De la Espriella rompe con el Sáhara y abraza a Israel en plena tragedia por el terremoto
Menos de tres días después de asumir la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella se enfrenta a la primera gran prueba de su mandato. Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste del país, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El último balance difundido durante la madrugada eleva a 132 los fallecidos y a más de 570 los heridos, mientras continúan las operaciones para localizar a personas desaparecidas y atrapadas entre los escombros. Solo en el Valle del Cauca, el propio presidente cifró en 188 los desaparecidos.
La catástrofe ha sorprendido al nuevo mandatario cuando apenas había comenzado a instalarse en la Casa de Nariño. De la Espriella tomó posesión el viernes 7 de agosto después de una campaña construida en buena medida alrededor de la promesa de romper con las políticas de Gustavo Petro. El terremoto ha obligado al abogado y empresario, sin experiencia previa en cargos públicos, a pasar prácticamente de la investidura a dirigir una emergencia nacional.
Su primera reacción llegó a través de las redes sociales. 59 minutos después del terremoto, anunció que había asumido "directamente el liderazgo" de la emergencia, ordenó instalar un Puesto de Mando Unificado y reclamó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) un informe sobre las necesidades más urgentes. También anunció que se desplazaría personalmente a las zonas afectadas.
La respuesta gubernamental se fue ampliando durante las horas siguientes. De la Espriella suspendió su agenda, convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres y centralizó inicialmente la coordinación desde Bogotá. Más tarde se desplazó a Quibdó y Cali. Además, el Ejecutivo declaró la situación de desastre nacional y movilizó efectivos militares y equipos de búsqueda. El Ejército movilizó, entre otros recursos, cinco pelotones especializados en búsqueda y rescate y equipos caninos hacia las zonas afectadas.
Congela sus relaciones con el Sáhara Occidental
Pero mientras el nuevo presidente comunicaba las primeras decisiones para responder a la catástrofe, su Gobierno siguió desplegando su ofensiva contra las decisiones del expresidente Petro, en este caso, en materia de política exterior. Apenas 22 minutos después del mensaje en el que De la Espriella anunciaba que asumía personalmente la emergencia, a las 8.55 hora colombiana, la Cancillería hizo pública la decisión de congelar las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). El Ejecutivo anunció además que reconoce "la soberanía de Marruecos sobre todo su territorio, incluyendo el Sahara Occidental".
La decisión revierte una de las primeras medidas internacionales adoptadas por Petro cuando llegó al poder en agosto de 2022. Tres días después de su investidura, el anterior Gobierno restableció las relaciones diplomáticas con la República Saharaui, que permanecían congeladas desde 2001. Esos vínculos habían continuado reforzándose hasta prácticamente el final de su mandato, ya que en abril de este año las dos partes mantuvieron una reunión.
La Cancillería de De la Espriella argumenta que Naciones Unidas no reconoce a la RASD como Estado miembro y asegura que su nueva posición respeta el derecho internacional. Sin embargo, la situación es más compleja, ya que la ONU continúa considerando el Sáhara Occidental un territorio no autónomo pendiente de descolonización y mantiene el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Del Sáhara a los Altos del Golán
El giro diplomático no terminó ahí. Poco después, la Cancillería publicó que Colombia reconocía la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde 1967 y anexionado unilateralmente en 1981.
El Gobierno justificó la decisión por la "importancia estratégica" del territorio para la seguridad israelí y defendió el derecho de Israel a protegerse frente a amenazas externas. La medida convierte a Colombia en el segundo país, después de Estados Unidos, que reconoce la soberanía israelí sobre los Altos del Golán.
Tampoco se trata de una decisión improvisada después del terremoto. El propio comunicado de la Cancillería especifica que responde a un compromiso alcanzado entre Colombia e Israel el sábado 8 de agosto, antes de la catástrofe. De la Espriella había prometido además durante la campaña recomponer unas relaciones diplomáticas que Petro rompió en 2024 por el genocidio israelí sobre Gaza.
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Por tanto, las decisiones estaban preparadas, pero el Gobierno optó por mantener su publicación durante las primeras horas de la mayor emergencia que afronta su país, mientras los equipos de rescate buscan supervivientes entre decenas de edificios derrumbados.
Sonrisas y besos antes del balance
La comunicación del nuevo mandatario durante la catástrofe ha provocado además otra polémica. Antes de una de sus comparecencias para informar sobre la emergencia, las cámaras captaron a De la Espriella sonriendo, saludando y lanzando besos a quienes se encontraban frente a él. Las imágenes comenzaron rápidamente a circular en redes sociales y han generado críticas por el contraste entre la actitud del presidente y la magnitud de la tragedia.
El terremoto se ha convertido así, apenas unas horas después de comenzar su mandato, en una prueba de la gestión y del estilo de De la Espriella. El nuevo presidente ha aprovechado también sus primeras jornadas en el poder para ejecutar el giro diplomático prometido durante la campaña: alejar a Colombia de las posiciones de Petro, estrechar los vínculos con Marruecos y situarse junto a Israel.