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Rocío Carrasco, o la política tras años de 'infotaiment'

Publicada el 07/06/2021 a las 06:00

Hace más de una década, los grandes expertos en comunicación estadounidenses generalizaron el uso del término infotaiment. Se trataba de un neologismo compuesto por dos palabras: information and entertaiment. Su traducción sería algo así como infoentretenimiento. El término describe una forma de hacer periodismo —fundamentalmente televisiva— consistente en convertir en entretenimiento contenidos tradicionalmente informativos. En los últimos quince años, este estilo periodístico ha transformado la comunicación en prácticamente todos los ámbitos de interés. La política es uno de ellos, el más importante, y quizá por ello recibió su propia acuñación: politaiment. Pero no fue el único afectado: el fútbol y los deportes más populares corrieron una suerte similar. Aquí sólo me ocuparé del politaiment y sus derivadas.

No es fácil saber quién empezó primero: si los políticos acudiendo a los programas de entretenimiento con el objetivo de recabar la atención del público políticamente más apático o los periodistas de esos espacios tratando de ganar audiencia a través de contenidos sorpresa. En 1991, Henry Kissinger abrió la veda presentándose por un día como hombre del tiempo en el informativo meteorológico de la CBS. Desde entonces puede decirse que los políticos entraron por centenares de programas de televisión de todo tipo y su presencia en los espacios de entretenimiento dejó de ser una excepción. Con o sin campaña electoral, se convirtieron en invitados frecuentes. Como ocurre siempre, lo formal y lo sustantivo resultaron ser la misma cosa y, en esos platós, los contenidos de sus discursos se vieron obligados a mutar. Los nuevos formatos bloqueaban los planteamientos estructurales; en los talk shows, realities y programas de entretenimiento sólo había espacio para contenidos blandos, básicamente referidos a las cualidades de los candidatos, sus estilos de vida o sus biografías. Había nacido la política pop.

Hard politics, soft politics

Esta nueva etapa de la comunicación escindió el campo de la información política en dos grandes bloques que algunos analistas empezaron a denominar hard politics y soft politics. La información política clásica había estado protagonizada casi de forma exclusiva por las hard politics. Sus espacios televisivos se articulaban, por un lado, en torno a la comunicación institucional, partidista o administrativa y, por otro lado, dando voz a protagonistas o representantes de los grandes problemas colectivos (empleo, vivienda, educación, sanidad, seguridad, justicia, etc.). La información política se ocupaba de los problemas políticos, las opciones para tratar de resolverlos y las controversias derivadas del enfrentamiento entre los actores a la hora de defender unas u otras opciones. Hard politics. Por supuesto, siempre ha existido información clasificable como soft politics porque los líderes y las lideresas siempre han sido objeto de información de sociedad. Pero una cosa es ser “objeto de” soft politics y otra cosa muy distinta es producir soft politics.

En términos globales, probablemente el punto de inflexión se produjo en 1998 con el machistamente denominado caso Lewinsky. Aquel escándalo sexual de abuso de poder ocupó los telediarios de todo el mundo durante más de tres años. Tras la investigación periodística, política y judicial, el presidente Clinton fue objeto de un impeachment por mentir al Congreso y al pueblo americano al negar reiteradamente que hubiese mantenido relaciones sexuales con la entonces becaria en la Casa Blanca, Monica Lewinsky, de apenas 22 años. El escándalo arrancaba del ámbito de las soft politics (el comportamiento sexual de Clinton) y desencadenaba una tormenta de consecuencias en el ámbito institucional norteamericano: hard politics.

Con todo, es un fenómeno difícil de datar porque los cambios no se produjeron de manera simultánea en todo nuestro mundo. Es algo que ocurrió a lo largo de los años 90 en algunos canales de televisión de EEUU e Italia. Y aunque su extensión ha sido desigual, España participó desde un primer momento de esta mutación y, en paralelo con Italia, los contenidos y las prácticas propias del politaiment fueron acaparando cada vez más espacio en la programación televisiva.

