Investigación
El CIS tras ocho años con Tezanos: errores, series rotas y sin espacio para los críticos
La despensa de Tezanos (I)
"No sé si perjudicará a la imagen y la reputación del CIS que yo sea presidente", esa duda expresaba José Félix Tezanos el 9 de julio de 2018, solo unos días después de haber sido nombrado presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) por parte del primer Gobierno de Pedro Sánchez. E iba más allá contestando a quiénes habían sido críticos con su nombramiento: "No sé si es malo que un socialista sea presidente del CIS. ¿Que un comunista fuera presidente del CIS también sería malo? ¿Y un judío también sería malo? ¿O un gitano?".
Las declaraciones —cuanto menos, polémicas— coparon los medios, algo que posteriormente ha seguido sucediendo durante sus ya algo más de ocho años de mandato. El mismo día que pronunció esas palabras renunció al puesto que ocupaba en la Ejecutiva del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Que se nombrara como presidente del CIS a un miembro de la dirección del PSOE fue la principal crítica de quiénes no entendieron la designación de Tezanos para el puesto.
Tezanos, en su defensa, aseguró que "nadie puede ser juzgado por sus ideas, sino por su trabajo" y prometió que "lo que no va a cambiar en el CIS es su rigor y profesionalidad". "Mientras yo sea presidente, garantizo que nunca se va a falsificar ni manipular ningún dato", remachó.
Ocho años después de esas declaraciones se ha convertido en la persona que ha ocupado durante más tiempo la presidencia del CIS. Hasta ahora nadie había alcanzado ese número de ejercicios al frente de la institución. Aun así, durante su mandato se han seguido sucediendo las críticas de expertos y sociedad civil, ahora tanto por su vinculación política como por su trabajo en el organismo.
infoLibre publica ahora la investigación La despensa de Tezanos tras meses de ahondar en cómo está siendo el mandato y la gestión de Tezanos al frente del CIS. Antes de que esta serie viera la luz, infoLibre remitió múltiples cuestiones al CIS el pasado 31 de julio. En esas preguntas, se planteaban, entre otros aspectos, las críticas de expertos al respecto de la sobreestimación sistemática del organismo hacia el PSOE y la izquierda; la ruptura de multitud de series históricas eliminando o modificando preguntas; o algunas de las otras polémicas que han rodeado al centro y al propio Tezanos, ya sea por esos errores metodológicos o por declaraciones del presidente. La institución no ha contestado ninguna de ellas.
No obstante, las sombras sobre su gestión trascienden el debate técnico y las polémicas que haya podido protagonizar el propio Tezanos. La documentación analizada por infoLibre revela una transformación interna de la institución y un proceso de control de la estructura de poder por parte de un ecosistema cerrado forjado en las instituciones que marcan la trayectoria de Tezanos antes de su desembarco en el CIS: la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la Fundación Sistema —que fundó y preside— y el aparato del PSOE.
Se trata de un trasvase de colaboradores afines que no solo ha copado la alta dirección y el gabinete de la Presidencia del CIS, sino que ha logrado consolidar plazas públicas vitalicias mediante tribunales formados y presididos por miembros del mismo entorno. Un entramado institucional que, además, retroalimenta el currículum y la producción editorial de los propios hijos del sociólogo.
En paralelo a esta toma de control, Tezanos también ha ido desactivando los contrapesos internos. El consejo asesor del CIS, concebido como un órgano técnico y plural, ha virado hacia un grupo poblado de ex altos cargos socialistas y perfiles afines, en un proceso que terminó en 2024 con la salida de las últimas voces académicas críticas y con un apagón documental en las actas oficiales de sus reuniones, que han pasado de ser resúmenes detallados de los debates del consejo a escuetas listas de acuerdos unánimes.
Series rotas, preguntas suprimidas y cambios de respuestas
En el barómetro del CIS de enero de 2019 los españoles valoraron al presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, con una media de 3,8 y al entonces presidente del PP, Pablo Casado, con un 2,9. Solo un mes después, en el barómetro de febrero, sus notas eran de 4,3 y 3,6, respectivamente. ¿Ambos mejoraron su valoración en tan solo un mes? No. La diferencia se produjo por un cambio en la escala de la pregunta.
