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El mar como pesebre

Publicada el 15/11/2020 a las 06:00

Hace ya mucho tiempo, y es un tópico de la literatura y el periodismo contemporáneos, que la celebración de la Navidad perdió su sentido original. Celebramos unas fiestas en las que las campañas comerciales borran no ya el acontecimiento religioso, sino el significado profundo que late en todos los mitos. Se trata del nacimiento de un ser humano y la voluntad de sus padres para encontrar un lugar en el que cuidarlo, aunque sea un pesebre, y resistir en la pobreza mientras encuentran el modo de burlar la ilegítima legalidad de Herodes. En cualquier esquina, en cualquier rincón del mundo, en un establo, sin más compañía que unos animales, unos pobres pastores y unos estrelleros despreciados por la sabiduría oficial, el ser humano viene al mundo con un alma que merece respeto, y que unos llamarán divinidad, otros Derechos, y otros las dos cosas a la vez.

Estamos acostumbrados a convertir la navidad en tarjetas de crédito, anuncios, luces, adornos… Incluso aprovechamos ahora la fiesta para provocar una nueva guerra de banderas, orgullosos de ser lo que somos y dispuestos a encender y despreciar el orgullo de los demás. Pero tal vez la pandemia debería servir para recordarnos la fragilidad humana, la situación difícil de ese niño que nace en medio de la miseria, en una sociedad dispuesta a cerrar los ojos ante su frío y con un orden cruel, decidido a convivir con las matanzas de los inocentes. Miremos a ese niño que se cae de los brazos de su madre en medio de un naufragio y que muere ahogado en el mar ante la desesperación de la mujer que lo ha traído al mundo.

Que existen mafias especializadas en el negocio de las migraciones es verdad. Los seres humanos somos capaces de convertir en negocio todo, la salud, la enseñanza, el trabajo ajeno…, hasta la desesperación. Que algunos inmigrantes esconden peligrosas ideas fundamentalistas es verdad. Los seres humanos somos capaces de transformar en violencia aterradora la fe y los sentimientos de amor. Somos hasta capaces de convertir el antiterrorismo y el rechazo a la violencia en materia de odio y mentira demagógica. ¡Ya es decir!

Pero el problema verdadero es otro y no convendría desviar la mirada del niño ahogado. Después de siglos, después de muchos avances sociales, científicos y tecnológicos, hemos creado y recreado un mundo definido por la desigualdad, injusto, con muchos territorios abandonados a la miseria. Y cuando María y José deciden ponerse en marcha para salvar a su hijo sólo les ofrecemos el peligro de un naufragio como pesebre. El mar no promesa de vida, sino infierno, desamparo y acuciante inmensidad.

La cultura humana se ha movido entre las manos de Abel y de Caín. Abel consiguió con el nacimiento de Jesús que los seres humanos dejasen de ser esclavos y se igualasen ante los ojos de Dios en el paraíso. Otros nacimientos como los de Garcilaso, Montaigne o Voltaire hicieron posible que el ser humano no fuese tampoco siervo de Dios y pudiera soñar con una libertad terrenal sin esperar a la danza igualitaria de la muerte. La cultura de Abel se atrevió incluso a señalar con Marx que no existe libertad terrenal sin condiciones de igualdad económica y sin un trabajo decente. Por desgracia la estirpe de Caín no ha cerrado nunca sus cuentas de odio, guerras, alambradas, hambres y avaricias. Como es poderosa, crea situaciones reales de miedo, desamparo y bajos instintos que hacen olvidar la dignidad de ese niño que nace en un establo y es cuidado en un pesebre. Es una dignidad que Abel o Prometeo llamaron Derechos Humanos para entregarnos el fuego capaz de hacernos mirar con decencia el futuro.

Debajo de los paritorios, los hospitales más avanzados, las vocaciones políticas, los derechos laborales, Europa, las fronteras y el orden internacional, está el calor de los Derechos Humanos. Sin ese calor, todo pierde sentido.

Por eso algunos patriotas españoles sabemos que esta Navidad el niño Jesús no va a nacer entre las banderas del Paseo del Prado, sino en una tienda de campaña de un puerto canario entre Arguineguín y Barranco Seco.

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24 Comentarios
  • MIglesias MIglesias 16/11/20 12:04

    El mar, que fue cuna de la vida y transmisor de la cultura, hoy es el gran ataúd de la esperanza y frontera del abrazo entre dos mundos que se necesitan, aunque uno, con la mirada limitada a su propio ombligo, todavía no lo sepa. Seductor despiadado, no tiene propósitos ni conciencia, al mar le dan igual Abel o Caín, solo se mece al ritmo de la Luna, acunando o desgarrando según sus propias leyes y atesorando las vidas de los que se atreven a enfrentarse a su poder. Hoy vienen de África desahuciados, perseguidos por la guerra, el hambre o la injusticia, ayer fuimos nosotros; los mismos que suplicaron hoy cierran las puertas. Caín fue castigado a que las montañas y los valles le gritaran su culpa por donde pasara, ¡Fratricida! era el clamor que se escuchaba a su paso, quizás si fuéramos capaces de escuchar oiríamos ese grito a nuestro paso.

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    • SirDrake SirDrake 16/11/20 17:37

      Excelente tu aportación, un abrazo.
      Salud

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  • Pinolere Pinolere 15/11/20 23:01

    Buena reflexión, personalmente la eliminaría tal y como es.

