Las consencuencias de la crisis climática

El temor a un cambio en el viento mantiene en vilo a los equipos de extincion de la sierra norte de Madrid

Columna de humo producida por el incendio que se mantiene activo en la localidad madrileña de Pelayos de la Presa.

El incendio forestal que afecta a la sierra oeste de la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila continúa activo. La tregua meteorológica nocturna, con un descenso de las temperaturas, menor viento y mayor humedad, ha permitido a los retenes trabajar a gran intensidad y frenar la propagación de las llamas.

Las autoridades prevén, sin embargo, una jornada compleja. Se espera un nuevo incremento de la intensidad del viento, que podría alcanzar valores similares a los registrados el viernes, con velocidades sostenidas en torno a los 30 km/h y rachas de hasta 60 km/h. Persiste además el riesgo de que los incendios de Madrid y Ávila se unifiquen en un solo frente.

 La cercanía del fuego ha obligado, pasado el mediodía, a evacuar la localidad madrileña de Cenicientos, donde se ubicaba el puesto de mando avanzado que gestiona los servicios de extinción, según ha avanzado el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín. Martín ha pedido que se salga de forma ordenada del municipio. El puesto de mando se trasladará a Navalcarnero.

La emergencia acumula hasta la fecha casi 80.000 personas evacuadas o confinadas, unas 55.000 en los municipios madrileños y 27.000 en la provincia abulense. La cadena de desalojos preventivos se ha extendido progresivamente por una docena de localidades, entre ellas San Martín de Valdeiglesias, Robledo de Chavela o El Escorial, donde anoche se evacuó a 5.000 personas de un camping por la proximidad de las llamas.

Emergencias 112 ha desplegado un operativo especial de asistencia vecinal que incluye 17 ambulancias, unidades de vigilancia intensiva y soporte psicológico. Tanto la Comunidad de Madrid como la Delegación del Gobierno han pedido a los ciudadanos evitar los desplazamientos a la zona, no acudir a embalses ni áreas de recreo próximas y facilitar el paso de los equipos de rescate.

Sánchez unifica el mando de la emergencia

Pedro Sánchez, desplazado al centro de mando desde primera hora de la mañana del sábado, ha anunciado que los incendios de la Comunidad de Madrid y Ávila empezarán a tratarse como uno solo y que se unificará el mando de la emergencia de aquí en adelante. El presidente del Gobierno se ha expresado así tras visitar la zona afectada por el incendio de la sierra oeste de Madrid y tras asistir a la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias, donde se ha saludado con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

“Nuestra prioridad, nuestro pensamiento, nuestro objetivo está en salvaguardar las vidas de los ciudadanos, defender los núcleos poblacionales y finalmente en luchar contra los incendios”, ha dicho Sánchez, quien ha subrayado que la situación “sigue siendo compleja” por la incertidumbre de la dirección e intensidad de los vientos.

El general jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Francisco Javier Marcos, ha explicado que la decisión de unificar el mando ha sido suya y que la ha tomado para tratar la gestión de estos fuegos de manera conjunta y “ganar tiempo”.

Según los datos facilitados por el Ministerio del Interior, el frente de Ávila no ha cruzado a la Comunidad de Madrid y su avance se produce principalmente en Cebreros y en El Tiemblo. En territorio madrileño, la cabeza del avance de las llamas se establece en Robledo de Chavela y Fresnedillas de la Oliva.

Interior mantiene el desalojo completo de Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Valdemaqueda, Aldea del Fresno, Zarzalejo y Peralejo. Otras 20.000 personas siguen confinadas en San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado.

Madrid, oscurecida por el humo, y las mascarillas vuelven a la calle

El humo y la intrusión de masas de aire de origen africano han hecho que el cielo de la ciudad de Madrid haya amanecido con un color marrón y que la atmósfera desprenda un olor a quemado. Muchos vecinos y turistas han vuelto a ponerse la mascarilla y a cerrar las ventanas de sus casas, pese a que no hay riesgo para la salud.

Con una temperatura que hoy no subirá de los 30 grados, y a más de 70 kilómetros de los incendios que asolan la sierra oeste madrileña, la ciudad vive también las consecuencias de este fuego. Fuentes de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid han confirmado a Efe que no hay riesgo para la salud y que tampoco han recibido muchas llamadas de teléfono preguntando cómo actuar.

