Zamora concentra la preocupación mientras Castellón logra perimetrar el incendio de la Vall d’Uixó
Tras la estabilización de los grandes fuegos de Madrid y Ávila, la principal preocupación se concentra este jueves en Zamora, donde el incendio declarado el miércoles en Fermoselle continúa descontrolado y ha obligado a evacuar durante la noche otras dos poblaciones. En Castellón, los avances logrados en la Vall d’Uixó han permitido perimetrar el fuego, aunque todavía sigue activo y lejos de darse por controlado.
La noche ha mejorado parcialmente la situación en Fermoselle, especialmente en los flancos norte y este, pero no ha despejado el peligro. Los frentes sur y oeste mantienen cuatro sectores activos y numerosos puntos calientes, mientras las altas temperaturas y el viento previstos para este jueves amenazan con reactivar las llamas. “No podemos ser optimistas a corto plazo”, ha advertido el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta en Zamora, Mariano Rodríguez.
La evacuación de Villar del Buey y Pasariegos durante la madrugada eleva a 14 el número de localidades desalojadas. Fermoselle y Fariza permanecen confinadas. Cerca de medio centenar de medios ha trabajado durante la noche en la defensa de viviendas y cascos urbanos, la delimitación del incendio y el ataque directo a las llamas, a la espera de que puedan incorporarse progresivamente los recursos aéreos.
En la Vall d’Uixó, la sexta jornada de extinción comienza con un escenario más favorable. El miércoles fue el mejor día de trabajo desde el inicio del incendio y permitió cerrar su perímetro, que supera los 80 kilómetros. Sin embargo, las autoridades mantienen evacuados 14 municipios, tres urbanizaciones de Betxí y una pedanía de Onda, y piden esperar otras 48 horas antes de plantear una posible estabilización.
Madrid y Ávila, por su parte, consolidan la estabilización técnica alcanzada durante el miércoles. En la Sierra Oeste madrileña, más de 40 medios terrestres y los equipos de drones han continuado durante la madrugada refrescando el terreno y rematando puntos calientes. La ola de calor obliga, no obstante, a mantener la vigilancia ante un riesgo de incendio muy alto y extremo en algunas zonas.
Fermoselle afronta el viento con cuatro sectores activos
El incendio se declaró poco después de las 13.00 horas del miércoles en una zona boscosa del término municipal de Fermoselle, dentro del parque natural de Arribes del Duero y muy cerca de la frontera portuguesa. La velocidad con la que avanzaron las llamas, favorecidas por temperaturas superiores a los 35 grados, el viento y la abundante vegetación seca, llevó a la Junta a elevar rápidamente la emergencia al nivel 2 por el riesgo para la población y los bienes no forestales.
La evolución nocturna ha permitido estabilizar los flancos este y norte, que eran los que más inquietaban al dispositivo. Sin embargo, continúan activos cuatro sectores en los frentes sur y oeste y quedan numerosos puntos calientes en terrenos de difícil acceso. La complicada orografía de los Arribes limita el movimiento de los equipos y puede dificultar el ataque si el viento vuelve a impulsar el incendio.
“La situación ha mejorado significativamente”, ha explicado Rodríguez, aunque las previsiones meteorológicas impiden confiar en que el fuego pueda quedar dominado durante este jueves. Las rachas largas de viento y el calor pueden provocar reproducciones y obligarán a concentrar buena parte del operativo en consolidar los avances alcanzados durante la noche.
Antes de las dos nuevas evacuaciones ordenadas durante la madrugada, la Junta calculaba que unas 950 personas habían tenido que abandonar doce localidades. Los desalojos de Villar del Buey y Pasariegos elevan ahora el número de afectados, aunque a primera hora todavía no se había difundido un recuento consolidado. En Villar del Buey han sido trasladados también los 25 residentes del centro de mayores a una residencia de la ciudad de Zamora.
Los primeros pueblos evacuados fueron Cibanal, Formariz, Fornillos de Fermoselle, Mámoles, Palazuelo de Sayago, Pinilla de Fermoselle, Záfara, Argañín, Badilla, Cozcurrita, Muga de Sayago y Tudera. También fueron desalojados el camping de Los Arribes, viviendas dispersas y dos residencias de mayores. Una parte de los vecinos ha sido acogida en el pabellón de Bermillo de Sayago, mientras Cruz Roja y los servicios sociales atienden a las personas desplazadas.
Los cortes de tráfico afectan a la CL-527 entre Cibanal y la frontera con Portugal, la ZA-P-2221 entre Cibanal y Fornillos de Fermoselle, la ZA-P-2222 hacia Palazuelo de Sayago y la ZA-P-2226 entre Muga de Sayago y Fariza. La Dirección General de Tráfico pide evitar los desplazamientos por la comarca y dejar libres los accesos para los vehículos de emergencia.