El CIS siempre había preguntado por la valoración de líderes políticos y ministros pidiendo a los encuestados que los puntuaran del 0 al 10, "sabiendo que el 0 significa que lo/a valora 'muy mal' y el 10 que lo/a valora 'muy bien'". En febrero de 2019 Tezanos decide cambiar las reglas y pasa a pedir que se valoren del 1 al 10, "sabiendo que el 1 significa que lo valora 'muy mal' y el 10 que lo valora 'muy bien'". Así, las notas de los políticos subieron de un día para otro y la serie histórica se rompió impidiendo comparar los resultados actuales con datos antiguos.
La escala del 0 al 10 se venía usando en esa pregunta al menos desde 1979, cuando el CIS pedía que se valorara a algunos líderes de la época. En el barómetro de septiembre de ese año, por ejemplo, se puntuó a Manuel Fraga, Enrique Tierno Galván, Adolfo Suárez, Felipe González y Santiago Carrillo.
Pablo Simón, doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, explica que la rotura de la serie en esa pregunta es una de las que ha hecho el CIS que tiene menos explicación. "De repente, a Tezanos se le ocurrió que, como la escala de ubicación ideológica es de 1 a 10, las valoraciones en puntos a los ministros tienen que ser también de 1 a 10. Pero cuando tú haces un examen te puntúan de 0 a 10, no te ponen directamente un punto por poner bien el nombre. Me imagino que en algún momento haría cálculos y diría: 'Si vamos a preguntar por los ministros y por el presidente, no se puede ver un suspenso con un 3. Entonces, partimos de 1 y están ya más cerca del aprobado'".
Pero se trata solo de un ejemplo. La presidencia de Tezanos se ha caracterizado por la modificación de preguntas, respuestas y categorías rompiendo series históricas sin demasiado miramiento. infoLibre ha contabilizado al menos una decena de casos de series rotas por el CIS de Tezanos que han sido criticadas por los expertos y que pueden causar perjuicio al análisis posterior e histórico de los datos de las encuestas del CIS.
En ocasiones es un cambio en las respuestas como con la escala para valorar a los políticos. Otras veces lo que se modifica son las preguntas o simplemente el orden de estas. Algo que también afecta a los resultados.
Esto último se produjo con una de las preguntas más míticas de los barómetros. El organismo lleva al menos desde 1979 preguntando a los españoles una serie de cuestiones encadenadas: "Refiriéndonos a la situación económica general del país, ¿ud. la calificaría de muy buena, buena, regular, mala o muy mala?", ¿cree ud. que la situación económica del país es mejor, igual o peor que hace un año?" y "¿cree ud., que dentro de un año esta situación será mejor, igual o peor que ahora?". Años más tarde —hay registro desde al menos 1992— el CIS incluyó tres preguntas adicionales: las mismas, pero sobre la situación económica personal del entrevistado.
De hecho, las tres preguntas sobre la situación económica de España solían abrir los barómetros del CIS y justo después se planteaban las otras tres cuestiones. Pero en abril de 2020 todo cambia. Para ese barómetro el CIS deja de hacer trabajo de campo presencial y las encuestas pasan a ser telefónicas con entrevistadores que rellenan un formulario digital asistidos por ordenador —un sistema conocido como entrevistas CATI, por sus siglas en inglés—.
Tezanos ha justificado ese cambio asegurando que las encuestas presenciales eran difíciles y poco eficientes a nivel operativo mientras que con el sistema CATI el CIS puede hacer muchas más entrevistas, más deprisa y con muestras mayores. Todo ello a pesar de que algunos expertos apuntan a que las encuestas telefónicas amplían el sesgo de las muestras; más aún hoy con la desaparición de los teléfonos fijos en los hogares. Algunos académicos también han tachado de innecesario que el CIS ahora haga encuestas tan rápidas o con muestras tan grandes —más si se tiene en cuenta el sesgo muestral con el que suele contar el CIS hoy en día—.