Pese al deterioro de la calidad del aire, se recomienda extremar las precauciones y reducir la actividad al aire libre, sobre todo entre ancianos, niños, embarazadas y enfermos. Desde Emergencias Madrid y Emergencias 112 recomiendan cerrar puertas, ventanas y toda la ventilación de la casa, y no permanecer al aire libre si no hay obligación.

También se aconseja proteger los ojos y la piel, para lo que se recomienda usar manga larga. La mascarilla ha de ser FPP2. Fuentes de Aena han confirmado que, pese al humo, el aeropuerto de Madrid está operando con normalidad.

Coches y casas quemados

El fuego ha dejado en la localidad de Navaluenga coches y casas calcinados a su paso. El municipio, situado en la sierra de Gredos y que permanece confinado desde el viernes, está a unos 85 kilómetros de Madrid, y junto a las localidades de Cebreros y El Tiemblo suma ya más de 8.600 personas confinadas.

Los vecinos se han sumado a las tareas de extinción del fuego, regando las tierras ya quemadas cerca de sus viviendas para evitar posibles rebrotes.

El alcalde del municipio madrileño de Navalagamella, Andrés Samperio, ha explicado a Efe que la situación en el municipio está más tranquila después de una “noche dantesca”.

En el caso de la de la urbanización de El Encinar del Alberche, en Madrid, una llamada con un escueto mensaje, “hay un incendio”, bastó para anticipàr que en tan solo 15 minutos el fuego comenzara a arrasar las casas de los 1.400 vecinos. Sus residentes se enfrentan ahora a un panorama desolador.

Emilia López es la presidenta de la comunidad de vecinos de esta urbanización de 1.700 parcelas y 1.400 residentes. Ella misma envió un mensaje a través de los canales de comunicación interna después de que los servicios de mantenimiento le avisaran de que había un incendio.

“La urbanización estaba normal y corriente, yo estaba trabajando en Madrid y me llamó mantenimiento porque había un incendio en el pinar, y me dijeron que venía hacía ahí. Llamé a la alcaldesa, y no lo sabía, y tuve que poner por las redes que los vecinos desalojaran. Si no llegamos a desalojar... esto fue 15 minutos”, ha relatado con angustia.

A partir de ahí, un panorama desolador. Los vecinos tuvieron que desalojar sus viviendas, muchas de ellas calcinadas y otras con grandes daños. Ahora que han podido acceder a la urbanización han tenido que alquilar un generador para devolver el agua a las tuberías, que también están arreglando.

Los vecinos, la mayoría alojados en casas de amigos y familiares, hacen rondas por la noche para controlar que los rescoldos no se reaviven. “Salimos por la noche para ver si hay rescoldos y apagarlos. Nos sentimos abandonados”, ha explicado López, que ha contado que también han creado un grupo para dar de comer y beber a las mascotas que se han quedado en las casas.

La solidaridad vecinal se une a la que están prestando Protección Civil, Guardia Civil y Bomberos de la Comunidad de Madrid. Aun así, López la considera insuficiente y pide más ayuda al Gobierno regional.

Esta urbanización se encuentra en el municipio madrileño de Villa del Prado, afectado por el incendio que comenzó el miércoles en Almorox, Toledo, y está a unos cinco kilómetros del casco urbano. El desalojo preventivo comenzó tras acceder el fuego a la primera línea de chalés, cuyos vecinos fueron evacuados rápidamente hacia el pabellón municipal habilitado por los equipos de emergencia.

Otros incendios activos en España

El operativo que lucha contra el incendio forestal de Ejulve, en Teruel, que afecta a 2.900 hectáreas, ha conseguido esta noche parar el avance de las llamas y contener la amenaza sobre el casco urbano de Cuevas de Cañart, una de las cinco poblaciones que siguen evacuadas de manera preventiva.

Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha destacado que los trabajos nocturnos han permitido al menos parar el crecimiento del incendio, también en la zona de Cuevas de Cañart, la población que más preocupaba.

La reactivación de las llamas durante la madrugada del viernes obligó a evacuar de manera preventiva a unas 175 personas de Cuevas de Cañart, de las pedanías de Castellote de Ladruñán y Dos Torres de Mercader y de los barrios de El Higueral y La Algecira, que siguen desalojados. De todos los evacuados, 35 han precisado alojamiento y han pasado la noche en el albergue de Alcorisa.