Primero, Soraya Saénz de Santamaría baila en El Hormiguero. Después, el chalet de Pablo Iglesias

Esta mutación de la información política desde las hard politics hacia las soft politics ha tenido lugar en dos etapas bien diferenciadas. En la primera, los programas de entretenimiento dieron entrada a políticos de todo signo en tanto que celebrities capaces de despertar el interés de las audiencias. Los y las políticas ofrecieron, en contrapartida, información sobre sus vidas privadas o desplegaron rasgos de su personalidad reprimidos en el ámbito de la comunicación política convencional (Mi casa es la tuya, Bertín Osborne, 2010). Poco a poco, ellos mismos comenzaron a generar contenidos para los espacios de entretenimiento (llamada telefónica de Pedro Sánchez al presentador de Sálvame a raíz del Toro de la Vega, 2014). La normalización de estas apariciones llevó a las direcciones de los programas de televisión a intensificar el ablandamiento de los contenidos, forzando la transformación de las y los políticos en cuasi-concursantes, sometiéndolos a pruebas de habilidad o atrevimiento como vía para garantizar la atención del público (Soraya Saénz de Santamaría en El Hormiguero, 2015, bailando la misma canción de Michelle Obama en el show de Ellen DeGeneres unos meses antes).

En una segunda etapa, los espacios tradicionalmente destinados a las hard politics (informativos y programas de debate político) abrieron sus parrillas a los contenidos políticamente blandos, centrados en lo accidental, lo banal y lo superfluo, especialmente si estaba referido a la vida privada de los protagonistas. Así, mientras en un primer momento se trataba de incorporar políticos a los programas de entretenimiento como celebrities, en esta segunda etapa la información banal y/o personal colonizó los espacios hasta entonces ocupados por la política institucional o conflicto partidista. Las soft politics comenzaron a desplazar a las hard politics en todas partes. Informativos y grandes programas de debate fueron incorporando contenidos blandos, noticias ad personen, chascarrillos o anécdotas.

Twitter ha jugado, en este sentido, un papel fundamental. Se ha constituido como el principal espacio en el que se producen y difunden contenidos soft susceptibles de ser pantallizados, sin necesidad de que los y las periodistas, para armar su pieza, hagan más esfuerzo que abrir la aplicación. Si en una primera fase, las y los políticos colonizaron los programas de entretenimiento, en la segunda fueron los contenidos de entretenimiento quienes colonizaron los programas de información. Sólo así es posible entender la trascendencia mediática y política de una noticia como la de la compra de un chalet por parte de Pablo Iglesias, ejemplo español más destacado de esta deriva. Más allá de las críticas legítimas sobre lo adecuado o inadecuado de esta compra, lo cierto es que la tormenta de consecuencias que tuvo fue, para sus protagonistas y para su partido, homologable a la de la trama Gürtel para el PP o los ERE andaluces para el PSOE. Cuando la información política soft coloniza los programas de información política hard, su capacidad performativa sobre la opinión del público es mucho mayor que la de la información convencional.

Rocío Carrasco y la política

Si todo esto fuera un tablero del juego de la oca, diríamos que en la primera casilla los políticos ocuparon los programas de entretenimiento; y poco a poco, las direcciones de esos programas les fueron exigiendo a los políticos cada vez más y más espectáculo. Esta primera casilla resultó ser el puente del 6 y llevó la política a la casilla 12. En ella, los afectados fueron los informativos y los programas netamente políticos. Los contenidos blandos comenzaron a competir y desplazar a los contenidos políticos duros, cuya presencia y centralidad se ha ido empequeñeciendo paulatinamente. La (desaparecida) información internacional es el mejor ejemplo. Pero hay cientos. La boda de Rivera con Malú interesó más que la mochila austríaca. En la campaña electoral de 2015 explica X. Paitiby que lo más buscado en Google sobre Pedro Sánchez fue, primero, “Pedro Sánchez”; segundo “Pedro Sánchez mujer”; y tercero “Pedro Sánchez paquete”, como consecuencia de unas imágenes del entonces candidato escalando con un arnés alrededor de las ingles.

En esta senda de mutaciones de la comunicación política, cada vez que hemos cambiado de casilla hemos perdido algo. Primero, una cantidad significativa de respeto y confianza en la competencia profesional de un buen número de políticos. Después algo más importante: la comprensión de la naturaleza social de la política, su razón de ser como disciplina. La colonización de los espacios de información política con infotaiment está expulsando a los problemas sociales de las agendas mediáticas. Lo real social cada vez interesa menos a representantes políticos y periodistas de los informativos. Esta “política” no habla de lo que le pasa a la gente, sólo habla de sí misma: de las discusiones entre partidos, del mejor o peor funcionamiento de las instituciones o de la vida privada de sus líderes. Eso es todo.

