POLÍTICA
El voto de centro, la gran batalla soterrada entre el PP y el PSOE
En tiempos de polarización, hay una batalla soterrada ahora mismo que preocupa especialmente en los cuarteles generales del Partido Popular y del PSOE: el voto de centro. El espacio de los que se consideran más moderados y se sitúan en mitad del tablero decantará las próximas elecciones. Y la indecisión alcanza los niveles más altos en esa franja: uno de cada cuatro electores situados ideológicamente en la media no sabe qué hará en las elecciones generales.
El concepto de centro es magmático. Y en España los partidos que surgieron supuestamente para aglutinar ese espacio no lograron triunfar y sus dirigentes acabaron engrosando las filas principalmente de opciones de derechas. Ciudadanos y UPyD son los ejemplos más claros de esos movimientos. Un teórico centro que terminó virando hacia el Partido Popular.
¿El centro es mayoritario en España? Según el último barómetro de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la media del votante español se sitúa en el 4,64 dentro de la escala ideológica que va del 1 (extrema izquierda) al 10 (extrema derecha). El 21,6% de los electores se auto ubica en el 5 (centro-centro). Y los bloques a los lados quedan así: 43% izquierdas y 30,1% derechas.
El PP va por delante
Por eso, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo buscan ese espacio, que, en términos electorales, ahora mismo está siendo dominado por Génova 13. Los datos del CIS señalan que los electores radicados en el 5 prefieren en este momento al Partido Popular (19%), por delante del PSOE (11%). Las siguientes opciones son: Vox (8%), Sumar (1,7%) y Se Acabó la Fiesta (1,6%).
En cambio, los socialistas se imponen con claridad en el centroizquierda, aquellos que se puntúan con un 4 en la escala ideológica. Pedro Sánchez arrasa en ese grupo con un 44,9%. Pero lo que obsesiona principalmente a socialistas y populares es la amplia masa de electores ubicados en el centro que no saben a quién votarán en las generales (un 24,6% en los que se dan un 5). En la última encuesta de 40dB. se recoge también que los españoles se sitúan en un 4,9 de media. En ese punto de la tabla, el Partido Popular tiene ahora mismo una intención de voto del 22,5% frente al 16,5% del PSOE.
Al centro no le gustan los actuales líderes
Ese espacio de centro (en la media del 5) tuvo sus cotas históricas más altas, en la autoubicación del CIS, durante la pandemia, llegando a superar el 31% en el estudio de junio del año 2020. Pero esa concepción del centro también se marca por los extremos. La extrema derecha, que había sido casi residual, empezó a despegar a finales de 2018, cuando irrumpió Vox. Hasta ese momento estaba en menos del 1%. Hoy un 6,4% de los españoles se sitúa en el 10 (extrema derecha). Pero a la vez, también están marcando en el último año cifras históricas aquellos que se sitúan en la extrema izquierda, ahora mismo por encima del 15% de los ciudadanos.
Otro de los elementos que distingue, a estas alturas de la legislatura, a los votantes del centro es precisamente, que registran el mayor grado de descontento con los líderes. Sánchez aparece como el preferido para ser el presidente del Gobierno en este segmento, pero solo concita el apoyo del 14,7%, mientras que Núñez Feijóo apenas supera el 11%. Y es que el dato más relevante es que el 41% no quiere a ninguno de los actuales líderes de los partidos.
Además, el centro también es voluble en cada carrera electoral, dependiendo de los candidatos y de las vías pragmáticas que se abren. Un ejemplo es Hungría, donde ha ganado un candidato muy de derechas frente a Viktor Orbán, pero en el que se han volcado tanto los centristas como los progresistas para desalojar al anterior primer ministro.
Las estrategias de Ferraz y Génova
Precisamente, en el PSOE miran mucho a los pactos entre el Partido Popular y Vox en comunidades como Extremadura y Aragón como un factor que puede hacer que los indecisos del centro terminen apoyando a Sánchez porque les aterrorizan esos acuerdos que suponen una “involución”, según fuentes socialistas.
Además, los socialistas creen que tienen una gran opción de avanzar en el voto del centro con el último movimiento de Sánchez en el Gobierno al haber aupado al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, como vicepresidente primero. Su figura moderada, técnica y profesional conecta muy bien con ese tipo de electorado. Asimismo, como señalan dirigentes del partido, no se puede crecer mucho más por la izquierda, un flanco con el que conecta directamente la propia figura del presidente.
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En el espacio a la izquierda del PSOE temen ese dominio de Sánchez, pero los socialistas señalan que se ha dado de manera natural por las políticas del presidente, pero también por la falta de unidad de esos partidos en pleno avance de la ultraderecha. No obstante, dirigentes progresistas, como señaló Jéssica Albiach, de los comunes, en una entrevista con infoLibre confían en que esta tendencia cambiará una vez haya una fórmula electoral con un candidato después del verano.
En Génova 13 confían precisamente en ese espacio para poder vencer a Sánchez en las próximas elecciones. En el equipo de Feijóo hacen este análisis: “El PP es el partido de las mayorías porque es el que mejor representa al votante centrado”. Según señalan fuentes populares, el PSOE les ha dejado un “hueco importante en ese espectro, ya que vampiriza a quien está a su izquierda”.
Por eso, los populares quieren amarrar ese voto de centro que, según sus análisis, pide “gestión, buena praxis, sensatez y sentido común”. “El PP se siente muy cómodo en el centro porque está centrado en lo que importa a la mayoría de los españoles”, indican desde la sala de máquinas de la formación que lidera Núñez Feijóo.