GALICIA

A Coruña renuncia al Mundial: "La ciudad acabaría hipotecada"

Estadio de Riazor, en A Coruña.

Miguel Pardo (Praza.gal)

Ya es definitivo. A Coruña renuncia a ser sede del Mundial, después de haber sido elegida como una de las ciudades que acogerían varios partidos de la cita que se celebrará en 2030. Año y medio después de ser anunciada y a dos días de que la FIFA visitara la ciudad, el Ayuntamiento ha anunciado el final de un proyecto que empezó con dudas, transcurrió entre silencio e inconcreciones y terminó en retirada. "Con o sin inversor, la ciudad quedaría hipotecada", dijo la alcaldesa, Inés Rey, que asegura que toma una decisión "responsable" y pensando en el bien de la ciudad y del club de fútbol Deportivo.

Porque las diferencias entre el Ayuntamiento y el Deportivo fueron siempre uno de los principales problemas de un plan para la remodelación del estadio que no consiguió ni financiación ni el apoyo del club. La elevada capacidad requerida (43.000 asientos frente a los 32.000 actuales), la complicada obra y su elevado coste (no menos de 100 millones de euros) y la falta de un acuerdo para la futura explotación del recinto explican una renuncia a la que se suman las dificultades económicas de una Administración local que tenía difícil asumir una parte importante de la inversión.

"A Coruña quería ser sede del Mundial, pero no a cualquier precio", dijo este lunes la alcaldesa, Inés Rey, que explicó que ser sede del Mundial "implica elevadas exigencias organizativas y de inversión en muchos ámbitos". "Ante ese escenario", explicó la regidora, el Ayuntamiento tenía la "responsabilidad de anunciar lo mejor" para la ciudad.

"Buscamos con el Deportivo una solución y tomamos una decisión responsable: renunciamos al Mundial. Tomamos la decisión por la ciudad, por el Deportivo y por el deporte en la ciudad", dijo Rey, en una comparecencia junto al presidente del club y máximo accionista de Abanca, Juan Carlos Escotet, y el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, para anunciar la futura reforma del estadio y de toda la ciudad deportiva de Riazor. "Renunciamos a la candidatura y centramos los esfuerzos en un proyecto propio para A Coruña", insistió.

Después, ya en una rueda de prensa en solitario, la alcaldesa detalló los motivos de la renuncia al Mundial que, aclaró, "era un medio, no un fin" para una "modernización" y "reforma" que la ciudad "va a tener" igualmente. Rey dijo que las exigencias de la FIFA suponían que "A Coruña acabaría hipotecada". "Con inversor y sin inversor", aclaró en referencia a un coste "no solo económico". El precio a pagar lo era también "en movilidad y trastorno en las infraestructuras que pedían", así que el Ayuntamiento decidió "no hipotecar el club y la ciudad por tres o siete días en una inversión que no iba a tener ningún retorno".

Inés Rey dijo que en un momento "hubo que elegir" y que se optó por el "bienestar del club y una etapa de entendimiento mutuo entre Ayuntamiento y Deportivo". "Creo que esto es mucho más beneficioso para la ciudad", afirmó tras explicar que había una serie de exigencias de la FIFA "que hicieron prácticamente inviable continuar con el proyecto, sobre todo pensando en el club", insistió.

La alcaldesa, admitió, confiaba en que el máximo organismo del fútbol "rebajara" las exigencias iniciales y dijo que así lo hizo en algún caso, pero no en muchos otros. "Aforo, espacio y zonas vip, very vip, super vip, aparcamientos...", ejemplificó, tras aclarar que varias "llegaron a un punto tal de inflexibilidad que hacían imposible poder afrontar esto en este momento y hacerlo compatible con las necesidades del club, de la afición y de la ciudad".

Respecto a las diferencias continuas con el club en relación al Mundial en los últimos años, Rey aseguró que el Deportivo estuvo "trabajando" junto al Ayuntamiento hasta que hubo un momento en el que el club "consideró que las exigencias que tenía la FIFA les podían perjudicar". "Pero no están en contra de la modernización del estadio y nos van a acompañar en ella", añadió.

La regidora reconoció, con todo, que "no es agradable" tener que renunciar a ser sede después de que la ciudad hubiera sido elegida, pero que "a veces es mejor tener los pies en la tierra". "Los contras son más que los pros", insistió, además de añadir un detalle nada menor y que se hizo cada vez más evidente: nunca hubo un entusiasmo excesivo en la ciudad por acoger algunos partidos de la cita de 2030. "Por la calle no me piden un Mundial", dijo.

Aun así, y después de meses ensalzando las ventajas mundialistas, el golpe para el Ayuntamiento de la renuncia intentó ser amortiguado este lunes con esa comparecencia conjunta en la que se anunció un acuerdo sobre una futura reforma no solo del estadio sino de toda la ciudad deportiva de Riazor y de sus instalaciones, incluyendo el pabellón de Deportes. Un proyecto, aclaró después Escotet, que "no es una respuesta de necesidad coyuntural" y que "no busca únicamente cumplir con requisitos externos y temporales", en clara alusión al plan del Mundial, ahora descartado.

A Coruña aprueba continuar con el proceso de recuperación de la Casa Cornide de los Franco

A Coruña aprueba continuar con el proceso de recuperación de la Casa Cornide de los Franco

"En un marco de seguridad jurídica y planificación, bajo criterios de eficiencia, coordinación y visión de futuro", insistió el presidente del Deportivo, que quiso dejar claras las diferencias entre un proyecto acordado, planificado y sin prisas y el del Mundial. Un plan que, dijo, pretende crear "un espacio que genere valor los 365 días del año" acogiendo "actividad deportiva, cultural y social". "Reformar el estadio y su entorno para integrarlo plenamente en la vida diaria de la ciudad", insistió.

"Hay que pensar en el futuro"

A la espera de que se concreten detalles de fechas e inversiones sobre la reforma y de que se constituya ya este mes una comisión de coordinación entre Ayuntamiento y Deportivo, la Diputación de A Coruña comprometió su apoyo a un proyecto al que Inés Rey espera que se unan otras Administraciones. "Estamos ilusionados por renovar Riazor", dijo González Formoso, presidente provincial, mientras que Escotet insistió en señalar que el plan es "a largo plazo" y para el disfrute de la ciudadanía durante décadas.

Por último, Rey entendió que la renuncia al Mundial puede "causar cierta desilusión", pero recordó que a cambio la ciudad tendrá "un complejo deportivo con un Riazor moderno, con mucha más actividad e infraestructuras deportivas de las que se beneficiará el grueso de la población que las utiliza y durante muchos años, más allá de dos o tres partidos del Mundial". "Hay que pensar en positivo, en el futuro e imaginar un complejo que usaremos nosotros, nuestros hijos y los que vengan detrás", concluyó.

Más sobre este tema
stats