El nuevo movimiento político

Por qué Jaén puede ser la Teruel del sur: un cóctel de atraso y agravios explota a las puertas de las elecciones andaluzas

Presentación de una manifestación por parte de la plataforma Jaén Merece Más.
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Ni las siglas ITI ni el acrónimo Colce le dirán nada a la mayoría de los lectores de este artículo. Tampoco la expresión "la cobra del AVE". Pero en Jaén sí significan algo. Y explican mucho más. Porque remiten a sendas decepciones, a inversiones e infraestructuras que iban a llegar y o bien no llegaron o se quedaron en menos de lo esperado. Dinero europeo (ITI), trenes (la cobra del AVE), una instalación militar (Colce)...

En la provincia de Jaén, la tercera con más paro del país, por encima de todas aquellas que se encuadran en la llamada "España Vaciada", ha brotado un movimiento provincialista, al estilo de Teruel Existe, que se abre a la posibilidad de presentarse a las próximas elecciones andaluzas, previstas para 2022, con el convencimiento de que se acumulan ya demasiadas decepciones. Si en el Parlamento andaluz fue el primero en que entraron Podemos, Ciudadanos y Vox, ahora podría ser también el primero en el que entra este nuevo movimiento.

¿Qué ha provocado este brote sociopolítico en la provincia del olivar? Las respuestas no son unívocas, pero es obvio que cunde una impresión de decadencia y agravio. El emblema industrial de la provincia, Linares, es ahora la ciudad de más de 20.000 habitantes con más paro de España. En el plano ferroviario, vital para entender el fenómeno, se combinan las expectativas incumplidas con el AVE y el retroceso de los trenes de cercanías y media distancia. La provincia, cuya población tiene ahora una edad media más de diez años superior a la de 1975, está lejos de los niveles de despoblación de Soria o León, pero los responsables de sus plataformas provincialistas comprueban cómo Teruel Existe ha logrado protagonismo con un solo diputado. El chasco por una base logística que la provincia esperaba y no llegó ha contribuido a integrar y cohesionar distintas entidades convencidas de que Jaén es una provincia olvidada.

En la lista del paro

Los datos que enmarcan la realidad socioeconómica de Jaén son sombríos. El paro ha subido en la provincia desde el 12,8% de 2002 al 24,25% que marca ahora, con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Ni España (de 11,55% a 15,26%) ni Andalucía (18,95% a 21,58%) presentan una evolución tan negativa. Jaén es la tercera provincia con más paro de España, sólo por detrás de Santa Cruz de Tenerife (25,61%) y Cádiz (25,55%). Y por delante de todas las que se han dado en llamar "la España Vaciada".

Jaén aparece además como la provincia con el salario medio anual más bajo de España, 14.261 euros, en los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria, de 2019, si bien se trata de una cifra sesgada a la baja porque penaliza a las provincias con elevada temporalidad. Jaén es la segunda provincia con mayor tasa de temporalidad de Andalucía, tras Almería.

La investigación Urban Audit de Eurostat, sobre localidades de más de 20.000 habitantes, sitúa a Jaén ciudad como la 13ª ciudad con más paro de España, con un 23,8% en 2020. La peor de todas, la que encabeza la lista, es la segunda en población de la provincia, es Linares, con un 32,5% de paro. Un dato que escuece más cuando se mira lo que fue.

La depresión de Linares

El caso de esta localidad de unos 57.000 habitantes suele usarse para ilustrar el proceso de decadencia de la zona. Cuna de Santana Motor, cerrada en 2011, hoy recuerda con nostalgia su larga trayectoria industrial, que abarca desde la minería del plomo, de tradición antigua, hasta Santana, que en su origen en los 50 fue Metalúrgica Santa Ana, fabricante de maquinaria agrícola, y con el tiempo acabó ligando el nombre de Linares al Land Rover y Suzuki. En su apogeo, tuvo entre 4.000 y 5.000 trabajadores.

