El debate de investidura

El candidato reclama el apoyo a Podemos pero no se separa de C's

Los diputados de Podemos Pablo Iglesias e Iñigo Errejón durante la sesión de investidura.

En la primera sesión del debate de investidura el socialista Pedro Sánchez articuló un discurso plagado de invitaciones al pacto a Podemos –"hasta la peor de las medidas propuestas en nuestro acuerdo es mejor que donde estamos"–, pero en el que evitó referirse a algunos de los puntos clave para el partido de Pablo Iglesias. Entre ellos, la derogación de las reformas laborales del PSOE y del PP, la eliminación del artículo 135 de la Constitución o la reforma fiscal.

Es decir, Pedro Sánchez pidió de forma reiterada el apoyo de la formación morada pero sin incorporar a su "programa de Gobierno" ninguna de sus principales demandas. Lo cierto es que Ciudadanos advirtió este lunes a los socialistas de que el acuerdo es un contrato firmado y de que no podrían cambiar "ni una coma" sin contar con su visto bueno.

Así, en la parte más propositiva de su discurso, el líder socialista se limitó a redundar, con mayor o menor profundidad, en las medidas pactadas la semana pasada con Ciudadanos. No obstante, sí hizo especial énfasis en las propuestas de carácter social que recoge ese pacto aludiendo, por ejemplo, al Ingreso Mínimo Vital –un ingreso mensual para familias con pocos recursos– del que Podemos ha criticado su inconcreción o a la subida del salario mínimo en 2016, aunque no dijo que el acuerdo recoge que será únicamente de "al menos el 1%". 

Siguiendo con el capítulo de compromisos recogidos en el acuerdo con Ciudadanos a los que Podemos puede ser más permeable, Sánchez se refirió a la eliminación del voto rogado, a la propuesta de reformar la ley electoral para establecer el sistema de listas desbloqueadas, al cierre progresivo de las centrales nucleares al cumplir 40 años de vida útil y "no permitir prácticas lesivas para el entorno como el fracking" o al bonus de dos años de cotización a efectos del cálculo de pensiones para las mujeres por cada hijo o hija nacido o adoptado o a la recuperación del derecho a cotizar para las cuidadoras de sus familiares dependientes. 

Y también a otras propuestas de regeneración democrática. Entre ellas, la "revolución" en el nombramiento de cargos de designación parlamentaria, que consiste en que cargos públicos claves como los miembros del TC, el CGPJ, el Consejo de Seguridad Nuclear o la CNMV se elijan a través de convocatoria pública. Obvió, sin embargo, que su acuerdo con C's permite que los cargos políticos ya imputados por casos de corrupción –como el líder de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro y el alcalde de Vigo, Abel Caballero– no tengan que dimitir, aunque sí los nuevos investigados. 

Sánchez se refirió asimismo a la voluntad de paralizar la aplicación de la llamada ley Wertley Wert y alcanzar un "Pacto por la Educación" que incluya a todos a los partidos para que, en el plazo de seis meses, establezca una ley educativa "consensuada, fiable y duradera". Aludió a la lucha contra la violencia machista y se comprometió a aumentar las partidas presupuestarias destinadas a la prevención y atención de las víctimas, a poner en marcha el acompañamiento judicial personalizado o a aprobar un plan para prevenir, proteger y reparar el daño a menores víctimas de violencia de género.

Puntos clave

Sin embargo, pasó de puntillas por la llamada ley mordaza, de la que aseguró que su Gobierno eliminaría "los aspectos regresivos", aunque no los citó. Precisamente Podemos viene criticando en los últimos días la laxitud de la redacción del documento firmado por el PSOE y C's en relación a este asunto porque el acuerdo únicamente planteaba "reformar" la norma para "revisar los preceptos que han sido recurridos ante el Tribunal Constitucional" y otros que "reconocen facultades excesivas de intervención por las fuerzas de seguridad, sustituyen el criterio de legalidad por el de oportunidad o eficacia para tales intervenciones o los que atribuyen a las fuerzas de seguridad poderes de decisión y de represión fundados en meros indicios y sospechas".

Tampoco se refirió a otra de las principales propuestas de Podemos en materia económica, la necesidad de llevar a cabo una reforma fiscal de carácter progresivo e hizo una vaga alusión al necesario impulso de "un sistema fiscal justo y suficiente". Sobre la derogación de la de las reformas laborales que pide Podemos dijo que suprimirían aquellos elementos que han hecho de la norma que está en vigor –aprobada por el PP en 2012– "la cuna de la precariedad laboral y la desprotección de los trabajadores". Y se refirió a los cuatro elementos que el PSOE va a derogar: la supremacía absoluta del convenio de empresa, la supresión de la ultraactividad de los convenios colectivos, la capacidad del empresario para abordar alteraciones sustanciales del contrato laboral de manera unilateral y la permisiva regulación del contrato temporal.

En relación a la sanidad, Sánchez no mencionó el copago farmacéutico –en el documento que envió a Podemos el PSOE planteó eliminar los copagos que puedan suponer no continuar con los tratamientos, aunque no se recogía así en el pacto con C's– ni tampoco se pronunció en contra de las privatizaciones en el sector sanitario cuestión sobre la que los socialistas apuestan por "mantener la titularidad pública de centros y servicios sanitarios, sin perjuicio de que el sector privado pueda desarrollar un papel complementario". En el partido de Iglesias creen que con esta afirmación se abren "las puertas a la privatización de la gestión".

Novedades  

Entre las pocas propuestas novedosas recogidas en el discurso de Sánchez en relación al acuerdo firmado con Ciudadanos estuvo la alusión a la Ley de Memoria Histórica, que el líder del PSOE se comprometió a "revitalizar y dotar de presupuesto". Este medida no se incluía en el documento suscrito con la formación de Albert Rivera. 

Por otro lado, Sánchez dedicó varios minutos a la cuestión catalana. Mientras que el acuerdo con la formación naranja se limitaba a apostar por la revisión del Título VIII de la Constitución, así como una alusión genérica al desarrollo "del concepto de Estado federal", el candidato sí fue este martes más concreto. Así, ofreció a los catalanes una reforma de la Constitución "para desarrollar el Estado de estructura federal", la recuperación del diálogo bilateral entre el Gobierno y el Estado y abordar las 23 peticiones de la Generalitat que lanzó Artur Mas en 2014. 

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