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  • svara svara 15/11/20 21:39

    Una reflexión al alcance de gente de bien y sencilla, no apto para predicadores voceros y pretenciosos excluyentes quienes no tienen ni idea de lo que son derechos humanos y justicia social.

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  • deabajo deabajo 15/11/20 20:20

    Precioso artículo, Luis.

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  • Lunilla Lunilla 15/11/20 19:53

    "La gente, no recuerda tanto,lo que tu dices o haces: "Napoleon Hill; Dixit; "Escribir es lo que llena tu vida y la'echiza'-Lo he hecho, "La escritura nunca me ha abandonado: Margrite Duras; Dixit; "El Catolico lleva consigo un germen de vida social y pacifico; Jeronimo Usera dixit: "Cuando en 1986 tuve una apoplegia, hubiera saltado por la ventana; En lugar de eso seguì adelante: '-no tenia' -elección - Aprendì que en la vida hay que perseverar; "La Paz es la guerra sin declarar" Agustin Garcia Calvo; Dixit; "Sòlo quiero decir ¡Gracias"! "Porwue mostrar odio a la impunidad del tiempo me dio la fuerza: La fuerza y la mente,son opuestas; La honorabilidad determina donde y como empieza ala historia" Los homnbres despiertos, tienen cada uno su mundo; Pero los dormidos parecen firmar su propia ruina "John Ruskin; DIxit; ; "LOs campos de concentracion Nazis; Haciendo de la muerte un reto anònimo: Hicieron imposible, -' sis un preso esta vivo o muerto'- "Le robaron a la ,muerte su significado-" Al final de una vida cumplida "Se llevaron a laas personas de supropia muerte; Anna Arendt: Sobre la Banalidad del mlal ; Dixit"...Saludos Cordiales ... El DIablo Cojuelo -..( 19,52 h.p/m )

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  • Elpontóndelaoliva Elpontóndelaoliva 15/11/20 19:37


    ENTRE EL ESPERPENTO Y LA PROVOCACION

    ***
    Apaga la luz y entre la claridad
    la soga preparada en el cadalso
    y los necios ensuciando conciencias.

    Entre lo divino y lo humano
    cuelga la miseria de la estupidez
    entre los cielos prístinos ocultos.

    El tiempo reduce o transforma el árbol
    cuando quiebran el paisaje natural
    en un vertido de odio eternizado.

    El poder asombra al homínido sapiens
    transformado en serpiente venenosa
    y la fábula hunde las conciencias.

    Somos duendes de un pasado olvidado
    abrazado al sostén de la tiranía
    como esa flor marchita en el campo.

    La inmensidad provoca el esperpento
    entre una sociedad oprimida
    en lugares humildes desahuciados.

    Tanta pleitesía arrogante en el camino
    junto al brillo del lucero del alba
    esperando luzca el relámpago social.

    Justo a esa gota de audacia serena
    esta es código del honor humano
    que corre por las venas de la cultura.

    Quitar la fragancia de las calles
    es renunciar a la inteligencia
    de una ciudad que no se lo merece…

    El desprecio ciego lleno de cruzadas
    arroja un saldo en el reino de taifas
    al borde del misterio de la encarnación.



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    • Lunilla Lunilla 15/11/20 20:25

      "Como diria D.Ramon Maria del Valle Inclan, si levantara la cabeza"A que nivel elevan el esperpento estos Jactanciosos sujetos; Con la deformaciòn grotesca, de una realidad que muestran en su comtrº qe sòlo puede ser fruto de una mentecatez absoluta , fuera de toda razòn ; "UNa de las reflexiones que plantea l creacion 'esperpentica' "Es si se trata de una imagen deformada de la realidad; O, si se trata de uns imagen fiel, de una realidad Deforme" / El Diablo Cojuelo DIxit" ( 20,24 h. p/m )

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  • Antonio LCL Antonio LCL 15/11/20 16:30

    Respeto la navidad por quienes como los niños disfrutan con ella y por quienes deseen creer en lo que les venga en su libertad de creencia. Gracias por tu reflexión y por tu referencia al lúcido pensador Marx, tan denostado, tergiversado y maldecido.

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  • Pelias Pelias 15/11/20 16:17

    Hecho que también recuerda el poeta David Torres en un hermoso poema titulado 'Cristo de nuevo resucitado' en su libro Hortizonte de sucesos, del que transcribo su parte final: "...mientras sus seguidores repetían sus lecciones/
    practicando esquí acuático y pescando chanquetes/
    Cristo descendió al fondo del mar y se encontró/
    diseminado en miles de osamentas/
    de calaveras habitadas por cangrejos/
    y comprendió que la resurrección era un negocio pésimo/
    que se había equivocado desde siempre con aquella gentuza/
    judíos, romanos, cristianos, musulmanes,/
    budistas, culturistas, agnósticos, ateos/
    mejor callarse, mejor estarse quieto ahí/
    abajo/
    por los siglos/ de los siglos
    en el fondo del mar/
    y ponerse a predicar a los peces."

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  • Jaca1930 Jaca1930 15/11/20 15:25

    Efectivamente: los patriotas españoles (los patrioteros, además de hipócritas, son otra cosa) sabemos que Jesús de Nazaret no va a nacer entre las banderas del Paseo del Prado. Pero, desgraciadamente, entre la estirpe de Caín abunda gente que goza de mucho poder, incluidos numerosos obispos y arzobispos.

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  • CharoSC CharoSC 15/11/20 14:06

    Como siempre, interesante reflexión. Gracias.

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