Ultras franceses irrumpen en Belfast entre pintadas misóginas contra Gisèle Pelicot y mensajes racistas
The Twelfth es una fiesta unionista que se celebra en casi toda Irlanda del Norte. La comunidad protestante organiza hogueras y desfiles militares y musicales cada 12 o 13 de julio. Se trata de un evento que, en teoría, pretende ser festivo y familiar, desde que han perdido intensidad los enfrentamientos con los católicos. Este año, las celebraciones se han visto especialmente perturbadas por la aparición, mientras el desfile aún estaba en marcha en Belfast, de pintadas misóginas en el escaparate de una tienda del barrio de Sandy Row.
En ellos se mencionaba el nombre de Gisèle Pelicot, a la que se calificaba de “zorra”, así como la frase Free Dominique (Liberad a Dominique), una referencia a su exmarido, condenado a veinte años de prisión en diciembre de 2024 por haber drogado y violado a su esposa durante casi diez años y por haber reclutado por Internet a decenas de desconocidos para que la violaran mientras estaba inconsciente. También se pintaron con spray mensajes racistas en los alrededores.
Esas pintadas, que ya han sido borradas, han sido condenadas por parte de la clase política de Irlanda del Norte, tal y como informa The Irish News. “No se trata de simples pintadas. Reflejan actitudes que siguen estando demasiado extendidas y que se banalizan con demasiada frecuencia”, afirmó la diputada laborista de Belfast Claire Hanna. “Cuando la misoginia se normaliza en el espacio público, envía un mensaje a las mujeres y a las niñas sobre lo que se tolera”, prosigue. “Cuando va acompañada de insultos racistas, se convierte en un intento de intimidación dirigido a sectores enteros de nuestra comunidad. No debemos minimizarlo ni mirar hacia otro lado.”
Por su parte, el concejal del Partido Verde, Brian Smyth, declaró en una publicación en las redes sociales: “Veo que el grupo local que pretende ‘proteger a nuestras mujeres y nuestras hijas’ ha recibido la visita de nazis franceses este fin de semana.”
La prensa local destaca que se avistó en Sandy Row a activistas de extrema derecha franceses “invitados a Belfast por lealistas” unas horas antes de que se descubrieran en el barrio pintadas misóginas dirigidas a Gisèle Pelicot. “Doza”, una cuenta de X dedicada a denunciar el racismo en Irlanda, ha publicado fotos de las pintadas indicando que, según un vecino, estas eran obra de “nazis franceses”.
Hay varios indicios que los incriminan. La pintura azul usada coincide con la de otras pintadas atribuidas a esos franceses. La forma y el contenido del mensaje misógino llaman la atención: el nombre “Gisèle” está escrito correctamente con acento grave, algo difícil de saber para los angloparlantes; el término salope, escrito en francés, suele ser desconocido para la mayoría de los angloparlantes (los periodistas norirlandeses que se hicieron eco del caso admitieron que tuvieron que buscar la traducción de este insulto, que sería zorra); por último, el nombre del exmarido de Gisèle Pelicot, Dominique, apenas ha traspasado las fronteras de Francia.
Los “Expats 1066”
Según la información recabada por The Irish News, los activistas franceses de extrema derecha habían sido invitados a Belfast por lealistas del barrio de Shankill Road. Durante el fin de semana, una web de extrema derecha vinculada a este barrio describió al grupo de “veinte patriotas franceses” como “buena compañía”. La publicación también mostraba un mural local, realizado con toda probabilidad por los visitantes franceses, en el que se leía el lema No Surrender (Sin rendición).
El domingo, el grupo francés acudió a la hoguera de Sandy Row, donde fueron grabados entonando consignas fascistas, según vídeos visionados por The Irish News. Según la información recabada por Mediapart, se trata de identitarios procedentes de los grupúsculos Les Normaux (Ruán), Les Natifs (París) y Furie française (Toulouse).
En las redes sociales, los activistas de Ruán se identifican con la etiqueta “Expats 1066”. La fecha hace referencia a la partida de Guillermo el Conquistador desde Normandía para conquistar Inglaterra. Según nuestra información, los primeros “identitarios” franceses habrían llegado en avión la tarde del viernes 10 de julio y, al menos uno de ellos, tenía previsto regresar el miércoles 15.
