Francia marca el camino a Europa al prohibir las redes sociales a los menores de 15 años

Francia, a la avanzadilla de Europa al prohibir las redes sociales a los menores de 15 años.

Dan Israel (Mediapart)

El texto ha sido aprobado in extremis. Francia se convertirá en el primer país europeo, y el segundo del mundo después de Australia, en prohibir las redes sociales a una parte de los menores. El 21 de julio, último día de sesión antes de las vacaciones parlamentarias, el Senado y, posteriormente, la Asamblea Nacional aprobaron definitivamente el proyecto de ley denominado “mayoría digital”, que prohíbe el acceso de los menores de 15 años a TikTok, Instagram o X.

Se ha conseguido satisfacer justo a tiempo a Emmanuel Macron, quien en enero había fijado un calendario muy ajustado, con la intención de que la medida se aplicara a partir del 1 de septiembre para los nuevos usuarios de las plataformas, aplazándose el plazo hasta el 1 de enero de 2027 para quienes ya estuvieran registrados. El texto, que también prevé la prohibición de los teléfonos móviles en el instituto a partir del próximo curso, se limita a enunciar la norma, pero no prevé ninguna sanción.

“Francia marca el camino en Europa”, dijo toda ufana la ministra delegada de Digitalización, Anne Le Hénanff, en el hemiciclo del Senado, poco antes de la aprobación del texto. Según ella, este “concretiza una idea firme y una evidencia que hoy se impone plenamente a todos […] : debemos actuar sin demora para proteger a nuestros hijos”. La ministra dijo que guardaba  “un pensamiento especial” para las familias “que se han visto destrozadas” por las redes sociales, en alusión a los suicidios de adolescentes cuyo malestar, según sus padres, se vio alimentado por las plataformas.

El Senado aprobó la propuesta de ley con 243 votos a favor y solo 2 en contra. En la Asamblea, los parlamentarios la aprobaron con 279 votos a favor y 81 en contra: La Francia Insumisa votó en contra y el Partido Socialista se abstuvo. El texto prevé excepciones a la prohibición de las redes sociales para las “enciclopedias en línea” y los “proyectos digitales con fines educativos”.

“Es un gran avance. Francia abre el camino en Europa para la protección de nuestros niños y adolescentes. Seguimos adelante”, se congratuló Emmanuel Macron en un vídeo publicado en Instagram y X poco después de la aprobación.

La incertidumbre era mínima desde el día anterior, tras el resultado positivo, en apenas dos horas, de la comisión mixta paritaria (CMP), encargada de alcanzar un acuerdo entre diputados y senadores. Esta votación pone fin a seis meses de acalorados debates entre las dos cámaras sobre la mejor manera de “proteger a los menores de los riesgos a los que les expone el uso de las redes sociales”, por retomar el título de la propuesta de ley.

Lista frente a prohibición general

Los parlamentarios se mostraban divididos principalmente en torno a la cuestión de si establecer o no una lista que prohibiera expresamente determinados sitios web y aplicaciones, y que sometiera el uso de las demás redes a la autorización parental. Esa era la posición que mantuvieron contra viento y marea tanto el Senado como la ponente del texto en esa cámara, la centrista Catherine Morin-Desailly.

Esta se basaba, en particular, en un dictamen emitido a mediados de enero por el Consejo de Estado, en el que se consideraba que la prohibición total de todas las redes planteaba riesgos de inconstitucionalidad debido a la desproporcionalidad de la medida.

Por su parte, en la Asamblea, la ponente macronista Laure Miller, que había negociado cada coma del texto con el Gobierno, defendía la versión más amplia de la prohibición general. Y es que la Comisión Europea estaba muy atenta, al considerar que cualquier mención más precisa significaría imponer nuevas obligaciones a las plataformas, lo cual es ilegal, ya que dichas obligaciones están definidas por una directiva europea para toda la Unión Europea (UE).

En un firme “dictamen exhaustivo”, acompañado de varias observaciones, la Comisión reiteró su posición el 7 de julio. El ejecutivo europeo recordaba la importancia de “reducir al mínimo la fragmentación de los sistemas nacionales, que podría generar inseguridad jurídica o debilitar la aplicación de las normas”.

En este caso, consideró que el establecimiento de un sistema de dos velocidades conllevaría nuevas “obligaciones en materia de verificación de la edad y de consentimiento parental”. Algo que preocupa enormemente al ejecutivo, ya que el gabinete de Anne Le Hénanff no oculta su convicción de que elaborar una lista infringiría el Derecho europeo.

Mantener este principio “habría requerido nuevas idas y venidas, ya que la definición de los criterios de designación corría el riesgo de chocar con el Derecho europeo”, reconoció ante Contexte Laurent Lafon, presidente centrista de la Comisión de Cultura del Senado.

La CMP también permitió eliminar del texto toda mención a la Autoridad Reguladora de la Comunicación Audiovisual y Digital (Arcom), ya que suponía “una duplicación” con el Reglamento sobre los servicios digitales (DSA) adoptado por la Comisión Europea, tal y como se señalaba en el dictamen exhaustivo.

