39º Congreso Federal del PSOE

La letra pequeña del congreso del PSOE

Susana Díaz, presidenta de la Junta y aspirante a la Secretaría General, este sábado en Canarias.

Ibon Uría

A mes y medio para las primarias del PSOE, la atención se centra estas semanas en la competición que protagonizan la presidenta andaluza Susana Díaz, el ex secretario general Pedro Sánchez y el exlehendakari Patxi López. Pero en el 39º Congreso Federal, que se celebrará los días 17 y 18 de junio, se decidirán muchas más cosas que el nombre del líder del partido: también se escogerá la composición de la nueva dirección y el nuevo Comité Federal, y se perfilará el proyecto político socialista para los próximos años.

El congreso, por tanto, tiene mucha letra pequeña más allá del resultado de las primarias, y presenta novedades con respecto a procesos anteriores: será, por ejemplo, la primera ocasión en que la votación de los militantes tenga carácter vinculante a la hora de elegir a su nuevo secretario general. Los afiliados, además, acudirán una segunda vez a las urnas en menos de una semana, en este caso para escoger a los delegados al cónclave. infoLibre repasa a continuación seis claves del proceso congresual del PSOE:

¿Las primarias son vinculantes?

Sí. El resultado de la votación de los afiliados socialistas es definitivo a la hora de elegir a su secretario general, tal como establece el artículo 5.1 b) de los estatutos aprobados en el anterior congreso –el de 2014, cuando Pedro Sánchez fue elegido líder del partido– , que señala que la elección se producirá "mediante voto individual, directo y secreto de los y las militantes del PSOE que tengan plenos derechos políticos", es decir, que estén al corriente del pago de sus cuotas. 

Es la primera vez que las primarias son vinculantes. En 2014 no fue así, porque no estaban regulados en los estatutos y legalmente la votación de la militancia era una simple "consulta". Sánchez, de hecho, no fue oficialmente secretario general hasta que los delegados al cónclave ratificaron su nombramiento por aclamación. Sobre el papel, que las primarias fueran consultivas dejaba abierta la puerta a una posibilidad remota: que los delegados escogieran a un líder distinto del designado por las bases. Ahora esa hipótesis ya no cabe.

¿Cómo se elige a los delegados y cuántos hay?

De todos modos, la figura del delegado sigue existiendo y juega todavía un papel relevante en el proceso congresual para todo lo relacionado, por ejemplo, con la ponencia –la hoja de ruta política del partido para los próximos años–. Para elegir a estos representantes de la militancia, los afiliados tendrán que pasar una segunda vez por las urnas: el 21 de mayo se celebrarán las primarias a la Secretaría General y del 24 al 28 de mayo se elegirá a los delegados.

El proceso es el siguiente: cada una de las agrupaciones socialistas deberá convocar una asamblea extraordinaria. En ella, los asistentes presentarán listas cerradas y bloqueadas de nombres para acudir en calidad de delegados al congreso de la provincia, y se someterán las distintas listas a votación de los asistentes, siempre que haya más de una. Si hay dos listas, los delegados se reparten de forma proporcional entre ambas siempre que la perdedora supere la barrera del 20% –si se queda por debajo, no obtiene representantes–. Si hay más de dos –algo infrecuente–, la lista ganadora se lleva la mitad más uno de los delegados, y los restantes se reparten de forma proporcional entre las listas que no hayan ganado pero hayan superado la citada barrera del 20%. 

Una vez las agrupaciones eligen a sus delegados para los congresillos–nombre por el que se conocen en el PSOE los 52 congresos provinciales–, estos se reúnen para escoger a los representantes de la provincia de cara al Congreso Federal. Las listas son nuevamente cerradas y bloqueadas, y el reparto de delegados se produce con las mismas reglas que en las agrupaciones. Tanto en el caso de los delegados de las agrupaciones como en el de los delegados de los congresillos, las normas del partido establecen que las listas deben tener formato cremallera entre hombres y mujeres.

A falta de que la gestora comunique el censo definitivo de militantes –lo que no sucederá hasta el 28 de abril– es imposible saber con exactitud cuántos delegados habrá, aunque previsiblemente serán en torno al millar, porque la cifra de afiliados superará por poco los 180.000 y los congresos provinciales eligen un delegado por cada 180 militantes o fracción superior a 90. Además, Juventudes Socialistas tiene una representación equivalente al 2% del total de delegados. También tienen representación las organizaciones sectoriales del partido, aunque sus delegados no pueden votar la elección de los órganos de dirección. 