Durante el fin de semana, se lo pasaron en grande con la gente del lugar. Se les ve subir a una hoguera, una torre construida con palés en la que se cuelgan objetos odiados —a menudo banderas irlandesas, pero también pancartas contra la inmigración, según ha señalado la BBC— para luego prenderle fuego.
Le Pen es eterno
En varios vídeos, un identitario francés se divierte haciendo zoom sobre una pequeña bandera argelina colgada en la hoguera — aunque Argelia nunca ha sido motivo de preocupación para la extrema derecha norirlandesa. Hay un grafiti de un barco en llamas con exiliados a bordo hecho por un francés que lo acompaña de un mensaje hostil hacia los migrantes: Stop the invasion, stop the boats (Detengamos la invasión, detengamos los botes). No muy lejos, otra pintada proclama Sink the Boats (Hundamos los botes). Un último mensaje afirma que “Le Pen es eterno” y reproduce una llama con el logotipo del FN.
Pero desde que los políticos se han hecho eco de la polémica y la policía de Irlanda del Norte ha lanzado un llamamiento a testificar para localizar a los autores de la pintada sexista dirigida a Gisèle Pelicot, al menos tres de los “identitarios” franceses que se desplazaron hasta allí han eliminado sus fotos y vídeos relacionados con su estancia en Belfast, cuando no han borrado directamente sus cuentas.
Un activista hiperactivo de “Les Natifs”
El que más publicaciones ha compartido utiliza como nombre de usuario “Portepot”, cuyo nombre real es Paul Reaney. Es un activista muy activo desde hace más de cinco años, primero en Génération identitaire (disuelta), Argos (tapadera del grupo anterior), Les Normaux de Rouen, luego en los bretones de An Tour-Tan y, actualmente, en Les Natifs de París.
Entre unos cuantos trabajos ocasionales para ganarse la vida, "Portepot" se dedica al activismo. Y mucho. Aunque tiende a multiplicar las cuentas y las identidades, se le reconoce en numerosas acciones y manifestaciones organizadas por grupúsculos de extrema derecha en Francia y en el extranjero.
En febrero de 2026, participó junto a los Natifs en una acción en la que se rociaron con sangre falsa las oficinas de los diputados de La Francia Insumisa, con el supuesto objetivo de denunciar la responsabilidad del partido de izquierdas en la muerte de Quentin Deranque. También estuvo presente en Lyon durante la manifestación en homenaje al joven neonazi.
El 30 de mayo, Paul Reaney también fue visto en la Remigration Summit, en Oporto (Portugal), un gran encuentro de la extrema derecha europea destinado a promover la expulsión masiva de inmigrantes.
No respeto a las mujeres
En consonancia con estas convicciones, algunos de sus mensajes en las redes sociales dejan entrever su racismo, su nostalgia por el III. Reich y su afán por las peleas. “Nada une más a los jóvenes que la violencia”, afirmaba en Twitter (ahora X) en 2022. “La de la calle es la más adecuada para forjar hombres.” Se jacta de salir siempre con un protector bucal.
“Portepot” suele publicar comentarios homófobos, así como hostiles hacia las mujeres: “No respeto a las mujeres”, “mujer = puta”, “las odio”, “las mujeres no piensan”. Todas estas declaraciones se hacen eco de los insultos pintados contra Gisèle Pelicot en Belfast.
En las redes sociales, quien a veces se define como “anarco-racista” da a entender que ha “trabajado” para la Agrupación Nacional (RN), sin precisar la naturaleza de sus funciones, ni siquiera si recibía una remuneración. Lo cierto es que, en junio de 2023, aparece en una foto de los afiliados de RN en Morbihan.
Hijo de madre bretona y padre irlandés, Paul Reaney trabaja como guía turístico y se encarga de promocionar las expediciones a Belfast. Ya había estado allí con otros “identitarios” franceses en 2024 y 2025. Y, por supuesto, también este año.
A su lado, su hermano pequeño Allan, activista de Les Normaux de Ruán; Édouard Gouraud, líder del grupúsculo normando; así como un miembro de Les Natifs que, según nuestras informaciones, fue condenado por injurias públicas tras desplegar una pancarta racista contra la cantante Aya Nakamura.
Mediapart se puso en contacto con ellos a través de diversas cuentas ocultas que pudimos atribuirles y de las cuentas oficiales de sus grupúsculos. Solo Édouard Gouraud respondió afirmando: “No soy en absoluto el autor de las pintadas señaladas por los medios de comunicación en Sandy Row. Y puedo afirmar que no proceden de ningún miembro de los grupos políticos a los que estoy afiliado.” (Versu respuesta completa en los anexos.)