Pero como bien han demostrado todas las crisis de representación que hemos vivido (o quizá sea siempre la misma crisis que no se resuelve nunca), lo real social nunca desaparece. De una forma o de otra, siempre (re)emerge. Una y otra vez. No importa cuántos ni durante cuánto tiempo traten de enterrarlo. Lo real social y el humano interés por cambiarlo, es decir, la política, siempre vuelven. La gran novedad es que esta vez han sido los productores de programas de entretenimiento quienes han descubierto el enorme interés de la política, esa política de lo real hoy arrinconada en las esquinas de los informativos. No de los políticos como celebrities. Los productores de realities han descubierto el enorme interés que suscita la política como herramienta para resolver problemas importantes que afectan a mucha gente. Rocío, contar la verdad para seguir viva es el último movimiento hacia una nueva casilla. En un contexto comunicativo en el que los políticos prefieren estar con Ana Rosa que en las ruedas de prensa; en la que los informativos prefieren hablar del baile de Ada Colau que de la franja de Gaza, la política, la de lo real, ha ido a refugiarse a los realities. Sabíamos que a menudo la información de sucesos contenía más política que las crónicas parlamentarias. Pero en estos últimos tres meses se ha producido una mutación inesperada. En apenas diez programas, Rocío Carrasco ha sabido explicar mejor lo que es la violencia machista, el maltrato, lo que ocurre cuando una mujer denuncia y la importancia de pedir ayuda frente al agresor que todas las campañas desplegadas por las instituciones desde hace décadas. La política, la que trata de intervenir sobre lo social real para cambiarlo, ha terminado expresándose mejor por boca de los protagonistas de la farándula que en las comisiones parlamentarias. No es buena señal, estoy de acuerdo. Pero demuestra hasta qué punto nuestro sistema de representación política está agotado; demuestra las ineludibles urgencias de lo real social; demuestra la necesidad de la política; y demuestra, en definitiva, que los sistemas políticos cuando se resisten a cambiar no se hacen más fuertes: colapsan y a veces incluso revientan.

De corazón, gracias, Rocío.

_________________

Carolina Bescansa es profesora de Sociología y Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid.

 

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65 Comentarios
  • Antonio LCL Antonio LCL 07/06/21 21:59

    Muy acertado tu análisis Carolina. Por coherencia y por interés de quienes te echan de menos, que somos bastantes, tu vuelta a la política activa será muy beneficiosa.

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  • Lucía Oliveira Lucía Oliveira 07/06/21 21:44

    ¡Magnífico artículo!

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  • Lucía Oliveira Lucía Oliveira 07/06/21 21:44

    ¡Magnífico artículo!

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  • Lucía Oliveira Lucía Oliveira 07/06/21 21:43

    ¡Magnífico artículo!

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  • Isa. Isa. 07/06/21 21:33

    ¿Os acordáis del artículo de Ramón Lobo "Dónde están los aplausos de los balcones" del 13 de mayo?

    "He leído algunos comentarios tuiteros lanzados desde la izquierda divina concepción que lo desprecian sin leerlo porque es de Bescansa, una errejonista o algo así. Resulta curioso que los que se sienten siempre atacados por el sistema, a menudo con razón, no dejan de atacar a todos los que no consideran suyos, parte esencial de la pureza. Para ellos, la política es una religión basada en la obediencia al líder, aunque sea dentro de la granja de George Orwell. "

    Tampoco hace falta ser Ramón Lobo para verlo. Basta con observarlo en cada artículo.

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    • MIglesias MIglesias 07/06/21 22:20

      Chapeau.