Fueron años felices, que terminaron con un cierre por etapas cada vez más traumáticas, sin que la implicación de la Junta lograse resolver nada y con la operación salvación metida en los sumarios del caso de los ERE. Actualmente la antigua ciudad de los santaneros, la de los monos azules colgando de los tendederos de sus populosos barrios obreros, es eminentemente una ciudad de parados y prejubilados.

"Linares no ha logrado recuperar el pulso", lamenta Juan Afán, portavoz de Jaén Merece Más, una de las primeras organizaciones sumadas a la revuelta de la España rural impulsada desde Teruel y Soria y que cristalizó en la manifestación en Madrid de 2019. A juicio de Afán, ante el decaimiento industrial de Linares, la Junta "no ha apostado por construir nada, sino por la paz social a través de prejubilaciones". "Pero ahí no hay futuro", dice.

Es una palabra que aparecerá en numerosas ocasiones al preguntar entre los descontentos de Jaén: "futuro". Y casi siempre se pronuncia con preocupación.

El retroceso del ferrocarril

La nostalgia que causa el retroceso industrial, que en Jaén encuentra su emblema en Linares, corre paralela al enfado por las infraestructuras. "Ha habido un desmantelamiento ferroviario, que a su vez hace que la industria no venga. Nadie se plantea invertir cuando no hay transporte por mercancía. Y claro, al haber poca industria, la gente más formada emigra", explica el portavoz de Jaén Merece Más. "Hace cien años –añade– Jaén tenía cinco compañías de ferrocarril. Hoy, y a pesar de que la provincia está estratégicamente situada, nos hemos quedado fuera. En el 92, se eligió llevar el AVE [a Madrid] por Córdoba, cuando la entrada natural es Linares-Baeza hasta Despeñaperros", afirma.

Completa el relato David Lindes, miembro de la asociación Úbeda por Jaén y de la plataforma aglutinante Levanta Jaén: "En la provincia hemos perdido el 90% de los servicios desde 1992. Si vas a la estación Linares-Baeza, está vacía, con poquísimos servicios diarios". El fiasco ferroviario se ha compuesto tanto de expectativas incumplidas con la alta velocidad, problema que se extiende por toda Andalucía oriental, como de retroceso de la red convencional. Un informe del Consejo Económico y Social de Jaén de 2017 sitúa en 1992, cuando se inaugura el AVE Madrid-Sevilla, el inicio de una "pérdida de protagonismo" de Jaén, "más motivada por las prioridades marcadas en otros territorios de nuestro país" que por la vertebración territorial. Sólo entre 2008 y 2016, la provincia perdió más de un 13% de número de viajes, dice el informe. El estudio suele ser citado por el movimiento provincialista, que tiene en el retroceso del tren uno de sus focos principales de descontento. No en vano, una de las organizaciones de referencia es la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Jaén.

David Lindes, de Úbeda por Jaén, recalca que el trazado del AVE de Granada a Madrid "ignora" a Jaén. Se ha hecho popular una imagen de un recorrido del AVE pintado con rotulador que parece esquivar,

"Somos los que nos hemos quedado más aislados. Se nos ha hecho lo que aquí llamamos 'la cobra del AVE'", señala Lindes. Hacerle a alguien la cobra es negarle un contacto, un saludo, un beso, haciendo ese gesto característico de la serpiente de echar la cabeza hacia atrás. No es difícil imaginar cómo sienta en esta provincia poner el telediario y escuchar hablar inversiones colosales en los aeropuertos de El Prat de Barcelona –finalmente frustrada– o Barajas de Madrid. 

"Una posible solución sería la A-32 [Linares-Albacete], pero lleva cerca de 30 años en obras", continúa Lindes su recorrido por las infraestructuras pendientes. Afán, por su parte, señala que aún falta la unión por autovía de Martos y Alcaudete. Es en Martos, recuerda, donde está ahora mismo la mayor fábrica de Jaén, la de faros, pilotos y otros componentes de automóvil que tiene la multinacional francesa Valeo. Allí el complicado panorama de la automoción, sumado al covid-19 y la escasez de chips, también están impactando. No hay tranquilidad en ningún frente.

