Tienes que mirar Aroa Moreno Durán
En una callejuela empedrada del centro de Avilés, leo una anomalía. Lo es por dos razones: por la historia que en el libro se narra y porque es el único libro autobiográfico de la autora rusa Anna Starobinets (Moscú, 47 años), de visita en la ciudad estos días para participar en el festival de literatura fantástica Celsius. Starobinets, a la que llaman la "reina del terror ruso", vive hoy en Sant Cugat del Vallès, donde se ha instalado huyendo del Gobierno de Putin. Este libro abrió una brecha: la acusaron de estar llena de odio hacia Rusia. Porque lo íntimo es, a veces, político. Y lo político es, a veces, contar la intimidad cuando fricciona con la justicia.
El libro se titula Tienes que mirar (Impedimenta, 2021) y en él cuenta cómo, en una revisión rutinaria en la semana dieciséis de embarazo, le dijeron que el feto, niño, bebé, hijo —todas las palabras le dicen a Anna y no sabe con cuál tiene que quedarse—, tenía una malformación renal incompatible con la vida. Es el eufemismo médico para decir que el feto no sobrevivirá. A partir de ahí, avanza un relato que es también terrorífico: la deshumanización médica en Rusia hacia las mujeres que tienen que interrumpir el embarazo, por la razón que sea. "Aquí no hacemos estas cosas", le decían en las clínicas. Y si no es ahí: ¿dónde? Starobinets acaba en Berlín.
Si se han sentido aliviados al pensar que eso sucede allá, siento quitarles el respiro: la desnaturalización y la frialdad con respecto al embarazo y el aborto son globales y, aunque se ha avanzado mucho en la necesidad del acompañamiento psicológico y emocional que este trance requiere, estamos a años luz de un trato medianamente humano. Cuántas mujeres se han sentido solas, infantilizadas, incomprendidas, haciéndose cargo de un duelo que la sociedad les dice que deben ocultar, como lo han ocultado sus abuelas, sus madres, sus amigas: mujeres que sienten que, de alguna forma, han fallado. A quién se lo ocultaban: a los hombres. Que no sepan. Que no miren. Mujeres que buscan otras experiencias en foros de internet, que buscan el significado de términos médicos que les han soltado sin amortiguación mientras les hacen una ecografía llena de futuro. Aparece la culpa y la inseguridad sobre el propio cuerpo.
Cuántas mujeres se han sentido solas, infantilizadas, incomprendidas, haciéndose cargo de un duelo que la sociedad les dice que deben ocultar
¿Por qué necesitó Starobinets escribir estas memorias? ¿Por qué necesitamos leerlas? En primer lugar, desde el punto de vista literario, hay pocas épicas más intensas que contener vida dentro de ti y, llegue o no a término, parirla de alguna forma. Todos venimos de una madre que nos gestó y, si no te interesa, solo tiene que ver con el desprecio de siglos que se ha cebado con lo que sucedía dentro del cuerpo de las mujeres. No es algo ajeno a nadie: es una premisa de tu vida. Y, por último, una escribe para entender, para dar a luz también, a través de palabras, algo comprensible. El embarazo es uno de los procesos de la vida en los que con más fuerza la exacta mecánica de la biología se cruza con la razón emocional.
El libro se titula Tienes que mirar. Es autobiográfico y es también literatura. Dicen que, cuando esto pasa, hay que ver al feto. "Hay que mirarlo. Hay que despedirse. ¿Da miedo?", le pregunta Starobinets a su pareja. "No da, pero está triste", le responde.
Habrá quien piense que antes no se le daba importancia, que los embarazos se perdían y ya está. Y se seguía con la vida. Pero quizá recuerden a sus abuelas, a sus madres, a quien ha pasado por ahí, recontando al final de sus días los hijos y también los abortos que tuvo. Uno de cada tres embarazos se detiene. Nos ha pasado a muchas.
Por todo esto, las interrupciones del embarazo deben ser atendidas de forma poliédrica. Y si un ginecólogo en un hospital público, en Rusia o aquí, no quiere hacerlo, por las razones que haya detrás de esa decisión, y dice que ahí no se hacen "estas cosas", que no sea ginecólogo, que se dedique a otra profesión. Ese jefe de servicio que no responde a lo que es un derecho está, sencillamente, incapacitado para atender ese instante médico que requiere algo más que conocimiento o éticas que aquí no tienen lugar.
Lo más...
Lo más...
LeídoTu cita diaria con el periodismo que importa. Un avance exclusivo de las informaciones y opiniones que marcarán la agenda del día, seleccionado por la dirección de infoLibre.
Quiero recibirlaPasos de vida
El placer de matar a una madre: la novela que ilumina la violencia psiquiátrica y el robo de bebés
Del Bienquerer
¡Hola, !
Gracias por sumarte. Ahora formas parte de la comunidad de infoLibre que hace posible un periodismo de investigación riguroso y honesto.
En tu perfil puedes elegir qué boletines recibir, modificar tus datos personales y tu cuota.