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  • Lunilla Lunilla 07/06/21 19:26

    "Infotaiment'-'No es mi arrogancia intelectual'- la que habla de mi rigor cientifico 'caso de tenerlo'- ni la arrogancia,es señsl de competencia en el caso este que nos ocupa'- 'por otro lado, no niego la 'competencia'- de ciertos arrogantes'- pero lamento que les falte la simplicidad, de ser diminuido en nada su Saber, les haria mejores o peores personas'- "Ningun hombre sera 'marinero'- si encuentraalguna manera de que le envien prisiòn ; Pues estar en un barco, es como estar en una carcel pero con el riesgo añadido, de morir Ahogado: Samuel Jhonson: Diixit; 'Nuestra misison een Google; Realmente es construir; el mejor 'buscador'- "Eso significa, que se debe entender, culquier cosa del mundo:Entender exactamente lo que escribes, cuando realizas una busqueda y que te devulva relmemete lo que quieres: Larry Page; Dixit; Saludos Cordiales: "El DIablo Cojuelo" .............( 19,25 h. p/m)......

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  • Isabelle006# Isabelle006# 07/06/21 18:21

    "....Más allá de las críticas legítimas sobre lo adecuado o inadecuado de esta compra, lo cierto es que la tormenta de consecuencias que tuvo fue, para sus protagonistas y para su partido, homologable a la de la trama Gürtel para el PP o los ERE andaluces para el PSOE".

    No lo pillo, ¿qué tienen en común la corrupción del PP y la del PSOE con la compra del chalet de un dirigente político? ¿o cuánto de soft o de hard puede tener la difamación contra dirigentes de Podemos, unos cuantos van ya, desde la creación del partido?

    De lo que sí creo fueron culpables Pablo Iglesias e Irene Montero es de pasarlo a votación entre sus bases y su militancia. Voté a regañadientes porque nunca lo consideré una traición a mi apoyo, comprárselo fue lo mejor que pudieron hacer por el bienestar de su familia. A mi no me pidieron avales para su hipoteca, ni creo que se lo pidieran a sus compañeros. Tampoco sabíamos dónde y cómo vivían todos ustedes, faltaría más.

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    • Hammurabi Hammurabi 08/06/21 03:45

      Creo que lo que quiere realzar es, que una discusión que debiera haberse centrado entre lo adecuado e inadecuado, tomó un grado, incluso superior a las tramas más corruptas. Totalmente irracional. Al menos es como yo lo interpretó. Un abrazo.

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    • Lunilla Lunilla 07/06/21 19:42

      "Isabelle006: En esa carrera, suya; En parte; es mas sucia en lo que respecta , Al PSO; que la conciencia de Judas Iscariote'- 'Alfonso Lanzagorta'-Dixit" Saludos Cordiales/ El DIablo Cojuelo"-

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    • Pez Pez 07/06/21 19:42

      Isabelle, lo del chalet no es como tú dices. Claro que puede vivir Pablo donde quiera, pero había despertado tanta ilusión y decía, sí, lo decís, que los políticos no podían vivir en esas casas apartadas, aisladas de los ciudadanos a los que representaban y que él no se iba a mover de Vallecas... Fue por eso, por la diferencia entre la esperanza que había despertado y la contradicción que demostró. Eso fue lo que hizo que la compra del chalet fuese para algunos una traición. Pero todo pasa y ya se olvidó.

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      • Hammurabi Hammurabi 08/06/21 03:52

        Repito, su posición es totalmente irracional. Le puedo aceptar que le supusiera una pequeña decepción, a lo sumo. No saquemos las cosas de quicio. A no ser que ese sea su deseo, en ese caso, con su pan se lo coma.

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      • Isabelle006# Isabelle006# 08/06/21 01:45

        ¿A ti te despertó la esperanza por que Iglesias dijera no sé qué de un chalet antes y porque se lo compró os defraudó? A mi me defraudaría que sus promesas de un programa social no se cumplieran porque se las echaba a la espalda. ¿Ser de iquierdas implica ser un paria de la tierra y que no puedas medrar en la vida? Yo creo que no. Yo me alegro de que todos ellos y ellas consigan sus anhelos y si esa pareja puede pues mira qué bien.

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      • GRINGO GRINGO 07/06/21 20:58

        Te convendría salir del bucle....

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        • Pepa Rosado Pepa Rosado 07/06/21 21:04

          Y a ti. Acaso no puede opinar lo que le de la gana, como haces tú?  Este es un medio libre y todos los que por aquí andamos somos socios, con los mismos derechos y libertades para escribir y opinar lo que nos parezca. Ya está bien hombre, ya está bien.