En cualquier caso, Tezanos se ha mostrado orgulloso de su decisión y la ha vinculado a la mejora laboral de los encuestadores del organismo, que antes facturaban por su cuenta al CIS como simples colaboradores y ahora están subcontratados a través de la empresa pública Tragsatec, filial del grupo Tragsa. "Cuando llegué al CIS en el año 2018, lo primero que comprobé es que había situaciones enormemente precarias de salud laboral; es decir, la encuesta domiciliaria era una encuesta que daba lugar a un fenómeno tremendo pero muy frecuente: las personas que tenían que hacer encuestas en núcleos rurales tenían que abrir cancelas y entrar en sitios para poder llamar a las casas y eran muy frecuentes las mordeduras de perros; hay casos en los que eso derivaba en una infección. Había situaciones tremendas y no tenían seguros sociales ni tenían contrato laboral", aseguró el propio Tezanos en septiembre de 2024 en el Congreso.
Ese barómetro de abril de 2020, el primero hecho a partir de entrevistas CATI —el cambio ya estaba siendo planeado pero se desencadenó a raíz del confinamiento por la pandemia del covid-19—, el CIS lo aprovechó para introducir modificaciones en el cuestionario y, entre otras, se dejaron de incluir las preguntas sobre cómo ha cambiado la situación económica en un año y cómo podría cambiar a futuro. Además, se dejó de ofrecer al entrevistado la opción de "regular" como respuesta, tanto en las cuestiones sobre la situación económica como en otras.
Después, el cambio fue más allá: el aspecto más criticado por los expertos fue la modificación en el orden de las preguntas que se produjo ya en noviembre de 2022. Desde entonces, el barómetro plantea a los encuestados primero cómo valoran su situación económica personal y después cómo valoran la de España.
Los ciudadanos suelen ser más optimistas sobre su situación personal que sobre la del país. Por tanto, preguntar primero por la cuestión que suele tener mayores resultados positivos induce también a mejorar el grado de satisfacción en las respuestas de la siguiente.
"Jugar con el orden de las preguntas es algo que hace mucho Tezanos. Está entre las múltiples trampas que utiliza. Por ejemplo, coloca preguntas al principio de las encuestas para guiar el sentido en el que él quiere que evolucione. La manipulación no solo tiene que ver con el tema de la cocina, que es sobre lo que más se ha discutido. Al final, termina adulterando el propio contenido de las encuestas y estas tienen menos valor. El descrédito del CIS, la mala calidad de las encuestas y el hecho de que se hayan roto series históricas ha hecho que los académicos nos vayamos a utilizar encuestas privadas", explica Pablo Simón.
El CIS, además, no solo ha dejado de hacer preguntas, ha cambiado el orden de estas o ha modificado las respuestas que ofrece para determinadas cuestiones que plantea. Con la presidencia de Tezanos también ha variado la forma en la que se categorizan algunas de las respuestas de los encuestados.
Es lo que ha pasado con la famosa pregunta sobre los principales problemas de España. Una de las opciones en las que se englobaban las respuestas de los encuestados era "Los políticos en general, los partidos políticos y la política". Esa categoría se recogía desde que se empezó a preguntar por los problemas del país en 1985 y con el paso de los años llegó a convertirse en una de las más contestadas.
