha dejado de destruir, tanto en la construcción como en las administraciones públicas”, explica. Lago acude a la Encuesta de Población Activa (EPA) para cifrar en 129.000 el aumento en el número de personas ocupadas en el último año. Un dato que aún se reduce más si se dirige la mirada a la Contabilidad Nacional, donde los nuevos puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo –así los mide esta estadística del INE– creados en los últimos 12 meses se quedan en sólo 82.000.

Según Manuel Lago, además, el número de horas trabajadas es inferior este año respecto del anterior. Es decir, se ha producido un reparto del trabajo: hay más personas trabajando las mismas horas. Florentino Felgueroso discrepa e incluso advierte un cambio de tendencia. “No se están sustituyendo puestos de trabajo a tiempo completo por otros a tiempo parcial, ya en el último trimestre las horas han crecido un 0,8%, han aumentado los contratos de jornada completa y han caído los de tiempo parcial”, replica.

El economista de CCOO alerta también ante el “modelo económico pobre” que está generando una salida de la crisis apoyada en este tipo de contratos. El Gobierno, argumenta, se precia de haber conseguido que la economía cree empleo incluso con las bajas tasas de crecimiento actuales. Un patrón que Manuel Lago tacha de “negativo”. “La diferencia entre el crecimiento de la economía y el del empleo es la productividad”, explica, “por tanto resulta que la productividad de los nuevos puestos de trabajo es nula o incluso negativa: por sus salarios, por los sectores en que se crean…”.

Según los datos de la Seguridad Social correspondientes a noviembre, los afiliados con trabajo a tiempo completo y contrato indefinido –el empleo de más calidad– ya no llegan ni al 50%. Han caído 1,40 puntos sólo desde el pasado enero. En el otro extremo, en el del empleo más precario, la misma estadística revela que sólo el 14,23% de los asalariados entre 20 y 24 años cuentan con un contrato indefinido de ocho horas. De los 1,41 millones de cotizantes con contrato temporal y a tiempo parcial, el 44% tienen menos de 35 años.

El salario de los nuevos contratos, al nivel de los años 90

Felgueroso cree que sumar la jornada a tiempo parcial al carácter temporal del contrato constituye una “doble penalización”, que se agrava más si cabe en el caso de los trabajadores jóvenes. Ingresar en el mercado laboral no sólo es cada vez más difícil –España es líder europeo en paro juvenil, con un 53,8%–, sino también más barato. De acuerdo con el análisis realizado por los economistas Marcel Jansen, Sergi Jiménez y José I. García en el blog Nada es gratis, el primer salario de los nuevos contratos a tiempo completo ha caído un 8% para los hombres y un 4% para las mujeres desde 2008. Si se le añade la inflación, el desplome alcanza el 17% y el 13%, respectivamente. Además, para quienes trabajan a tiempo parcial, los sueldos se han hundido un 23% para los hombres y un 16% para las mujeres. Así, mientras en 2008 un joven accedía a un salario de 1.210 euros en un nuevo empleo, a finales de 2013 sólo podía aspirar a 890 euros.

“Los datos muestran un auténtico derrumbe de las condiciones laborales en los nuevos contratos”, concluyen los tres expertos. El salario mediano –el valor que ocupa el lugar central de los salarios ordenados de menor a mayor– de los nuevos contratos, 978 euros al mes, es el mismo que se pagaba hace 21 años, resaltan. El de los nuevos contratos a tiempo completo firmados por menores de 30 años ha caído hasta los 801 euros en 2013. En 1990 era de 797 euros.

El castigo salarial que implica el trabajo por horas lo confirma igualmente la propia EPA. Mientras sólo el 17,2% de los asalariados a tiempo completo cobran menos de 1.217 euros al mes, no llegan a ese sueldo el 89,5% de quienes trabajan a tiempo parcial. Y no debe olvidarse que, según esa misma encuesta del INE, el 63% de los contratos por horas son indeseados, se firman porque no se encuentran empleos a jornada completa. En 2008 eran sólo el 33%.

Si a ello se añade que el trabajo a tiempo parcial es campo abonado para el fraude en las horas extraordinarias, el nuevo perfil de ese “empleo de transición” del que habla Florentino Felgueroso adquiere tintes aún más oscuros. La propia ministra de Empleo, Fátima Báñez, lo reconoció en el Congreso hace una semana: la Inspección de Trabajo ha detectado irregularidades en las horas extra del 60% de los trabajadores que ha investigado este año. Lo corrobora la EPA: este año las horas extra no pagadas ya han superado a las remuneradas.

Por la extensión del trabajo a tiempo parcial puede explicarse igualmente el aumento del número de asalariados que cobran por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), 645,30 euros. En 2013, último año del que ofrece datos la Agencia Tributaria, eran 5,75 millones de personas, el 34,5%. En 2008 eran casi 400.000 menos, el 27,8%.

Sector servicios, escasa cualificación

El perfil de estos nuevos empleos está condicionado también por los sectores donde se han creado y sus categorías profesionales. De los 402.209 nuevos cotizantes antes citados, 346.742 pertenecen al sector servicios, que representa el 70% del PIB español. Sólo 19.012 empleos se crearon en la industria. Por categorías profesionales, el mayor volumen de contratos corresponde a trabajos poco cualificados: 2,23 millones para peones agrícolas y otros 2,05 millones para asalariados del sector de la restauración. Para profesionales en tecnologías de la información se han firmado sólo 27.041 contratos. De éstos, el 46% son indefinidos. Por el contrario, entre los camareros, sólo el 4,9% son contratos fijos.

Florentino Felgueroso, no obstante, descarta que esa estructura de la actividad, tan dependiente del sector servicios, sea la única culpable de la testaruda querencia del mercado laboral español por el contrato temporal. “En otros países como Austria o Francia, líder mundial en turismo, la temporalidad no llega ni de lejos a los niveles de España”, alega, “en Francia no asciende ni a la mitad que aquí”.

A diferencia del ministro de Economía, Luis de Guindos, el investigador de Fedea no se aventura a predecir cuántos puestos de trabajo se crearán en 2015. Y apunta que, en ningún caso, el crecimiento del empleo será “lineal”: “Veremos cosas extrañas en los próximos trimestres, como que la tasa de paro baje para luego repuntar, y eso no será malo en una etapa de crecimiento… No vamos a salir de la crisis de forma tan rápida”.

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