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          • GRINGO GRINGO 08/06/21 10:33

            Tienes razón, todos estamos más o menos buclerizados, pero seguir repitiendo los del chalé me parece ya un poco pasao de moda...

            Creo que hay demasiado comentarista de comentarista, y no tanto del artículo en cuestión.

            Saludos Pepa

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          • Hammurabi Hammurabi 08/06/21 04:25

            Pues no le quite la libertad de hacer lo que UD. Ha hecho, y yo mismo, acabo de hacer, y tantos otr@s hacen.

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    • MIglesias MIglesias 07/06/21 18:42

      "La tormenta de consecuencias": la utilización por los medios de comunicación de una noticia intrascendente, privada, para atacar políticamente a un partido, creando una corriente de opinión que ha trascendido tanto y ha causado tanto daño como las tramas de corrupción "Cuando la información política soft coloniza los programas de información política hard, su capacidad performativa sobre la opinión del público es mucho mayor que la de la información convencional"

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      • Isabelle006# Isabelle006# 07/06/21 19:28

        Que sí, que se léer e interpretar lo que leo pero ¿no podía buscarse otros objetos/sujetos comparativos que no fueran las dos corruptelas indicados aquí? sigo sin pillarlo, las horas dedicadas al vilipendio por la compra del chalet son infinitamente superiores a las Kictchen y los ERE, parece mentira que a cierta ciudadanía le preocupe la adquisición de un inmueble por un ciudadano que se lo paga de su bolsillo y que pase olímpicamente del acopio de 3.000 pisos sociales o del negociete de las sicavs, por poner dos 'pequeños' ejemplos.

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        • Aserejé Aserejé 07/06/21 19:50

          Estoy totalmente de acuerdo con tus comentarios, Isabelle. No tiene nada que ver la comparación que hace Bescansa, salvo que quiera jorobar.

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          • MIglesias MIglesias 07/06/21 19:54

            Os está dando la razón. La comparación es a favor de Podemos.

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            • MIglesias MIglesias 07/06/21 20:03

              No compara las acciones (corrupción/chalet) sino como lo han vendido los medios, haciendo que una banalidad sea tan o más importante que las dos tramas de corrupción que han tenido más atención en los medios en los últimos años. Creo que os habéis enrocado porque es quien es y hacéis una lectura puntillosa. .

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        • MIglesias MIglesias 07/06/21 19:43

          No sé, tú preguntabas, yo te contesto. Dices que no lo pillas, si solo era retórico, mis disculpas.

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  • jvrgimeno jvrgimeno 07/06/21 17:05

    Algunos comentarios sobre Carolina Bescansa son indignantes e impropios de personas mínimamente educadas, y desde luego, de un medio serio como éste. Se puede estar de acuerdo o no con la sra. Bescansa, pero nada justifica el insulto y la descalificación personal. Su artículo me parece riguroso e ilustrativo de una realidad existente. Por desgracia, la política tiende a convertirse, es decir, tienden a convertirla en algo propio de lo que Debord llamaba la sociedad del espectáculo. Y en esas estamos: banalidad de una civilización hedonista e infantilizada.

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    • Pez Pez 07/06/21 19:45

      Totalmente de acuerdo. Le voy a decir más: hay comentarios a mis comentarios que demuestra un odio que les ha surgido hacia mi que, bueno, no es agradable, pero sí una forma de coacion, que a nadie le gusta decir lo que piensa con educación y que la insulten. Será maltrato

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    • milvus milvus 07/06/21 17:20

      Es que la “nueva izquierda” también debe empezar por sus “neandertales”, por cierto en extinción, antes de dar origen a los “sapiens”. Lo engorroso será aguantarlos hasta su desaparición.

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      • MIglesias MIglesias 07/06/21 18:19

        ¿Qué le han hecho los neandertales?

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  • Isa. Isa. 07/06/21 16:22

    Necesariamente útil asumir este análisis. Si se pudiese.., sería alguna buena señal, Carolina.


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  • MIglesias MIglesias 07/06/21 16:15

    Algún familiar de Francisco uno el Vetusto que le dé la pastilla.

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