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'Compañero del metal', un homenaje a José María Calleja

  • infoLibre adelanta un capítulo de Compañero del metal. Miradas a la figura de José María Calleja (Catarata), un libro que reúne el testimonio personal de voces muy conocidas que rinden homenaje a la figura del periodista fallecido
  • El capítulo seleccionado está escrito por el profesor y ensayista Ignacio Sánchez-Cuenca y lleva por título Un libro con Calleja 

Publicada el 02/10/2020 a las 06:00

infoLibre ofrece un anticipo de Compañero del metal. Miradas a la figura de José María Calleja (Catarata), un libro que reúne el testimonio personal de voces muy conocidas que rinden homenaje a la figura del periodista fallecido víctima del covid. Pepa Bueno, José Mari Múgica, Consuelo Ordoñez, Fernando Savater, Borja Sémper, Cristina Cuesta, Fernando Grande-Marlaska, Luis Castells, Eva Orúe, Gorka Landaburu o Luis R. Aizpeolea ofrecen en su páginas una emocionante visión del comunicador desaparecido. Reproducimos el capítulo que firma Ignacio Sánchez-Cuenca.

Un libro con Calleja

Ignacio Sánchez-Cuenca *

Supongo que, por deformación académica, a mí lo que inicialmente me atrajo de José María Calleja fueron sus libros. Ya me imagino que esta debe ser una vía de aproximación más bien rara en su caso, pues lo que más destacaba y atraía era su personalidad, un compuesto formado por elementos muy variados entre los que destacaban el entusiasmo, la energía, el sentido del humor, el coraje y la claridad moral.

Calleja tenía una presencia constante en los medios y la esfera pública a través de los programas de televisión (informativos, entrevistas, debates, tertulias) y una actividad permanente como articulista (en eldiario.es, El Correo, etc.). Sin embargo, lo que llamó mi atención fueron sus dos primeros libros, Contra la barbarie. Un alegato en favor de las víctimas de ETA (Temas de Hoy, 1997) y La diáspora vasca (Aguilar, 1999). Yo andaba por entonces muy interesado en el terrorismo nacionalista vasco, tratando de proporcionar, desde las ciencias sociales, una explicación de la evolución estratégica de ETA. Creo que leí prácticamente todo lo que se había escrito al respecto. Contra la barbarie figura entre mis lecturas favoritas de aquella época. Era el primer libro, y durante algún tiempo también el único, que abordaba la violencia terrorista desde el punto de vista de las víctimas. Estaba escrito en un lenguaje muy directo y eficaz, conseguía ponerle al lector la carne de gallina con las historias tremendas de las víctimas y sus familias, pero aquello era más que literatura periodística: las crónicas escalofriantes de Calleja eran fruto de su experiencia con el dolor causado por ETA y de un conocimiento profundo de la ideología y de la forma de actuar de la organización terrorista.

Tanto Contra la barbarie como La diáspora vasca tenían unos apéndices finales que para mí fueron un tesoro. El primero contenía una relación de las víctimas mortales de ETA, incluyendo datos con la fecha de la muerte, el lugar, la condición de la víctima (miembro de las fuerzas de seguridad, político, civil, etc.) y el “detalle”, donde Calleja aportaba una información breve pero muy valiosa sobre las circunstancias del atentado. El segundo libro venía con un listado similar de todos los secuestros realizados por grupos terroristas desde 1970. Toda esa información se podía digitalizar y analizar estadísticamente para entender mejor tanto las estrategias de ETA como el daño que había causado.

Siguiendo el ejemplo de Calleja, me propuse construir una base de datos, lo más detallada y rigurosa posible, de las víctimas mortales de ETA. La Administración no tenía un listado oficial y los listados que circulaban contenían numerosos errores. Tras varios años de trabajo un tanto detectivesco, conseguí completar la tarea. Más allá del análisis académico, quise dar visibilidad a los datos y escribir un trabajo divulgativo, libre de las servidumbres de la investigación. Inmediatamente pensé en proponérselo a José Mari para hacerlo conjuntamente. Le había conocido en 2003 y, como le pasaba a todo el mundo, también había quedado cautivado por la persona. Me lo presentó Jimena García-Pardo, amiga de ambos (era tal el entusiasmo de Jimena por la actividad de Calleja que, antes de conocerlo y a modo de agradecimiento por su labor y valentía, le hizo llegar un jamón como regalo de cumpleaños).

A Calleja le pareció bien la propuesta y nos pusimos manos a la obra. El objetivo era preparar un texto breve acompañado por un listado más o menos definitivo de víctimas de ETA, con información muy detallada. El libro analizaría las distintas campañas terroristas de ETA y su evolución a través de las historias de las víctimas. La primera parte de cada capítulo la escribía Calleja, seleccionando algunos episodios de especial impacto que ilustraran las tesis generales de las que me encargaba yo en la segunda parte. Nuestro modo de trabajar no podía ser más opuesto. El escribía de un tirón y me mandaba su contribución en el cuerpo de los correos electrónicos, todo escrito en mayúsculas. Como era característico en él, los textos tenían una fuerza brutal. Luego me ocupaba yo de encajar aquello en cada capítulo, tratando de conseguir cierta continuidad entre mi estilo más distanciado y el suyo torrencial. Milagrosamente, a pesar de que sus autores fuéramos tan diferentes, el libro salió adelante. Lo terminamos a mediados de 2006, cuando arrancaba el proceso de paz iniciado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Tan esperanzados estábamos que titulamos el libro La derrota de ETA. De la primera a la última víctima. Nos equivocamos, es evidente, aunque no tanto. El atentado de la T-4 en diciembre de aquel año nos mostró que habíamos pecado de optimistas; pero el error no fue tan grande, pues ETA, efectivamente, se encontraba ya en fase terminal y, pese a volver a las armas, la lista de víctimas mortales no se extendió mucho en los años siguientes (hubo 12 personas asesinadas entre diciembre de 2006 y marzo de 2010).

