La XII Legislatura

Rajoy y Rivera se conjuran para forzar la abstención del PSOE

Rajoy y Rivera se conjuran para forzar la abstención del PSOE

Presión al PSOE.PSOE Esa es la consigna. Y no sólo la llevan a cabo en el Partido Popular, cuyo candidato, Mariano Rajoy, quiere someterse a una sesión de investidura en cuanto las Cortes se hayan constituido el 19 de julio. Este martes, tras una reunión entre el presidente del Gobierno en funciones y Albert Rivera, Ciudadanos se posicionó en el bloque de quienes piensan que los conservadores tienen que intentar un Ejecutivo en minoría y los demás hacer una oposición "responsable"

Cuando Rivera dejaba la puerta abierta a una abstención cuando Rajoy se someta a la sesión de investidura no sólo estaba enterrando parte de su discurso, ese en el que aseguraba que Ciudadanos no facilitaría, ni por activa ni por pasiva, un Gobierno de Rajoy. También estaba derivando toda responsabilidad a Pedro Sánchez. A los 137 diputados del PP no les bastan los 32 escaños de Ciudadanos ni el de Coalición Canaria para que su jefe de filas se mantenga en La Moncloa. Con el portazo de los nacionalistas vascos y catalanes, a Rajoy le hacen falta los votos del PSOE. En una primera votación de la sesión de investidura necesitaría mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados (176); en una segunda le bastaría con mayoría simple.

En campaña, PP y Ciudadanos se comportaron como dos partidos políticos casi antagónicos, excluyentes. Ahora, cada uno desde su posición, ambos buscan un movimiento de Pedro Sánchez para evitar nuevas elecciones. Pero también preparan el terreno para culpar al PSOE de la nueva convocatoria a las urnas si se mantiene en el 'no'.

Posición privilegiada para Sánchez

Tras la "positiva y constructiva" reunión de Rajoy y Rivera, calificativos en los que coincidieron desde PP y Ciudadanos, este miércoles toda la presión estará sobre Pedro Sánchez. A las 11.00 se reunirá con Mariano Rajoy en el Congreso de los Diputados. El PP ha cuidado mucho la escenografía, el contexto de esta cita. Sánchez, en tanto que candidato de la formación más votada, la que permite la ansiada pero desterrada 'gran coalición' de los conservadores, cerrará la ronda de contactos. Es una especie de posición privilegiada. En el PP insisten en que dado que los socialistas no quieren formar parte del Ejecutivo de Rajoy, sí tienen la oportunidad de ser la principal fuerza de la oposición permitiendo un Gobierno en minoría pero contribuyendo al desbloqueo de las iniciativas necesarias para que España "siga avanzando"

"Lo primero que hay que hacer si uno quiere ser líder de la oposición es coadyuvar a que haya un gobierno o, por lo menos, no poner zancadillas. Es lo que dice el sentido común, la responsabilidad y los resultados de las urnas", mantuvo en esta línea Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso.

Este miércoles Rajoy tendrá la oportunidad de explicar cómo ha ido la reunión con Sánchez y, de paso, hacer un balance del resto de las negociaciones. Salvo cambios de última hora, el presidente del Gobierno en funciones ofrecerá una rueda de prensa en el Congreso tras reunirse con el líder de los socialistas. Es también otra forma de presionar, puesto que el líder del PP no ha valorado hasta la fecha ninguno de sus otros encuentros. Y también si se tiene en cuenta que al término de la cita, Rajoy trasladará a Sánchez y al resto de sus interlocutores un documento, una hoja de ruta para los próximos años con "matizaciones" a su programa electoral, según precisó Hernando.

Escuchar a Rajoy

"Sánchez podrá pensar lo que quiera y responder lo que quiera. Pero antes debería tener en cuenta ese documento y pensar si la oferta es legítimamente rechazable o es lo que interesa a España y a los españoles", señala un miembro de la dirección nacional del PP en conversación con infoLibre. 

El PP está dispuesto, subraya la misma fuente, a pactar cuantas iniciativas legislativas sean necesarias. Pero también a modificar y hablar sobre las aprobadas en la pasada legislatura, cuando la oposición en pleno les acusó de utilizar sus 185 escaños como un rodillo para ningunear el debate parlamentario. Se trata de ponerle a Sánchez difícil el 'no'. Si la semana pasada la cúpula del PP pactó dar una tregua a los socialistas para que asimilaran los resultados electorales (de los 90 escaños el 20D a 85 el 26J), ahora, tras el Comité Federal del pasado sábado en el que Sánchez y los barones se ratificaron en el "no es no", han considerado necesario intensificar este tipo de mensajes.