¿Por qué no se vota el mismo día al secretario general y a los delegados?

Toda vez que tanto al secretario general como a los delegados los eligen los afiliados, cabría pensar que es más sencillo colocar dos urnas el día de las primarias y resolver así todo el proceso en una misma jornada. Fuentes de la dirección del PSOE señalan que esta posibilidad se barajó, y que se desestimó finalmente en un intento por reducir la conflictividad: el razonamiento es que si ambas votaciones se celebraran el mismo día, todos los aspirantes a la Secretaría General tratarían de presentar su propia lista de delegados en cada una de las provincias, dando lugar a una mayor competición y fragmentación del cuerpo de delegados. Si se elige a los representantes tras conocer el desenlace de la votación más importante, que es aquella en la que se escoge al secretario general, la elección de los delegados es previsiblemente más calmada.

¿Cómo se elige a la Ejecutiva?

Del Congreso Federal no saldrá sólo un nuevo líder, sino también una nueva dirección: una nueva Comisión Ejecutiva Federal. De acuerdo con el artículo 5.1 b) de los estatutos federales, sólo el secretario general tiene la capacidad de proponer un listado de nombres para integrar la cúpula del partido. La propuesta del líder se somete a la votación de los delegados del congreso, y lo habitual es que se apruebe por amplia mayoría: la de Alfredo Pérez Rubalcaba fue aprobada con un 80,4% de los votos y la de Pedro Sánchez con un 86,2%. En ninguna de esas dos votaciones se registraron votos en contra: los delegados que no respaldaban la propuesta del líder optaron por votar en blanco o emitir un voto nulo. Esas son las únicas opciones para manifestar descontento, toda vez que no cabe presentar una lista alternativa. El sector crítico, por tanto, no puede imponer nombres en la dirección al secretario general.

¿Cómo se elige a los miembros del Comité Federal?

El Comité Federal, máximo órgano del PSOE entre congresos, está compuesto por tres tipos de miembros: los elegidos en el Congreso Federal, los elegidos por los congresos de las distintas federaciones y los natos –entre los que están, por ejemplo, los integrantes de la Ejecutiva–. En el cónclave de junio, por tanto, se procederá a renovar parcialmente la composición del comité: según el artículo 31.1 c) de los estatutos, el congreso elige a 110 de los en torno a 260 miembros que tiene actualmente el órgano.

Las listas son, nuevamente, cerradas, bloqueadas y completas –es decir, que no pueden presentarse propuestas que no tengan nombres suficientes para cubrir la totalidad de los puestos a repartir–. Si hay dos listas, los asientos en el comité se reparten de forma proporcional siempre que la perdedora haya tenido el voto de más del 20% de delegados –si queda por debajo de esa cifra, no se lleva ningún asiento–. Si hay tres o más, la ganadora se lleva la mitad más uno de los puestos (56) y los restantes 54 se reparten de forma proporcional entre las candidaturas que hayan rebasado la citada barrera del 20%. El reglamento federal de congresos, en su disposición adicional segunda, contempla también cómo resolver un hipotético empate: si sólo hay dos listas y empatan, cada una se lleva 55 puestos. Si hay más de dos y quedan igualadas, se resuelve la situación mediante sorteo.

¿Cómo se presentan enmiendas a la ponencia?

En el congreso, además de decidirse la composición de los órganos de dirección, se aprueba el proyecto político del partido para los próximos años. Por ahora existe ya una ponencia marco redactada por encargo de la comisión gestora y compuesta por tres partes: un texto político, que ha coordinado el diputado Eduardo Madina; una propuesta económica, elaborada a las órdenes del economista José Carlos Díez; y una propuesta orgánica, que enumera las posibles modificaciones a los estatutos.

Ese texto se enviará a las agrupaciones a comienzos de mayo. Los militantes podrán estudiarlo y elaborar propuestas alternativos o sugerir modificaciones parciales, que se someterán a votación en las asambleas extraordinarias que se celebrarán del 24 al 28 de mayo, las mismas donde elegirán los delegados a los congresillos. Las enmiendas que apruebe la militancia en las agrupaciones se remitirán a los congresos provinciales. Si obtienen el voto de al menos el 20% de los delegados, pasarán a debatirse en el Congreso Federal. Allí se discutirán por última vez y se someterán a votación. Las aprobadas por la mayoría del cónclave federal se incorporarán a los textos definitivos, que constituyen la hoja de ruta política y orgánica para el partido hasta el siguiente congreso.

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