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Los expatriados no inscritos tienen una semana desde el lunes para apuntarse al censo y votar el 20-D

Concentración protesta de españoles residentes en París el 24-M.

Si no se inscribieron antes del 1 de agosto –cuando se cerró el censo sin que el Ministerio de Exteriores lo comunicara oficialmente por sus canales de información– los españoles que llevan más de un año viviendo en el extranjero sólo tienen una semana, del 2 al 9 de noviembre, para darse de alta en el Censo de Extranjeros Residentes Ausentes (CERA) y poder así votar el 20-N. Ocurre lo mismo si han cambiado de domicilio desde la última elección o si se inscribieron en el CERA después del 1 de agosto. De lo contrario, no podrán votar. A 1 de enero de 2015, de cuando son los últimos datos oficiales, los inscritos en el CERA eran 2.183.043.

Para inscribirse tendrán que presentarse personalmente en el consulado pertinente y sólo tendrán para hacerlo un día en la práctica no laborable, el domingo 8 de noviembre, jornada en la que, al igual que el sábado 7, el horario de apertura de los consulados será de 9 a 14 horas. Los emigrantes agrupados en la Marea Granate –el colectivo que más ha visibilizado la situación de los nuevos emigrantes económicos– se quejan tanto de la falta de información que hubo cuando se cerró el censo, como de que se niegue la inscripción telemática. 

"No hubo una comunicación oficial del cierre del censo, después hemos visto algún tuit del Ministerio de Exteriores, pero con información vaga y sin precisar fechas", señala María Almena, bioquímica residente en París y miembro de la Marea Granate.  El colectivo asegura que se podrían haber desarrollado herramientas telemáticas ya existentes como la sede electrónica del Ministerio de Exteriores que a día de hoy sirve para hacer algunos trámites consulares y que eso "mejoraría la accesibilidad a los recursos del Estado, así como su eficacia y costes". Señalan, no obstante, que no se hace por "falta de voluntad política".

"Nos están llegando casos de gente que está en Vancouver y tiene ir a la otra punta de Canadá para inscribirse, de otros que están en Irlanda del Norte y no les dejan ir a Dublín y tienen ir a Edimburgo... hay mucha gente que ya a asume que no va a poder votar", se queja Almena. De hecho, el colectivo ha lanzado en sus redes sociales la campaña #ViajesElectorales con el objetivo de que poner a personas en contacto para que compartan trayectos a los consulados. 

Pero, una vez inscritos, a los emigrantes les queda por hacer otro trámite si quieren ejercer su derecho: rogar el voto. Eso ocurre así desde que en 2011 una modificación de la ley electoral pactada por PP y PSOE con el apoyo de CiU introdujo el "voto rogado". Ese trámite se hace por correo o fax y es preceptivo para poder recibir, antes del día del sufragio, la documentación que les permite hacerlo por correo (enviando su voto antes del 15 de diciembre) o directamente en urna en el consulado.

Residentes temporales

Si quieren votar el 20-D desde el extranjero, los emigrantes que llevan menos de 12 meses residiendo en el extranjero y no tienen la voluntad de permanecer más allá de ese tiempo –este puede ser el caso de los estudiantes erasmus o de los trabajadores con contrato por tiempo definido– tienen que inscribirse como no residentes en el Registro de Matrícula Consular. Tienen de plazo hasta el 21 de noviembre, aunque desde la Marea Granate advierten de los problemas que ha habido en pasados comicios con este tipo de inscripción. 

Hay que tener en cuenta también que registrarse como residente permanente tiene fuertes desincentivos. A saber: el hecho de perder la posibilidad de votar en las elecciones municipales y, algo que preocupa mucho a los expatriados, el acceso a la sanidad pública, pues desde el 1 de enero de este año el derecho a la atención sanitaria con cargo a la Administración de los ciudadanos españoles quedó ligado a la residencia.

Desde la Marea Granate aseguran que se hace una aplicación "muy restrictiva" del real decreto que regula la inscripción consular de los emigrantes que llevan menos de un año en el exterior. "Conocemos casos en los que se ha negado a personas inscribirse como residentes temporales alegando que ya se inscribieron una vez de esa forma o personas a las que han obligado a hacer una declaración jurada para demostrar que llevan menos de un año residiendo en el país de destino", explica Almena.

Un grupo de ‘Whatsapp’ para expatriados

Un grupo de 'Whatsapp' para expatriados

En una de estas situaciones se encontró María R., residente en Berlín. Hace tres años estuvo en Alemania durante unos meses para hacer un curso intensivo de alemán, después regresó a España y volvió el pasado verano, ya con un empleo. Como duda de que su situación vaya a ser definitiva, intentó inscribirse de nuevo como residente temporal –lo había hecho ya en 2011 para poder votar en las generales de ese año– y en el consulado ahora le negaron esa posibilidad. Para inscribirse como residente permanente se había pasado el plazo, así que la única opción que le quedó para poder votar el pasado 24-M fue comprar un billete de avión y regresar a España.

De hecho, la Marea Granate recomienda en estos casos –si es posible– regresar a votar a España. Si se hace desde el extranjero hay que tener en cuenta que para este colectivo también existe la obligación de rogar el voto y tienen que hacerlo, además, de forma presencial. Su voto sólo puede ser por correo y las papeletas tienen de plazo hasta el 16 de diciembre para llegar a la mesa electoral de la ciudad española en la que estén empadronados. 

Para intentar arrojar luz a la falta de información oficial, la Marea Granate ha editado un documento [se puede consultar aquí] en el que se detallan cuáles son las opciones y plazos que tienen los emigrantes si quieren votar el 20-D.

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