Bermúdez de Castro ha señalado que ha habido personas que se han quedado en algún municipio, poniendo en riesgo sus vidas y la de agentes de la Guardia Civil, cuando las evacuaciones decididas desde el 112 son de obligado cumplimiento. En concreto, 16 personas han decidido no acatar la orden del 112 enviada a través del sistema ES-Alert.

El consejero ha destacado la mejoría de las condiciones para atacar el fuego este sábado, con una bajada de temperaturas de más de 10 grados de media en Aragón y la entrada de viento del norte, aunque ha advertido de la posibilidad de otra ola de calor a partir del martes. Por este incendio siguen cortadas las carreteras A-1702, la TE-38 y la TE-8101, y este sábado trabajarán en el operativo 9 helicópteros, 7 cuadrillas helitransportadas de Infoar, 3 aviones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 10 cuadrillas terrestres, 6 autobombas, una brigada de refuerzo, una dotación de la UME, 3 bulldozer y bomberos de las diputaciones de Teruel y Zaragoza.

El incendio de La Cerollera, también en Teruel, evoluciona “muy bien”, según el consejero, que espera poder darlo por estabilizado este sábado. En el de Plan, en el Pirineo oscense, la situación se mantiene dentro de la complejidad del terreno, y se espera que ayude en la extinción la bajada significativa de temperaturas y las previsibles tormentas.

En León, el incendio declarado en Murias de Ponjos evoluciona favorablemente y mantiene evacuados este sábado a 174 vecinos de Ponjos, Rosales, Folloso, Andarraso, Trascastro e Inicio. El delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego, ha explicado tras la reunión del Cecopi que el incendio ha evolucionado bien gracias a la entrada de vientos del norte con humedad.

Los trabajos nocturnos han permitido llevar a cabo la estrategia de fuegos técnicos para impedir el avance del incendio, que se ha perimetrado en 6,5 kilómetros sobre los 8 kilómetros de la cabeza del incendio. El fuego se encuentra con índice de gravedad potencial 2, por comportar un grave riesgo a poblaciones y bienes no forestales.

La zona que más preocupaba, con las llamas amenazando la localidad de Rosales, está bien al no haber superado el arroyo ubicado en sus proximidades, mientras que los puntos más activos se encuentran en el área de Inicio y Valdesamario. A los vecinos evacuados se les ha ofrecido dormir en el albergue de las Escuelas de Riello, aunque solo seis lo han utilizado, ya que el resto ha preferido quedarse con familiares.

Durante la mañana se sigue trabajando con un amplio operativo integrado por técnicos y agentes medioambientales, seis bulldozer, seis cuadrillas de tierra, siete autobombas y cuatro cuadrillas helitransportadas, a los que se han sumado con las primeras luces del día seis helicópteros. Diego ha considerado positiva la evolución de los otros dos incendios de la provincia, en Quintela y Castropodame, lo que ha permitido reducir su índice de gravedad potencial de 1 a 0, ya que, aunque siguen activos, no tienen llama.

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En Castilla-La Mancha ha levantado la evacuación en Semillas, uno de los municipios desalojados por el incendio de La Mierla (Guadalajara), aunque mantiene esta medida en Aldeanueva de Atienza, Prádena de Atienza, Gascueña de Bornova y El Ordial, según ha informado el servicio en redes sociales este sábado. Siguen cortadas las carreteras GU-151, GU-147, GU-213 y GU-137. El incendio, declarado el 16 de julio, ha afectado a unas 32.000 hectáreas, en su mayoría en la Sierra Norte de Guadalajara, y continúa en nivel 1. Trabajan en su extinción cuatro medios aéreos, 27 terrestres y 149 personas, según el sistema Fidias de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha.

El balance de hectáreas quemadas en 2026

La superficie quemada por incendios sobrepasa ya las 125.937,66 hectáreas en lo que va de 2026, según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica este sábado. La cifra contrasta con las 24.133,26 hectáreas arrasadas en el mismo periodo del pasado año.

El ministerio ha informado también de que en 2026 ya se han registrado 32 grandes incendios forestales, frente a una media de 9 en el mismo periodo de la última década. Los datos son provisionales y corresponden al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 25 de julio de 2026.

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