Esta línea representa el porcentaje de españoles que optaban por esa categoría
La línea acaba en diciembre de 2019, cuando el 49,5% de los encuestados mencionó esa categoría como uno de los tres problemas principales de España
Pero la serie llega hasta la actualidad
Es decir, el CIS ha seguido preguntando por los problemas de los españoles
Tezanos ha dejado de utilizar esa categoría y ha creado nuevas
Como "Los problemas políticos en general"
"Lo que hacen los partidos políticos"
O "El mal comportamiento de los/as políticos/as"
Esa nueva categorización de Tezanos hace que los políticos no aparezcan tan fácilmente como uno de los principales problemas del país
Pero veamos por qué: este es el mismo gráfico pero en columnas
Cada columna es el porcentaje de españoles que optaba por "Los políticos en general, los partidos políticos y la política"
Añadimos ahora en azul las respuestas que luego pasaron a englobarse en "Los problemas políticos en general"
Pero hay que ver también las que se categorizan en "Lo que hacen los partidos políticos"
Al sumar esta segunda categoría, el porcentaje ya empieza a acercarse mucho más al que se registraba antes
Pero contemos también la opción de "El mal comportamiento de los/as políticos/as"
Al sumar las tres categorías, el porcentaje supera la mayoría de meses al que antes se concentraba en una única categoría de problemas políticos
Pero eso no se suele ver en los barómetros del CIS, ya que se consideran las tres categorías de forma distinta
"Si todas esas respuestas se juntaran como debería hacerse, porque responden a una misma problemática, serían el principal problema, obviamente. El principal problema de los españoles hoy es la política y los políticos. Pero el CIS trocea esas respuestas para que no aparezca ese resultado. Se hace porque a Tezanos no le gusta ese titular, prefiere que el principal problema sea la vivienda o lo que sea", explica Emilio de Lamo, catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense que fue miembro del consejo asesor del CIS hasta que alzó la voz dentro de ese organismo contra la gestión de Tezanos y acabó fuera del mismo hace algo más de dos años.
Preguntas que se dirigen o directamente no se hacen
Lamo también destaca en conversación con infoLibre que uno de los problemas que le parece más grave del mandato del sociólogo cántabro es el de "las preguntas que no hace". "Es quizás lo más importante porque el CIS es el banco de datos que tiene que medir y acreditar las preocupaciones de la opinión pública española a lo largo del tiempo. No se ha preguntado nada, por ejemplo, sobre la ley del solo sí es sí. No se pregunta sobre temas fundamentales que afectan a la opinión pública porque Tezanos no quiere abordarlos y, en cambio, se pregunta por cosas exóticas. Esa es una muestra clara del sesgo", explica Lamo, quien fue amigo personal de Tezanos hasta que ambos discutieron tras las críticas, primero privadas y después también públicas, del primero a su gestión.
Simón coincide en que el CIS no está preguntando sobre temas que debería tratar. "Antes se preguntaba 'en qué medida usted confía en todas las instituciones' y se incluía a la corona. Pero Tezanos dice que la monarquía no preocupa a los españoles porque en los barómetros sale que entre los principales problemas están un montón de cosas, pero no la corona. Sin embargo, por la agenda 2030 o por Begoña Gómez se ha preguntado. ¿Y por qué por eso sí y por lo otro no? ¿Qué pasa? ¿Que Begoña Gómez aparece entre los principales problemas de los españoles? Lo dudo. Lo que hace Tezanos es colocar las preguntas en función de su propio interés. Y el resultado de esto son un montón de encuestas de mala calidad".
Francisco José Llera, catedrático de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco y fundador y director del Euskobarómetro, también ha sido muy crítico con el mandato de Tezanos. "Ha supuesto un claro deterioro desde el punto de vista académico-científico y ha tenido un sesgo, innecesariamente, partidista. La crisis de reputación del CIS es bastante evidente y, además, Tezanos ha sido incapaz de respetar y asumir las críticas actuando con una actitud autoritaria y sectaria", asegura en respuesta a infoLibre. Llera también formaba parte del consejo asesor de la institución pero salió del mismo en abril de 2024, a la vez que Lamo.
Una de las ocasiones en las que levantó más polémica la dirección en los cuestionarios del CIS fue ese mes, cuando Pedro Sánchez, el miércoles 24 de abril de 2024, publicó una carta a la ciudadanía después de que se abrieran diligencias judiciales contra su esposa, Begoña Gómez. El mismo viernes 26 el CIS realizó una encuesta flash para preguntar sobre el tema a la ciudadanía. Los expertos aseguraron que la misma estaba llena de preguntas con juicios de valor y falsas dicotomías y que el formulario estaba dirigido a obtener unas respuestas determinadas.