Y si el lunes desde el PP se ponía en cuarentena la intención de Rajoy de someterse a una investidura la última semana de julio o la primera de agosto, este martes volvían a servir los mismos plazos. No le hizo falta a Rajoy ni a su partido volver a poner la idea en circulación. Fue Rivera quien, en rueda de prensa, dijo en varias ocasiones que veía decidido a Rajoy a intentarlo en esas fechas. Se trata, evidentemente, de otra invitación a que el PSOE actúe. La baza de que Sánchez dé un giro

En Moncloa mantienen que Rajoy no va a ir a una investidura en la que sabe que tiene todas las de perder, pero también le ven convencido de lo que verbalizó la semana pasada: que lo que no se consiga en julio no se va a conseguir en agosto.

"Ya sabemos lo que dijo el Comité Federal, pero si Ciudadanos va definiendo su posición –lo hará este miércoles en una reunión de su ejecutiva a primera hora– y el PP va sumando menos votos en contra de los previstos, a lo mejor deben reconsiderarlo", valora un dirigente regional conservador.

En el PP cruzan los dedos para que las presiones de Rajoy, unidas a las de Rivera, acaben provocando que Sánchez cambie de postura. Consideran que, en esta fase, las voces que en el PSOE creen que su sitio debe ser la oposición también pesarán más sobre su líder. En Génova mantienen que si pueden garantizarse la abstención de Ciudadanos y de CC, es decir, que 170 diputados no impidan una investidura de Rajoy, Sánchez va a tener muy complicado seguir con el "no es no" en el que lleva instalado desde el 20D.

A 24 horas de la reunión de Sánchez con Rajoy, en el PP insistían en que, pese a que la decisión del Comité Federal del PSOE del sábado de no apoyar a Rajoy era una mala noticia, el hecho de que esta no se hubiese plasmado por escrito podría conducir a pensar que no es definitiva.

Ciudadanos decide su voto

Rivera no sólo dejó este martes en el tejado del PSOE la última palabra, sino que no ocultó que el miércoles, casi a la misma hora que Rajoy se reúna con Sánchez, seguirá poniendo el foco en los socialistas. A las 9.30 ha convocado a la ejecutiva de Ciudadanos para que voten cuál sería el sentido del voto si Rajoy anunciara que el rey le ha encargado someterse a la investidura. Según anunció Rivera, se someterá a criterio de la cúpula de su partido qué hacer en la primera votación y qué hacer en la segunda. El reglamento establece que si el candidato no obtiene mayoría absoluta en primera vuelta, se someterá a otra votación 48 horas después. En ese caso ya le basta con una mayoría simple.

A día de hoy, Rivera no tiene ninguna intención de debatir sobre propuestas concretas para la legislatura porque, insistió, no pretende entrar en el Gobierno. Sí está dispuesto a sentarse ya a hablar con el PP para negociar sobre el techo de gasto y los Presupuestos. No obstante, el documento que trasladará Rajoy este miércoles a los grupos parlamentarios servirá al PP para tantear cómo de cuesta arriba se le puede poner la legislatura. Y es que ahora el PP está en la fase de sumar apoyos para la investidura, pero sabe que sólo con eso no le basta. Son conscientes de que sin cerrar acuerdos sobre las cuestiones fundamentales la legislatura, además de en minoría, sería muy breve.

Las fuentes del PP consultadas creen que la oferta de Rajoy estará basada en los cinco pactos que ofreció tras el 20D: crecimiento y empleo, reforma fiscal y de la financiación, social, por la educación y para el fortalecimiento institucional.

¿Y si no funciona la presión?

El PP lleva desde el 26J abonando el terreno para culpar a Pedro Sánchez en el supuesto de que tengan que volver a celebrarse elecciones. Este lunes, en rueda de prensa, lo sentenció el vicesecretario de Organización, Fernando Martínez Maillo al señalar que "si el PSOE dice ‘no’ a la investidura, dice ‘sí’ a las terceras elecciones". 

En Génova creen que España no necesita unas nuevas elecciones, pero que, en el supuesto de que no haya otro remedio, no serían ellos los más perjudicados. El PSOE, creen, pagará por haber tenido en su mano la oportunidad de desbloquear la situación y no hacerlo.

Por su parte, Ciudadanos empezó este martes a dar los pasos para que ellos tampoco aparezcan como culpables: "La opción de las terceras elecciones no es una opción. Bloquear España no es una opción", subrayó Rivera en su comparecencia ante la prensa tras reunirse con Rajoy.

En todo este contexto de presiones a Sánchez hay que incluir la ronda de los Grupos Parlamentarios con el rey. En el Gobierno y en el PP creen que Sánchez tendrá muy complicado explicar a Felipe VI por qué no facilita un Gobierno de Rajoy, el partido más votado, y por qué prefiere unas terceras elecciones en menos de un año

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