‘De puntillas’, ¿se ha hecho realidad la distopía que temíamos?
HBO Max ofrece ya los dos primeros episodios de los cinco que componen la serie británica De puntillas. Suficientes para disfrutar de su inmensa calidad de escritura e interpretación y para que un hormiguero de inquietud recorra el estómago mucho después de verlos.
La serie comienza de la manera más trágica: un hombre colgado de una farola en un suburbio británico. Los vecinos gritan desolados. Un rótulo anuncia el regreso a diez días antes y presenta a los habitantes de esta calle de Mánchester.
Un gay madurito en el corazón 'queer'
El protagonista, Leo, el ahorcado, interpretado por un extraordinario Alan Cumming, es un carismático gay al borde de los 60 años que dirige un pub en Canal Street, el eje de la vida queer de la ciudad.
En la puerta del adosado de al lado vive Clive, también magnífico su intérprete, David Morrissey. Un electricista rudo, machista sin deconstruir, con dos hijos jóvenes, y que no ha tenido conflictos con Leo en los 14 años de cercanía.
Mucha vida antes de la muerte anunciada
El tono de estos primeros episodios es el de una comedia dramática en la que queremos olvidar lo que hemos visto. Poco a poco se va aumentando la dosis de suspense y la necesidad de saber qué ha pasado.
La serie presenta un buen grupo de personajes que brillan, que sufren, que se afanan en sus problemas, que lo llenan todo de color. Pero entre las relaciones con chispa, la amistad, las ocupaciones cotidianas y la alegría de vivir del metraje emerge la reflexión política muy abierta y frontal que oscurece lo cotidiano.
¿Y si no vuelven los tiempos de la tolerancia?
La homofobia vuelve a llevarse. El machismo se grita en público. ¿Y si no estamos en un movimiento pendular de odio y rabia? ¿Y si no le seguirá a este un nuevo momento en el otro extremo, el de la convivencia y la tolerancia?
"¿Y si esto nunca vuelve a lo de antes?", dice un personaje. "¿Y si Trump sigue ganando para siempre?", continúa después de argumentar amargamente: "Nos han dejado salir del armario y ahora estamos todos a la intemperie, listos para que nos fusilen".
Algoritmos pro violencia
Palabras terribles que conectan con una violencia ideológica de extrema derecha que empieza a verse cada vez más descarada en democracias de Occidente. Hacia la comunidad LGTBI, hacia la mujer, hacia periodistas, políticos o activistas de izquierda.
Calentada por el anonimato de las redes, por un algoritmo que no nos quiere, a quien no le importamos según una de las tesis que mantiene el autor de la serie, el guionista Russell T. Davies.
El autor de ‘Years and years’
"Si tienes diez años, no puedes rebelarte contra el algoritmo. Esa corriente (de odio) ha sido canalizada hacia tus ojos. Si vemos lo que les está llegando (a los niños) es un milagro que no nos levantemos en armas y quememos las antenas. No lo hacemos y la cosa sigue y sigue", dice Davies a Official Pop Drop.
Russell T. Davies es autor de la inolvidable It is a sin y para la BBC de algunas de las temporadas más valoradas de la mítica Doctor Who y de una de las series distópicas más premonitorias, Years and years.
Respuesta a Donald Trump
En ella anticipaba realidades como el populismo político más grosero promocionado a través de los medios y redes y otras que están en camino. Era su respuesta a la primera elección ganada por Donald Trump y al ascenso de Boris Johnson.
En esta ocasión centra su mirada política en el colectivo queer, al que lleva dedicadas ya varias series importantes. Davies siente que ha expresado tres momentos de esa comunidad, la suya, y los ha situado en las mismas calles de Mánchester.
Trilogía informal sobre el mundo LGTBIQ+
Primero con Queer as folk, rebelde y divertida, como la juventud que representaba. Más adelante con Cucumber, un retrato de mediana edad que lidiaba con el momento de establecerse y superar las crisis de madurez y ahora con De puntillas.
Este título hace referencia a cómo hay que andar hoy en día para no despertar del odio y el resentimiento que se han apoderado de la sociedad de nuevo. "Lo que solía quedarse en una voz enfadada en la red, juro que ahora está dando un salto al mundo real. Las amenazas se están convirtiendo en acciones. Es terrorífico", añade.
El odio experimentado en primera persona
No quiere hacer de sí mismo la noticia, pero ya le ha tocado vivirlo en sus carnes. "En formas que no quiero describir porque me podría volver a pasar. Han pasado cosas en el trabajo, en casa, amenazas directas", confiesa.
Por eso se honra en subrayar que esta es una serie con integridad: "Tiene corazón. Viene de mí". Pero no es sobre él, es sobre cualquiera. "Todos estamos en peligro, todo el mundo puede ser convertido en la otredad", advierte.
Contra una nueva Edad Oscura
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A través de otro de sus personajes, la cabal amiga heterosexual del protagonista, interpretada por Elizabeth Berrington, Russell T. Davis expresa que quiere parar lo que llama "una nueva Edad Oscura".
Si Trump cambia las leyes, si se perpetúa en el poder, comenzará una nueva Edad Oscura, argumenta el personaje. "Y yo moriré durante la Edad Oscura", remata, transparentando la preocupación del autor.
La serie nos grita cual es el problema, pero no sabe cómo saldremos de esta. "Los tecnoligarcas acumulan todo el poder y ni siquiera nos miran. No existimos para ellos más que como algo que ser monetizado", afirma Davis en sus entrevistas. "¿Esto acabará por la voluntad de Silicon Valley? No", asegura conciso.