'CASO AYUSO'

La propuesta de Cs de cerrar Avalmadrid choca con el rechazo de su segundo accionista y de la patronal del sector

Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado, durante la rueda de prensa para informar sobre el Consejo de Gobierno.

“Soy partidario de cerrar Avalmadrid, de que la Comunidad de Madrid retire el capital de Avalmadrid, de cerrar una institución que está manchada y contaminada por posibles casos de corrupción”, anunció el pasado 13 de agosto el líder de Ciudadanos y ahora vicepresidente del Gobierno madrileño, Ignacio Aguado. En su lugar, propuso poner en marcha otras herramientas “más eficaces para ayudar a las pymes”.

De momento, Ciudadanos ha presentado una proposición no de ley en la Asamblea regional donde pide a la Comunidad de Madrid que “extinga” su relación con la sociedad de garantía recíproca, en el ojo del huracán desde que se conoció el trato de favor concedido a la empresa de la que eran socios los padres de Isabel Díaz Ayuso, quien fue aupada a la presidencia del Gobierno regional el mismo día en que Aguado instaba al cierre de la sociedad que los había avalado.

La Comunidad de Madrid es el principal socio protector de Avalmadrid, con el 26,1% del capital –era del 31% en 2013–. Le sigue Bankia, con el 25,3%, que a su vez es propiedad del Estado –a través del FROB– en un 61,3%. La Cámara de Comercio de Madrid tiene el 4,2%; el Banco Santander cuenta con un 3,1%; Caixabank, un 1,5%, Plus Ultra Seguros Generales, un 0,02%, y la patronal madrileña (CEIM), un 0,018%. En España funcionan 18 sociedades de garantía recíproca (SGR), una de ámbito nacional, CREA, y 17 autonómicas. En estas últimas siempre participan las administraciones territoriales. La salida de la Comunidad madrileña de Avalmadrid sería una situación inédita en el sector de las sociedades de garantía recíproca, que cuentan con una historia de 40 años detrás.

Un portavoz de Bankia defiende ante infoLibre la “utilidad” de este tipo de instrumentos financieros, que “hacen una labor muy importante de apoyo a las pymes”, destaca. “Deben existir, pero siempre con una gestión profesionalizada”, precisan, “y con presencia pública”. En cualquier caso, el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri aún no ha estudiado la posibilidad de que el Gobierno madrileño abandone Avalmadrid “más allá de las declaraciones” de Ignacio Aguado.

En parecidos términos se pronuncia Ignacio Temiño, secretario general y consejero delegado de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (Cesgar), que integra a las 18 entidades antes citadas y a la Compañía Española de Refianzamiento (Cersa), dependiente del Ministerio de Industria. “No tiene sentido prescindir de ella”, contesta Temiño cuando se le pregunta por la iniciativa de Ciudadanos para cerrar Avalmadrid, “se pierde más que se gana”. “Es absurdo no potenciar este instrumento de política económica”, subraya el responsable de la patronal de las SGR, que generan 40 euros por cada euro aportado en un aval, según sus cálculos. El sector, asegura, es “sólido”, está “muy vigilado y supervisado” por el Banco de España y funciona de forma “profesional y rigurosa”. “Sin injerencias de ningún tipo y con intereses puramente empresariales”, apunta. Las irregularidades descubiertas en Avalmadrid por el Banco de España y por una auditoría interna –avales concedidos a empresas vinculadas a miembros del consejo de administración–, así como el trato de favor a los padres de Díaz Ayuso desvelado por infoLibre los considera Ignacio Temiño “errores” cometidos “en el pasado” por una cúpula de Avalmadrid ya renovada.