Esas encuestas flash —nombre con el que el CIS ha bautizado esos estudios rápidos que ahora realiza— han sido también una novedad de Tezanos y son por las que muchos expertos han criticado que se hagan sondeos con tanta celeridad. "Son encuestas de mala calidad y que se queman en un titular. Te pregunta por Begoña Gómez y ya no te vuelve a preguntar nunca más. Entonces, ¿para qué nos sirve? Si preguntas por Begoña Gómez cada seis meses, podremos comparar en el tiempo si a los españoles les preocupa más o menos el tema de Begoña Gómez. Pero con una encuesta flash puntual eso no sucede. Además, se trata de un tema, obviamente, que no es relevante", detalla Simón.
Esa dirección en las cuestiones que se plantean y en la forma de preguntar también se ve en los barómetros. El CIS antes acostumbraba a empezar esas encuestas preguntando a los entrevistados por la situación económica y política del país de forma genérica, ahora Tezanos y su equipo suelen arrancar con las preguntas de actualidad que consideren pertinentes.
Se vio claro, por ejemplo, en septiembre de 2024, cuando la inmigración afloró como principal problema de los españoles. Ese dato copó los titulares de todos los medios. Pero antes de llegar a la cuestión sobre los principales problemas del país, el CIS había planteado preguntas sobre las "desigualdades que existen entre los países pobres y los países ricos" o el "aumento de la población inmigrante". "Es evidente que eso condiciona las preguntas posteriores", aseguraba entonces el politólogo Alejandro Solís.
La anomalía del CIS y "el premio" de Tezanos
Para entender la ideosincrasia del CIS es necesario comprender que se trata de una figura anómala. La mayor parte de países europeos u occidentales no tienen organismos similares. "En la mayoría, las encuestas o análisis demoscópicos los hacen casas privadas o se hacen concursos públicos que terminan en manos de universidades. El CIS, en cambio, es una institución propia que depende de Presidencia y eso tiene una cara positiva y otra negativa. El elemento positivo, evidentemente, es que dispone de unas atribuciones y unas capacidades presupuestarias que ninguna otra institución tendría si no dependiera de ellos. El negativo es, evidentemente, el riesgo de politización", detalla Pablo Simón.
A pesar de que no hay muchos ejemplos en Europa como el CIS, existen algunas instituciones que sí guardan cierta similitud. La que más, podría ser, probablemente, el Centro de Investigación de la Opinión Pública de Polonia, financiado con fondos públicos y constituido por ley como fundación independiente. Realiza encuestas representativas sobre política, instituciones, intención de voto, economía y asuntos sociales, tanto para la Administración como para la sociedad polaca en general.
A diferencia del presidente del CIS, que es elegido directamente por el Gobierno, el centro polaco realiza un concurso para designar el puesto de dirección. Actualmente lo ocupa Ewa Marciniak, reputada académica, politóloga y profesora universitaria a la que no se le conoce afiliación política, al menos públicamente. Marciniak ganó el concurso convocado en 2023. Las condiciones del mismo las plantea el propio Consejo del Centro de Investigación de la Opinión Pública de Polonia, que sí está formado por distintos representantes políticos, pero incluso entrevistan a los candidatos antes de votar y optar por uno de ellos. Además, se les designa por un mandato de cinco años. Tezanos, en cambio, es presidente del CIS hasta que decida dimitir o el Gobierno de España —este o uno futuro— opte por cesarle.
Otros organismos públicos que guardan cierta similitud con el CIS se pueden encontrar en Países Bajos o Grecia. En ambos casos se elige al director tras un proceso de selección mediante convocatoria pública y centran su actividad en la investigación sociológica, no tanto en las encuestas electorales. El CIS, en cambio, ha reforzado su variante demoscópica desde que Tezanos es presidente. Antes el organismo solo preguntaba por intención de voto en uno de cada tres barómetros mensuales. Ahora lo hace en todos.