Pérdida de población

Afán recalca que Jaén necesita con "urgencia" proyectos que retengan población. Jaén y Córdoba, ambas sin costa, son las dos únicas provincias andaluzas incluidas por Funcas en la lista de las que en los últimos 70 años han perdido la mitad de su peso demográfico, económico y laboral. En Jaén, entre 1996 y 2020, la población pasó de 648.551 a 631.381. Ahora está en unos 47 habitantes por kilómetro cuadrado, frente a más de 90 en España y en Andalucía. Jaén está aún lejos de Teruel, que apenas supera los 9 habitantes por kilómetro cuadrado.

La edad media de la provincia de Jaén ha ido subiendo: de 32,22 años (1975) a 37,1 (1996) y 43,9 (2020). Más de diez años de envejecimiento en 45 años. La provincia ha pasado de ser más joven que el conjunto de España a ser mayor, aunque está por debajo de Teruel (46,6), Soria (47,5) o León (49,3).

La "gota que colma el vaso"

"Gota que colma el vaso". Es una expresión que aparece una y otra vez. La emplea Juan Afán, quizás sin darse cuenta, en varias ocasiones. Por ejemplo, para explicar lo que ha supuesto la decepción por la Inversión Territorial Integrada, la conocida como ITI, que considera, un intento frustrado de calmar las aguas ya revuelta.

"Para que nos callásemos, [la Junta y el Gobierno] nos anunciaron una inversión de algo más de 400 millones [443] de fondos europeos, la ITI, mientras en Cádiz eran más de 1.000 millones", explica. Pero el problema con la ITI no ha sido sólo la cantidad, dice Afán. Las expectativas despertadas no se han visto satisfechas. Las denuncias de falta de ejecución de fondos han sido continuas. Todo apunta a que el plan, con un marco 2018-2023, tiene más que difícil cumplir sus objetivos iniciales.

Montaje gráfico de Jaén Merece Más para expresar lo que consideran agravios a la provincia, que terminan colmando el vaso.

No parecen una gran catástrofe, pero en la Jaén del aislamiento ferroviario, el paro elevado, la industria alicaída, en la Jaén de la que rara vez se habla en los telediarios, la ITI y las quejas provocadas por la misma han copado innumerables portadas en la prensa provincial. De modo que cuando ocurrió lo del Plan Colce ya llovía sobre mojado.

¿Y qué es Plan Colce? En Jaén existe la familiaridad suficiente con el proyecto como para conocer así al Plan de Concentración de los Órganos Logísticos Centrales del Ejército (Colce), que prometía una inversión de 300 millones de euros, con empleo directo de 1.400 personas, para dejar finalmente un centro logístico con un destacamento militar de 500 efectivos entre oficiales, suboficiales y tropa. Un proyecto que prometía ser un revulsivo, una victoria al fin.

Todas las administraciones, sindicatos, organizaciones patronales y medios se volcaron con la idea, que se veía como una oportunidad para Jaén y alrededores. Los indicios pintaban bien. Parecía que el Gobierno iba a elegir a Jaén. En septiembre de 2020 el alcalde, Julio Millán, se reunía con la secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro, para hacerle llegar el expediente con la propuesta de Jaén. Todos los partidos remaban a una. En noviembre el Parlamento daba apoyo unánime a que Jaén se llevara el proyecto. Un sí de todos los partidos, incluidos los que forman el Gobierno.

Pero finalmente, cuando Defensa adoptó la decisión febrero, se lo llevó Córdoba, que había presentado su candidatura en enero.

La decisión provocó un terremoto político y social. Los partidos en la provincia clamaban contra una adjudicación que esos mismos partidos celebraban en Córdoba. El alcalde de Jaén, del PSOE, mandó una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que afirmaba que la decisión no se había adoptado por "criterios técnicos, ni de cohesión social o territorial, ni de desempleo", sino por "una voluntad expresa de la vicepresidenta basada en su lugar de procedencia".

