x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Plaza Pública

Entre vientres de alquiler y sindicatos de prostitución

Albino Prada
Publicada el 04/09/2018 a las 06:00 Actualizada el 03/09/2018 a las 19:55
Facebook Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

Existen diversas formas de vender el propio cuerpo: desde la prostitución a un tatuaje publicitario, una llamada caravana de mujeres, la venta de óvulos o esperma, ser una cobaya médica, los vientres de alquiler, o el tráfico de sangre o de órganos. Situaciones en las que una sociedad decente debiera evitar que la ganancia y el provecho corrompan otros valores. Singularmente si ponen en riesgo la dignidad, el respeto, el altruismo, la libertad o la equidad.

Esos, y otras muchas situaciones sociales, serían casos donde no debe mandar el dinero. Todas estas situaciones en las que se vende nuestro cuerpo, literal o figuradamente, suponen autodegradarse (aunque se haga con total consentimiento del vendedor).

Son casos en los que se vende algo que no puede estar en venta, un don o atributo que debiera usarse responsablemente al margen del dinero. Casos en los que se pone en serio peligro el respeto a nosotros mismos, situaciones en las que un incentivo económico o un precio pueden dañar los valores y las actitudes necesarias para ese respeto. Situaciones que corrompen el prestigio de la donación o de la entrega incondicionada.

En todas las citadas (y en no pocas actividades en las que se camufla esa autodegradación: publicitarias, desfiles de modas, servicios de atención personal…) en una sociedad decente las autoridades judiciales y la fiscalía debieran actuar de oficio para evitar que el dinero corrompa esos otros valores.

Son argumentos que tomo del excelente libro de M. J. Sandel Lo que el dinero no puede comprar: Los límites morales del mercado, donde pueden leerse criterios de mucho peso sobre esos y muchos otros dilemas a los que nos enfrenta la actual sociedad, que no economía, de mercado.

En esta cita de su página 115, Sandel distingue, para la venta del propio cuerpo, una objeción no pequeña de justicia, de otra no menor relativa a la degradación: “No son pocos quienes se oponen a la prostitución por la razón de que esta raras veces, si acaso alguna, es verdaderamente voluntaria. Argumentan que las mujeres que venden sus cuerpos para el sexo se ven normalmente forzadas a hacerlo a causa de la pobreza, la drogadicción o amenazas de violencia. Esta es una versión de la objeción referida a la justicia. Pero también hay quienes se oponen a la prostitución por la razón de que ésta es degradante para las mujeres, se vean o no forzadas a ejercerla. Según este argumento, la prostitución es una forma de corrupción que rebaja a las mujeres y fomenta actitudes indeseables respecto al sexo. La objeción referente a la degradación no depende de que esta sea consentida; condena la prostitución incluso en una sociedad en la que la pobreza estuviera ausente y a las prostitutas no les desagradase su oficio y lo eligieran libremente”. Fin de la cita.

Argumentos de mucho peso para que deba perseguirse la compraventa del propio cuerpo ya sea en servicios sexuales o en vientres de alquiler. Y que mientras tanto, en vez de sindicatos, el Estado dé cobertura de rentas mínimas y servicios sociales, o de adopción, a quien los necesite.
_________________

Albino Prada es doctor en Economía y ensayista. Su último libro es El despilfarro de las naciones
Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

4 Comentarios
  • W. SMITH W. SMITH 07/09/18 09:11

    Sobre descalificar estos argumentos hablando de "moral católica", "matrimonio" o "colegio de monjas", corto y pego un comentario de Laila7
    :
    "Los abolicionistas no estamos en contra de las prostitutas, al revés, queremos que se les ayude y dejen de estar expuestas a todo ese horror. Tampoco somos puritanos ni tonterías parecidas. ¿Qué tiene que ver el sexo consentido y por gusto entre personas adultas, con que un hombre pague a una mujer por dejarse penetrar por todos sus agujeros mientras que ella tiene que recurrir a la disociación mental e incluso drogas para poder soportarlo durante horas y un día tras otro? Da la imprensión de que muchos de los que quieren regularlo no se han parado nunca a pensar en qué consiste realmente ese trabajo. No es echar 7 u 8 polvos normales diarios, sino estar a lo que pidan, vaginal, anal u oral. Con pene humano o no, puño o cualquier otro invento. Embarazada, lactante, menor, o lo que decida el cliente. Con uno, dos, tres o los clientes que sea a la vez. Con violencia física u oral, que todo contribuye a que se excite el cliente. Con las enfermedades características, etc. En fin, que si en el siglo XXI, la humanidad todavía cree que esto es algo imprescindible y un "trabajo" como otro cualquiera, pues es como para plantearse darse de baja de ser "humano". Y no, no pueden decir que no. Eso sí que es una entelequia de los a favor de regularlo".

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    5

  • jorgeplaza jorgeplaza 04/09/18 22:46

    ¿No será que la "degradación" depende del precio? ¿Dónde colocar a Melania Trump, por ejemplo? ¿Habría habido que prohibir su matrimonio con Trump? Según usted, sí, porque es difícil creer que esa unión no fue una compraventa...

    Responder

    Denunciar comentario

    6

    2

  • anamp anamp 04/09/18 08:57

    No voy a ahondar en el tema del derecho o no de una persona a hacer lo que le de la gana con su cuerpo, es algo de lo que ya se habla de vez en cuando. Ya sabemos que la herencia que tenemos de moral católica, nos lleva a equiparar sexo y degradación a la mínima de cambio.
    Prefiero hacer una pregunta: ¿Por qué no se condena en la misma medida la prostitución de la mente, la venta del pensamiento a cambio de dinero?
    Y, por cierto, alguien me puede decir por qué si vendes sexo y finges emociones en privado te llaman prostituta y te estás degradando y si lo haces delante de una cámara te llaman artista y eres un buen profesional? Me parece curioso.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    8

    8

    • zeycus zeycus 04/09/18 16:30

      Estos discursos me parecen lamentables en el siglo 21. Predicar lo que debe ser degradante para los demás, que esto ya no es un colegio de monjas. Intentan convencerte de que si para ti hacer un servicio sexual en condiciones controladas es más degradante que limpiar urinarios o hacerte 30 camas en un día a lo kelly, es que estás mal de la cabeza. Que te vas a degradar!! Venga ya... La moralina para otros, lo importante es que cada uno ejerza en libertad. Curiosamente que seas un fisio, te venga alguien con un problema y lo dejes como nuevo no es vender tu cuerpo. Pero si le haces algunas cositas, entonces sí, te has vendido y degradado. Sin darte cuenta!

      Responder

      Denunciar comentario

      8

      3

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.