EL ESCÁNDALO DEL RESCATE BANCARIO

Escotet se jacta de que ha pagado con año y medio de adelanto los 1.003 millones que le costó Abanca, cuyo rescate supuso 8.532 millones

El presidente de Banesco, Juan Carlos Escotet, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Sólo dos días después de repartir entre sus accionistas 315,5 millones de euros en dividendos, Abanca anuncia que pagará con año y medio de adelanto el último plazo de los 1.003 millones que le costó Novacaixagalicia cuando la compró al Estado en 2013. Abonará al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 300 millones de euros. Mientras Abanca, propiedad del banquero venezolano Juan Carlos Escotet, ha obtenido un total de 1.754 millones de beneficios1.754 millones de beneficios desde que adquirió el quebrado banco gallego, el Estado ha dado por perdidos 8.532 millones de los casi 10.800 millones de euros con que lo rescató.

En la nota donde anuncia la operación, Abanca presume de haber cumplido su compromiso público de “acelerar el pago de las cuotas lo máximo posible”. La factura de 1.003 millones que debía abonar al FROB se dividió en plazos hasta 2018. En 2014, nada más firmar la operación, Escotet pagó 313 millones de euros y otros 90 millones al Fondo de Garantía de Depósitos –que nutren los bancos con sus aportaciones–. En mayo de 2016 ingresó 300 millones más: la cuota de ese año, el 50% de la de este ejercicio y el 33% de la de 2018, explica en su comunicado Abanca.

Según la entidad, el pago adelantado al Estado ha sido posible gracias a que ha aumentado su cuota de mercado y su solvencia, hasta convertirse “en una de las entidades más sólidas del sector”. Abanca cuenta con 4.541 empleados y una red de 668 oficinas repartidas por España y otros ocho países. Dice contar con una cuota de mercado en Galicia del 31% en crédito y del 41% en depósitos.Ampliación de capital, costes judiciales, activos tóxicos

Ampliación de capital, costes judiciales, activos tóxicos

Pero para llegar a ese punto, el Estado tuvo antes que nacionalizar Novacaixagalicia, fruto de la fusión de las dos grandes cajas gallegas, Caixa Galicia y Caixanova, y comprometer en ella los 10.800 antes citados. También recibió otros 1.484 millones del Fondo de Garantía de Depósitos. Un total de 12.279 millones de euros en ampliaciones de capital, conversión de preferentes en accionistas y garantías que incluyeron la cobertura de los costes judiciales por la venta de preferentes y las cláusulas suelo. Además, los activos tóxicos del ladrillo que guardaba Novacaixagalicia pasaron a la Sareb, el banco malo. En resumen, unos recursos inyectados que el Estado no recuperará.

En cambio, Abanca Holding Financiero, la sociedad a través de la cual Juan Carlos Escotet posee el 86,79% de la entidad financiera gallega, se ha embolsado ya 273,82 millones del dividendo repartido en 2015 –fue también 315,5 millones el total– y otro tanto del correspondiente a 2016: 547,65 millones de euros en dos años, la mitad de lo que ha pagado por el banco.

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