El dedo acusador se dirigía contra Carmen Calvo, cuyo tuit tras conocerse la elección de Córdoba había enervado aún más los ánimos.

A menudo las ideas de "abandono", "olvido", "marginación", "discriminación" o "agravio" se presentan ya en los medios en Jaén sin comillas, dadas como cosa cierta. Así está el ánimo popular. En esta ocasión el diario Jaén, el de mayor tirada de la provincia, ponía en mayúsculas en su portada la palabra "afrenta".

Portada del diario Jaén tras la elección de Córdoba como sede del centro militar.

La adjudicación del proyecto a Córdoba suscitó movilizaciones, entre ellas una marcha de cientos de vehículos que colapsó el acceso a Despeñaperros. Se repetía la palabra "dedazo". "Fue la gota que colmó el vaso", vuelve a decir Afán. "Hemos sufrido una puñalada, otra, otra... Pero esto fue lo que más nos hizo juntarnos. Saltó todo por los aires", añade Lindes, que señala que esta vez el problema fue que había una "ilusión" que se vio insatisfecha.

El fiasco del Plan Colce contribuyó a la unión de hasta 13 colectivos en la plataforma Levanta Jaén, entre ellas Jaén Merece Más, Todos a Una por Linares, Amigos del Ferrocarril, en Defensa de la A-32 Linares-Albacete, en Defensa del Ferrocarril, Andújar por Jaén, Arjona por Jaén, Úbeda por Jaén, Valdepeñas Vale...

Comparten espacio la Coordinadora por la Defensa del Sistema Público de Pensiones con una asociación surgida por la extinción de la Cámara de Comercio de Jaén. Es un conjunto variopinto. ¿Cuál es el elemento común? El convencimiento de que la provincia sufre una serie de problemas que son propios de Jaén, más allá de la ideología de cada cual, explica Afán, que insiste en que son organizaciones con un programa "con cuatro letras: jota, a, e y ene". "No hay más. Ni izquierda ni derecha", dice, en línea con el discurso de Tomás Guitarte, de Teruel Existe, al que Afán cita como prueba de que es la presencia en las instituciones la que permite decidir sobre el destino de las inversiones. No las manifestaciones, ni tampoco los diputados en la provincia de los partidos de ámbito nacional, añade.

"En Jaén ha quedado claro que los diputados y senadores al final se deben no a la provincia, sino al jefe del partido", afirma Afán, que cree que en Jaén ha terminado por calar la idea de que las promesas de las instituciones caen en saco roto. No en vano, Jaén ha sido objeto de planes especiales desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la democracia, pasando por el franquismo, con los hitos del Plan Jaén de 1953 y el Plan Activa Jaén de 2006. Pero la convergencia en los indicadores clave sigue sin llegar.

El portavoz de Jaén Merece Más afirma que el movimiento provincialista acudirá no sólo a las generales, sino también a las autonómicas, una posición apoyada por la España vaciada, que ofrece la herramienta electoral para hacerlo. La decisión aún no está tomada, pero ya se busca a las "personas idóneas". Sólo unas autonómicas adelantadas que se celebrasen "dentro de cuatro meses" podrían hacer que "no diera tiempo", admite Afán, que expresa su respeto al proceso de "maduración y reflexión" de las distintas plataformas, algunas de las cuales tienen sus dudas sobre el salto a la política y el momento de darlo. Lindes se ilusiona con la idea de que la provincia de Jaén, a la que ve históricamente "conformista", haya experimentado un cierto despertar. Han sido, dice Afán, "demasiados ninguneos". El último ha llegado con lo que a su juicio es una escasa apuesta por Jaén en los Presupuestos Generales del Estado, con 26 millones para la A-32, frente a más de 50 en 2021. Eso ha sido, añade Afán, "la gota que colma el vaso".

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