"Tenía sentido preguntar cada tres meses porque el voto es lo de menos. Pero hemos llegado a un momento en el que el CIS parece que es el instituto público para hacer encuestas, para contrapesar a Michavila [Narciso Michavila, presidente de GAD3] y nada más. Eso es terrible, porque al final la institución está secuestrada. Es una institución que es de todos los españoles. Y debería, precisamente, hacer buena sociología, buena opinión pública, funcionar con calidad, dar información a los medios de comunicación, dar información a la oposición, dar información al Gobierno y a las instituciones académicas", explica Simón.
Jordi Muñoz, doctor en Ciencia Política, profesor en la Universidad de Barcelona y hasta hace poco director del CEO —el CIS catalán—, coincide con la necesidad de que el CIS se centre más en su faceta de investigación sociológica.
"Debería transformarse en un auténtico centro de investigación científica independiente, adoptando la fórmula jurídica que se considerara más adecuada. Debería desvincularse del Ministerio de la Presidencia, reducir la influencia de los nombramientos políticos y abandonar la elaboración de estimaciones electorales. En cambio, sí tendría sentido que continuara realizando estudios de fondo, investigaciones comparadas y análisis sobre la evolución de la sociedad española", detalla Muñoz, quien en sus tiempos como presidente del CEO ya mostró decisiones contrarias a las de Tezanos en el CIS.
Lo que no tienen tan claro los expertos consultados por infoLibre es cuál sería la mejor fórmula para escoger la presidencia del CIS. Marina Subirats, catedrática emérita de Sociología y parte del consejo asesor del CIS, elogia el mandato de Tezanos en declaraciones a este medio. "Se ha hecho un trabajo importante y admirable. La cantidad de trabajo que está realizando CIS y la cantidad de cosas que se han puesto en marcha en esta etapa es asombrosa". Preguntada por la posibilidad de que con un nuevo Gobierno del PP se optara por un perfil similar al de Tezanos pero de derechas, asegura lo siguiente: "Lo entendería. A menos que fuera alguien tan directamente vinculado a los intereses de un partido, que entonces pensaras que lo iba a utilizar".
Tezanos fue muy criticado nada más llegar a la institución precisamente por su vinculación a los intereses del PSOE y por su cercanía a Pedro Sánchez. Formaba parte de la dirección del partido y había sido uno de los miembros del pequeño equipo de Sánchez durante las primarias a la secretaría general del PSOE. El propio Tezanos narra esa aventura en un libro que publicó en 2022 —ya siendo presidente del CIS—: Pedro Sánchez: Había partido: de las primarias a la Moncloa.
"Aunque su legitimidad en origen pudiera estar un poco manchada por haber estado en la Ejecutiva del PSOE, no lo habíamos visto trabajar. Luego cuando trabajas te ganas la legitimidad en ejercicio. Si con Tezanos el CIS se convierte en verdaderamente independiente y funciona, aunque tú hayas tenido ese origen, te puedes ganar la legitimidad. Pero no. Lo que demostró es que quería que fuera una correa de transmisión para el Gobierno", asegura Pablo Simón.
Gabriel Colomé, que también dirigió el CEO, es senador del PSC y fue miembro del consejo asesor del CIS durante el mandato de Tezanos, asegura, en cambio, que el presidente de la institución "ha hecho cosas muy importantes" durante su mandato. "Como arreglar la irregularidad de que, siendo una institución pública, el CIS tenía gente en precario", explica a infoLibre.
Al ser preguntado por la conveniencia de la afiliación y participación política del presidente del organismo lo resume de la siguiente forma: "Tiene todo el derecho a haber participado en las primarias [en el equipo de Sánchez]. Y, en la lógica política, los asesores que han participado en un proyecto tienen premio al final. Su premio fue este. Si tienes en tu equipo a un Harry Potter con su bola de cristal, cuando ganas le das el CIS, que es la gran bola de cristal".