Además, explica, las sociedades de garantía recíproca trabajan “muy pegadas a las comunidades autónomas”, como potenciadoras del desarrollo regional. Por eso Temiño cree que la propuesta de cerrar Avalmadrid no va a ir “más allá de las declaraciones [de Ignacio Aguado]. Dice que el sector está “incómodo” con la polémica que está rodeando a la sociedad de garantía madrileña, pero “tranquilo”. Y que lo razonable sería que el nuevo consejero de Economía se limitara a cambiar los gestores de Avalmadrid, a darles “seis meses de confianza” y después tomara “una decisión”.

Una liquidación muy prolongada

Este periódico ha preguntado también por el posible cierre de Avalmadrid al resto de sus socios protectores. Ni la Cámara de Comercio ni la patronal madrileñas han querido comentar nada al respecto. Santander y Caixabank, tras resaltar el carácter minoritario de su participación en la SGR de Madrid, tampoco han hecho declaración alguna. Fuentes del banco de Ana Patricia Botín se limitan a recordar que las supuestas irregularidades se produjeron “antes de la entrada de Santander [y Popular]” en la sociedad, mientras que fuentes de Caixabank aseguran que ni tienen “influencia en la gestión” de Avalmadrid ni tienen intención de aumentar su parte en el capital de la SGR madrileña.

Ignacio Temiño aclara que no existe “ningún procedimiento establecido” para el abandono del socio público en una SGR, pero precisa también que no hay un “automatismo legal” por el que la salida de la Comunidad de Madrid se traduzca en la desaparición inmediata de Avalmadrid. Sus estatutos sociales detallan cómo debe disolverse y liquidarse la SGR, que básicamente repiten lo establecido en la Ley sobre el Régimen Jurídico de las Sociedades de Garantía Recíproca de 1994: el acuerdo debe aprobarlo la junta general y, antes de repartirse los activos entre los socios, deben extinguirse los avales otorgados. Teniendo en cuenta que la operación media de estas sociedades es a ocho años, según explica Ignacio Temiño, la liquidación de Avalmadrid sería muy dilatada en el tiempo. No obstante, añade el responsable de la patronal de las SGR, las pymes avaladas no corren ningún riesgo financiero. Tampoco los bancos que les prestan el dinero gracias a las garantías proporcionadas por Avalmadrid, asegura.

La mitad que la SGR de Castilla y León y La Rioja

La SGR madrileña cuenta con 10.974 socios, por debajo de los que poseen Iberaval –que reúne a Castilla y León y La Rioja, y supera los 27.000 socios– y Garántia –Andalucía, 16.200–. De hecho, Iberaval es la primera sociedad de garantía recíproca española tanto por número de socios como número de avales otorgados e importe de riesgo. En 2018 la castellanoleonesa-riojana duplicó las cifras de la madrileña en avales e importe de riesgo, pese a que la potencia económica de ambas comunidades autónomas es muy inferior a la de Madrid. Ignacio Temiño descarta que esa discrepancia se deba a falta de aprovechamiento de Avalmadrid, sino que a su juicio obedece más bien a la mayor competencia empresarial en la Comunidad madrileña.

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En 2018, las 18 sociedades de garantía recíproca concedieron un total de 13.076 avales, por importe de 1.783,33 millones de euros, según el último informe anual de Cesgar. El apoyo de las SGR se ha traducido en una inversión inducida de 41.559 millones de euros y la creación de 650.802 empleos, añade el documento. De las casi 3,6 millones de empresas con menos de 250 trabajadores que existen en España, el 36,5% necesitó acudir a un banco en busca de crédito el año pasado y de éstas, la mitad necesitó un aval. De hecho, el principal problema que exponen las pymes para obtener financiación es precisamente la falta de las garantías que les piden los bancos, según los informes de Cesgar, por delante del precio. Por regla general, las pequeñas empresas necesitan solicitar un crédito sobre todo para financiar el circulante –por el desajuste temporal entre ingresos y pagos–, pero también piden avales técnicos para presentarse a concursos públicos o solicitar subvenciones y, en menor grado, para realizar inversiones.

[Puedes consultar aquí todas las informaciones desveladas por infoLibre sobre el caso Ayuso].

 

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