Nueve incendios activos, cinco de nivel máximo, asedian Castilla y León
Castilla y León mantiene nueve incendios activos este jueves, cinco de ellos en nivel 2 de peligrosidad. Además de los fuegos de Fermoselle, en Zamora, y Burgohondo, en Ávila, la atención se concentra en la provincia de León, donde San Cipriano del Condado, Veguellina y Valdelaloba permanecen en el máximo nivel autonómico.
Los tres incendios leoneses han obligado a realizar evacuaciones durante las últimas horas. En Veguellina, en la comarca del Bierzo, fue desalojada Prado de la Somoza, con una veintena de personas afectadas, para las que se habilitó el pabellón de Villafranca del Bierzo. En Valdelaloba fueron evacuadas las localidades de Pradilla y Valdelaloba, cuyos vecinos pueden ser atendidos en el pabellón habilitado en Toreno.
La situación ha obligado también a realizar varios desalojos en el entorno del incendio de San Cipriano del Condado. Fueron evacuadas la urbanización Montesol de Santa María del Condado, con 130 personas afectadas; Castro de Condado, con 50; Barrillos de Curueño, con 34; y Santa María del Monte del Condado, con otras 98.
León mantiene además dos incendios en nivel 1, en La Utrera y Moreda, mientras continúan activos otros dos focos en Caboalles de Arriba y Vega de Espinareda.
Por su parte, el incendio de Burgohondo, en Ávila, continúa activo y en nivel de emergencia nacional, pese a encontrarse técnicamente estabilizado. Los vecinos que habían sido desalojados ya han podido regresar a sus viviendas.
Castellón logra perimetrar el incendio
El fuego declarado el sábado en la Vall d’Uixó afronta su sexta jornada después de quemar unas 9.300 hectáreas. El recuento revisado ha rebajado las más de 10.000 hectáreas calculadas inicialmente, aunque la dimensión del incendio sigue siendo enorme. Su perímetro supera ya los 80 kilómetros y atraviesa buena parte de la Sierra de Espadán.
Los medios terrestres y aéreos lograron trabajar este miércoles con mayor continuidad y cerrar el perímetro, evitando que la cabeza del incendio siguiera progresando. La jornada fue “bastante mejor que días atrás”, según el director operativo, Antonio Rodrigo, aunque durante la tarde se produjeron algunas reproducciones en Artana y Onda.
Que el fuego esté perimetrado no significa que esté controlado. Dentro de la superficie delimitada quedan puntos calientes y zonas con capacidad para reactivarse, especialmente en áreas escarpadas a las que resulta difícil acceder desde tierra. Por ello, Rodrigo considera necesario esperar unas 48 horas para comprobar la eficacia de los trabajos y valorar si puede darse el siguiente paso hacia la estabilización.
La noche de este miércoles a jueves ha sido definida como “crítica”. Las condiciones meteorológicas más favorables ofrecían la oportunidad de atacar los sectores activos, pero también servían para comprobar si las líneas construidas durante el día resistían sin que aparecieran nuevos avances.
Las evacuaciones continúan afectando a catorce municipios de la Sierra de Espadán, tres urbanizaciones de Betxí y una pedanía de Onda. A las 9.00 horas está convocada una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado en el Puesto de Mando Avanzado de la Vall d’Uixó. El balance de la madrugada determinará si puede iniciarse algún regreso o si deben mantenerse las restricciones.
En la provincia siguen cortadas ocho carreteras: la CV-200 entre Almedíjar y Aín; la CV-203 entre Ayódar y Caudiel; la CV-205 entre Tales y Fuentes de Ayódar; la CV-215 hacia l’Alcúdia de Veo; la CV-219 entre Chóvar y Eslida; la CV-223 entre Nules y Onda; y la CV-2261 y la CV-230 en el entorno de la Vall d’Uixó.
Madrid continúa estabilizado
El incendio de la Sierra Oeste madrileña continúa estabilizado y sin avances desde hace días. Las mejores condiciones de la madrugada han permitido refrescar la zona y consolidar el perímetro, en el que apenas quedan puntos humeantes y prácticamente no se observan llamas.
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Más de 40 medios terrestres, apoyados por drones, han trabajado en el entorno del río Cofio, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, El Encinar del Alberche —en Villa del Prado— y el flanco que discurre por Chapinería, Colmenar del Arroyo y Fresnedillas de la Oliva.
Las restricciones de movilidad han sido levantadas en casi todos los núcleos afectados. Todavía no pueden regresar los residentes de siete urbanizaciones de Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias, situadas en el entorno del pantano de San Juan, donde los equipos revisan el arbolado y rematan los últimos puntos calientes.
El consejero madrileño de Medio Ambiente, Carlos Novillo, ha asegurado que en este momento no existe riesgo para las viviendas de esas urbanizaciones. Las restricciones se mantienen para que los bomberos puedan trabajar con seguridad en un terreno todavía inestable.