Las editoriales grandes no mostraron demasiado interés en el libro, y eso que Calleja era un periodista muy conocido y con gran tirón. Salió publicado en una editorial pequeña, Adhara, con una portada poco atractiva. A la vez, “colgué” una versión resumida de la base de datos en internet, para que cualquiera pudiera consultarla y utilizarla. Presentamos el libro en varios lugares, incluyendo El Corte Inglés de la calle Goya de Madrid, algo que a mí me resultó una experiencia de lo más exótica. Guardo un gran recuerdo de aquellos actos al lado de Calleja, siempre eran ocasión para disfrutar de su ingenio y humor. Mantuvimos la amistad hasta su final tan prematuro y desgraciado, en encuentros frecuentes con Jimena y otros buenos amigos. Además, éramos compañeros en la Universidad Carlos III: me provocaba invariablemente una gran carcajada con sus comentarios sobre el mundo universitario, que él veía con distancia a pesar de llevar tantos años enseñando.

Haber escrito un libro con Calleja es una de las grandes satisfacciones de mi trayectoria académica. Fue un privilegio conocerlo.

* Ensayista y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid.

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4 Comentarios
  • jorgeplaza jorgeplaza 03/10/20 12:00

    Me sorprende ser el único que ha dicho algo. Calleja, con el que yo no estaba de acuerdo en el feminismo extremo que había adoptado últimamente pero al que seguía considerando un periodista formidable y un tipo muy valiente (la valentía es una gran virtud muy poco valorada en esta sociedad), no dejaba indiferente a nadie, por lo que es extraño que nadie tenga nada que decir. Una posible explicación: A los separatistas (aquí hay unos cuantos) les debe de dar lacha hablar mal de él y se hacen los muertos. Los compañeros de viaje de los separatistas (mayoría en Infolibre porque hay mayoría de podemitas) supongo que no quieren molestar a sus socios hablando bien de Calleja y se callan también. Debe de ser difícil para los que creen en catecismos, aunque sean ellos y los catecismos de izquierdas, decir algo elogioso teniendo en cuenta que al libro contribuyen Grande-Marlaska, Borja Sémper y hasta Fernando Savater, pero deberían intentarlo: el personaje se lo merecía, creo yo.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 04/10/20 09:21

      Confirmación de lo dicho: dos votos a favor y siete en contra pero, por curioso contraste, un comentario explícitamente a favor y ninguno en contra. Como dije, debe de dar bastante vergüenza hablar con franqueza contra Calleja y, por eso, porque da vergüenza, los separatistas y sus aliados podemitas (y alguno del PSOE, no nos engañemos) prefieren tirar la metafórica piedra del voto negativo y esconder la mano.

      Hoy estoy de buen humor. Como decía Toni Leblanc, no me beso porque no me llego. ¿Por qué?: porque confirmo lo dicho en este comentario y también porque El País, aunque con un titular que desorienta, me da la razón en algo que cualquiera que haga cuentas podría haber visto hace días y de lo que, curiosamente, los periodistas no parecen haberse enterado ni aquí, ni en EP, ni en El Confidencial, que son los periódicos que suelo leer: los hospitales madrileños se están vaciando y la incidencia de la COVID en Madrid está bajando. Se ve que la nueva reclusión es como la purga de Benito, que le hizo efecto antes de tomarla. (https://elpais.com/sociedad/2020-10-03/el-coronavirus-mantiene-en-tension-a-los-hospitales-madrilenos.html. "El virus mantiene en tensión... " despista del contenido real).

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    • yosolo1 yosolo1 03/10/20 19:36

      Totalmente de acuerdo, pero añadiría más, los actuales seudoizquierdistas parten de un principio idéntico a la derecha rancia españolista, no pretenden convencer, solo vencer, algo de lo que Calleja disentía, y eso les lleva a odiar no solo a Calleja, más, a lo que representa, la intolerancia con el intolerante, ya sean etarras, proetarras o supremacistas periféricos, por descontado que Calleja despreciaba más aún la intolerancia de la derecha, tanto espñolista como la supremacista periférica, y esto amigo en España no se perdona, o estás con migo o estás contra mí. Cada vez me cuesta más escribir por aquí y financiar Infolibre por la intolerancia supremacista de muchos de sus lectores.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 02/10/20 11:17

    De la grandeza del personaje da idea la lista, la heterogénea lista, de personas que colaboran en el libro. Por cierto: para los muchos lectores de este periódico que lo detestan, en la lista está el gran Fernando Savater, gran amigo de Calleja. Tomen nota.

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