El Senado ha dado marcha atrás porque el Gobierno prometió a Catherine Morin-Desailly que su propio texto se examinaría en otoño

Un miembro de la comisión mixta paritaria

Oportunamente, tal y como reveló Contexte, el presidente del Consejo de Estado, Marc Guillaume, que asumió el cargo en mayo, se ha tomado la libertad de enviar una carta a los parlamentarios en la que modifica la postura de su institución, al considerar ahora que “el sistema de clasificación de las redes sociales mediante listas” podría “enfrentarse a dificultades de aplicación a la hora de identificar criterios que no se consideren contrarios a la normativa europea”.

Antes de la votación en el Senado, Catherine Morin-Desailly volvió a dar a entender su preferencia por la lista, pero aceptó sumarse a la postura del Gobierno, pero recordando desde la tribuna el riesgo “de incumplimiento de la Constitución, señalado en dos ocasiones por el Consejo de Estado, a pesar de lo que hoy parece decir su nuevo vicepresidente”.

Todo se decidió entre bastidores: el Senado ha dado marcha atrás porque el Gobierno prometió a Catherine Morin-Desailly que su propio texto se examinaría en otoño”, comenta un miembro de la CMP. En efecto, la senadora había presentado una propuesta de ley similar, sobre la exposición de los niños a las pantallas, aprobada en primera lectura en el Senado en diciembre. Una vez eliminada la parte relativa a la prohibición de las redes sociales, podría examinarse próximamente.

Modalidades poco claras

Persisten las dudas en otros ámbitos. Por parte de La Francia Insumisa (LFI), el diputado Louis Boyard sigue dudando de la constitucionalidad de la solución elegida y le preocupa el “fin del anonimato en Internet” que esta provocaría. Y es que la prohibición requiere la implantación de sistemas seguros de verificación de la edad, que no son fáciles de poner en marcha.

Poco antes de la votación, Anne le Hénanff aseguró ante la Asociación de la Prensa Ministerial que “las herramientas de verificación de la edad existen”, citando a France Identité, Docaposte (una filial de La Poste) y diversas soluciones privadas; las plataformas deberán ofrecer al menos dos soluciones distintas.

La ministra recordó que ya se utilizan mecanismos de verificación para limitar el acceso de los menores a los sitios web pornográficos. Sin embargo, no explicó cómo todas las redes sociales podrían implementar estas soluciones en unas pocas semanas para todos los usuarios de Francia.

La presidenta de la Comisión Europea considera que es necesario establecer un acceso “progresivo y gradual” de los menores a las plataformas

“Todavía hay mucha vaguedad en cuanto a las modalidades de control de edad”, lamenta ante Mediapart el diputado socialista Arthur Delaporte, quien presidió en 2025 los trabajos de la comisión de investigación parlamentaria sobre los efectos psicológicos de TikTok. “Quizá las plataformas más grandes cuenten con ingenieros para aplicar las nuevas disposiciones de aquí a principios de septiembre, pero nunca será el caso para todos los sitios afectados”, explica. “El Gobierno asegura que será flexible en estos casos concretos, pero no lo veo indicado en ninguna parte de la ley.”

El diputado lamenta, además, que no estén contempladas en la ley las funcionalidades similares a las de las redes sociales de WhatsApp (con las pestañas “Actualidad”, que pueden actuar como canales de contenido) o los comentarios de YouTube.

En definitiva, ¿cuáles serán las consecuencias concretas del texto ya aprobado, que aún debe ser examinado por el Consejo Constitucional? Serán mínimas, si damos crédito a la Comisión de Cultura del Senado, que, en un comunicado del 20 de julio, le atribuye “un alcance normativo limitado”.”La propuesta de ley, con la redacción aprobada hoy, constituye esencialmente un elemento simbólico más y un acicate para que la Comisión Europea lleve a buen término la labor que ha emprendido”, asegura el comunicado.

De hecho, Bruselas está trabajando intensamente en el tema, pero sin sumarse a las posiciones de Emmanuel Macron. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, considera ahora que es necesario establecer un acceso “progresivo y gradual” de los niños y adolescentes a las plataformas.

La investigación de Bruselas contra Meta por no proteger a los menores es sólo la punta del iceberg en la UE

La investigación de Bruselas contra Meta por no proteger a los menores es sólo la punta del iceberg en la UE

Sin embargo, el 13 de julio, el comité de expertos al que había encargado elaborar propuestas sobre el tema se limitó a sugerir la prohibición de las redes sociales y otros servicios en línea —incluidos los servicios de inteligencia artificial generativa— para los menores de 13 años.

Tal y como ya prevén las normas europeas —aunque no se apliquen—, los expertos también han pedido que se obligue a las plataformas a eliminar sus funciones más adictivas, como el desplazamiento vertical (scroll) infinito. El 10 de julio, la Comisión inició los procedimientos para obligar a Meta, propietaria de Instagram, Meta (antes Facebook) y WhatsApp, a cumplir esta norma, tal y como hizo en enero con TikTok.

Traducción de Miguel López

Más sobre este tema
stats