Jugar en un melonar

Emilio José Gómez Ciriano

Seguramente a algunos conciudadanos/as les habrá reconfortado la respuesta del Gobierno español a la medida tomada por el Gobierno Meloni de reforzar los controles a pasajeros llegados desde España en puertos y aeropuertos, haciendo lo propio con los que vengan al nuestro desde el país transalpino. Es posible que algunos consideren que así se restituye un supuesto orgullo nacional herido.

Sin embargo, como ciudadano europeo, no puedo alegrarme de que mi Gobierno haya caído en la trampa de jugar en el campo definido por el Gobierno italiano, en el que prima la exacerbación de un nacionalismo rancio y el desprecio a los principios que inspiran Schengen.

El cumplimiento de los tratados no es opcional. Por eso no me cabe en la cabeza que no pueda haberse adoptado una solución más creativa, más europea e igualmente firme sin necesidad de entrar en un terreno pedregoso, legitimando los argumentos torticeros que motivaron la decisión del Gobierno italiano a través de una reciprocidad ciertamente discutible.

Es necesario dejar de jugar en el pequeño melonar de los esencialismos, los miedos y la xenofobia y recuperar el campo grande de Europa

Personalmente, no me siento reconfortado porque una familia italiana que venga de vacaciones a España tenga que pasar por los controles que yo pasé cuando en su momento viajé a Italia.

Es necesario dejar de jugar en el pequeño melonar de los esencialismos, los miedos y la xenofobia y recuperar el campo grande de Europa. De una Europa de ciudadanos y ciudadanas tal y como la soñaron De Gasperi y Madariaga. Y sobre todo de una Europa que no olvide que su bienestar está construido sobre las espaldas de aquellos inmigrantes que sigue rechazando.

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Emilio José Gómez Ciriano es socio de infoLibre.

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