A ambos lados del Canal de la Mancha, los racistas se unen en torno a su odio común hacia los migrantes
Desde hace años se han estrechado los vínculos entre los activistas de extrema derecha franceses y de las islas británicas. Los irlandeses del National Party han mantenido contactos con varios grupos regionales franceses, como An Tour-Tan en Bretaña o el Red de Angers.
El 7 de junio de 2026 tuvo lugar una concentración en la plaza del Panteón de París. Se desplegó una pancarta White lives matter (Las vidas de los blancos importan» y tomaron la palabra varios portavoces de grupos identitarios y neofascistas, entre ellos Paul Reaney y Stanislas Tyl, de Les Natifs.
El tema principal fue la “remigración” y el asesinato en el Reino Unido de Henry Nowak, un joven al que la policía esposó mientras agonizaba, porque su agresor lo había acusado de racismo. Paul Reaney aprovechó la concentración para promocionar el nuevo partido de extrema derecha Restore Britain, creado unos meses antes.
A ambos lados del Canal de la Mancha, los racistas se unen en torno a su odio común hacia los migrantes. Pequeños grupos británicos, como Raise the Colours (Izad las banderas), se presentan a menudo en la costa de Nord-Pas-de-Calais para atemorizar a quienes desean llegar a Gran Bretaña.
Existen vídeos generados por inteligencia artificial que incitan a la violencia al mostrar falsos ataques a los campamentos de migrantes. En realidad, estos activistas acuden a los campamentos para interpelar a los migrantes y preguntarles por qué quieren ir a Inglaterra. Si encuentran botes que aún no están inflados, los pinchan con un cuchillo.
La figura que aglutina a los racistas británicos y franceses se llama Tommy Robinson. Este activista, condenado en varias ocasiones por la justicia británica, fundó en 2009 la English Defence League, un movimiento ultranacionalista, islamófobo y antiinmigración, conocido por organizar manifestaciones que suelen degenerar en actos violentos.
En agosto de 2025, los grupos identitarios de Ruán (Les Normaux) y de Lille (Nouvelle Droite) llevaron a cabo una acción conjunta de comunicación en una playa. Se desplegaron pancartas con los mensajes Support Tommy Robinson (Apoyemos a Tommy Robinson) y Stop the Boats (Detengamos los botes). Estos grupúsculos llamaban a sumarse a la manifestación organizada por Tommy Robinson en Londres el 13 de septiembre, donde el colectivo femonacionalista Némésis fue invitado a intervenir en el escenario. En la primavera de 2026, Les Normaux de Ruán volvieron a celebrar una conferencia dedicada a Tommy Robinson.
Un acercamiento que preocupa a los servicios de seguridad
Estas interconexiones no han pasado desapercibidas para la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI). En una nota, sus servicios de inteligencia subrayan que “el movimiento francés muestra su admiración y ve a su vecino del otro lado del Canal como un ejemplo a seguir”.
Al día siguiente del estrepitoso fracaso de la incursión en Romans-sur-Isère (Drôme) de unos activistas que querían vengar la muerte de Thomas Perotto en Crépol, en noviembre de 2023, uno de ellos había expresado su envidia de esos “ingleses alcohólicos que se mueven más que los franceses”. Los actos de violencia contra los migrantes en Irlanda habían electrizado a los matones franceses, dos días antes de su expedición racista.
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Con motivo de los disturbios racistas en agosto de 2024 en el Reino Unido, tras la matanza de Southport en la que un adolescente galés de origen ruandés había matado a puñaladas a tres niñas, la DGSI, una vez más, constataba que “la extrema derecha francesa se mostraba muy entusiasmada con los disturbios que tenían lugar en el Reino Unido”. Según los servicios de inteligencia interior, el movimiento francés ve en la movilización de los activistas británicos “la encarnación de una revuelta legítima contra un invasor”.
Y los servicios de inteligencia interior se muestran preocupados por que tales acontecimientos hagan aparecer “un ideal de fraternidad blanca” entre los activistas británicos y franceses. “La conclusión de que los mismos males producen los mismos efectos en todas partes, difundida mediante una intensa propaganda, permite a los activistas impulsar sus ideas, en particular la de la necesidad de pasar a la acción para proteger a Occidente del genocidio blanco”, concluye la DGSI.
Traducción de Miguel López