X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Librepensadores

Mujeres de mediana edad

Publicada el 17/02/2021 a las 06:00

Salgo de mi ostracismo. Y lo hago casi un mes después de mi regreso a ninguna parte. A este lugar indefinido que hasta otrora fue mi casa, pero ya no sé si es o seguirá siendo mi hogar. La pandemia me dejó sin defensas y su onda expansiva me arrebató todas las armas, todas las herramientas con las que hacer frente a su sintomatología emocional. En breve estaré de aniversario, de un día 1, de uno de esos primeros de mes que me cambiaron, a hostias, la vida. Desde esa fecha hasta hoy vivo al filo de una llamada, para bien y para mal. El teléfono que sonó cuando menos lo esperabas ni imaginabas y el teléfono que no suena cuando más lo necesitas, cuando anhelas, qué ironía, una llamada. Descolgar y que alguien te quiera, y no a la manera del amor romántico, sino a la manera de la profesional con experiencia que, de tanta que tiene, empieza a quedarse fuera del mercado, en territorio de nadie, a medio camino. La puta mediana edad. Ay, esos tiempos en los que yo también podía enseñar ombligo aunque siempre haya sido de caderas anchas.

No tengo hueco, no tengo espacio y, ante mis inminentes 47, me puede el vértigo de quién soy, qué he hecho con mi vida y a dónde voy. Me paraliza el miedo a perder mi independencia, que sé que mucho peor es no tener, literal, donde caerte muerto. No es mi caso, yo sé que techo y plato no me van a faltar y sólo eso, hoy, es un privilegio.“Qué palabra”. Pero hay daños colaterales en todo esto de la exclusión social y la vulnerabilidad para los que no hay ni tiempo ni ayuda. Son los daños que no se ven, en muchos casos porque ni los mostramos; los ocultamos porque nos avergüenzan, hieren demasiado. Un dolor sordo, infinito, el dolor del fracaso y del sentimiento de culpa.

Procuro ir con mi ropa más simple —difícil elección para quien conoce mi armario- cada vez que bajo al súper y pago con la tarjeta monedero para emergencias sociales. No me cuido el pelo si toca hacer alguna gestión presencial para el bono de ayuda al alquiler, y no por disimular que soy/fui clase media, sino porque ni ganas tengo ya de cuidarme. Puede que sea una forma inconsciente, incluso, de castigarme por haber llegado hasta aquí. ¿Hasta dónde? La culpa, otra vez.

Ayer, en una nueva tormenta de ideas sobre cómo y en qué reinventarme, encontré mi planeta y mi alter ego. Mi web y mi blog. ¿Y si esos son ahora mismo los únicos lugares-refugio, los únicos espacios donde sentirse a salvo? Lo de reactivar Saturno lo veo claro, no en vano me tatué sus anillos en el brazo allá por el mes de julio, pero ¿Anne Merkel? Nació, precisamente, un 14 de febrero porque se quería demasiado; hoy, ese amor ya no existe, hoy solo existen la inseguridad y la derrota, así que no parece buena idea. Su tiempo acabó, quizás como el mío. Se ha hecho mayor, nos hemos ajado a la par, por lo que ya no somos R y A; A ya no es el contrapunto de R, ya somos sólo yo; y yo, aunque sigo vistiendo camisetas de Wonder Woman, no me veo ni me siento capaz de volver a ser dibujado animado, ni heroína ni anarcopija, si quiera. Me siento un yo vulnerable y convulso, hasta incrédulo, a veces, porque una cosa es el desempleo y otra la falta absoluta de ingresos. Ese simple gesto de pillar cinco euros para un café, para desayunar fuera, que ahora tanto te lo piensas porque equivalen a leche, jamón y galletas, los pocos alimentos que en estos momentos soy capaz de tragar.

Me he formado con el sacrificio de mi madre y el beneplácito de un Estado que tuvo a bien premiar mis buenas notas. Me he currado todos y cada uno de los puestos que suman páginas de vida laboral y años de experiencia. Y hasta aquí. Es curioso que la última vez que me tuve que buscar la vida lamentaba no haber cumplido los 45 para, por lo menos, ser beneficiaria de alguna ayuda. Hoy, a punto de cumplir los 47, lamento haber cruzado esa frontera, jodida para todOs, traumática para ellAs, para nosotrAs. Mujeres de mediana edad. Invisibles incluso para los gobiernos, que siguen haciendo políticas sociales bajo el antiguo y clasista esquema de cualificada/licenciada o no cualificada/no licenciada, considerándonos a las primeras poco susceptibles de necesidad y exclusión.

Leía estos días que la salud mental está siendo relegada entre las prioridades de las consecuencias de la pandemia. Ya pasó con la crisis económica de 2008. Ya pasó, pasa siempre, para qué nos vamos a engañar. Leía también que la salud mental es un pilar básico en la construcción del estado de bienestar de un país, no seré yo quien saque las obvias conclusiones. Y no seré yo, tampoco, la que advierta del prejuicio y anormalidad con la que se siguen tratando todos los males que afectan a lo intangible, que afectan a los dolores del alma. A mí me duele por acumulación, quizás sea soberbia empezar por el principio, o situar esta herida al mismo nivel que el de la pura y dura subsistencia, pero todo suma y, en mi caso, como en tantos, todo ha ido en cadena. Del “no te quiero” al otro lado del teléfono, a unos días de la cuarentena, al “despedir no, porque sois autónomos [falsos autónomos], pero no te vamos a renovar”, apenas un mes antes de terminar el peor y más cruel de todos los años. Entre medias, el infierno del ruido, de un duelo imposible y del orgullo herido, también por teléfono: “Él no me molesta y ella es alegre y me da cariño”. La puta mediana edad, en la que ya no estamos -o eso decimos- para el amor romántico, pero tampoco asimilamos -ni nos creemos- lo del poliamor sin consecuencias. Conste que no le culpo, a mí me pudo la tristeza y en vez de cariño, simple y torpemente, le quise.

El mismo teléfono que, de repente, ha dejado de sonar. El silencio, otra forma de rechazo. Con suerte, un correo electrónico de respuesta automática dándote las gracias e informándote de que pasas a formar parte de una base de datos para cuando surja una vacante que se adecúe a tu perfil. O ese email de Infojobs creando expectativa –marketing es marketing– anunciando que hay cambios en tus candidaturas. Y tú, con una ingenuidad y una esperanza estúpidas que me siguen sorprendiendo a mí misma, vas corriendo a abrir la plataforma para comprobar que la empresa ha descartado o no preseleccionado tu CV y lo hace, además, a pesar de tener una compatibilidad algorítmica con el puesto de entre el 70 y el 95%.

Pero ay amigos, lo que no sabe Infojobs es que si estás lo suficientemente atenta puedes captar el momento en el que el reclutador te rechaza a pocos minutos de haberte inscrito ergo, en esos segundos en los que tu edad te delata, no tu capacidad, y te hacen un Delate. Es igualmente curioso cómo a pesar de mi experiencia demostrada en redes sociales, las empresas que requieren de algún experto en el tema son las más raudas y veloces a la hora del descarte. Eso sí, tener que añadir “Es imprescindible una correcta redacción, ortográfica y gramaticalmente”… es algo así como ofertar un puesto de cirujano y añadir que sepa usar con destreza el bisturí. Pero doctores tiene la Iglesia y la diferencia generacional da perspectiva y capacidad de análisis, pero no el buenrollismo y jovialidad que parecen intrínsecos a los nativos digitales. Es como una extraña regla de tres que asocia tecnologías con una determinada franja de edad, de ahí que a redactar contenidos, por ejemplo, le llamemos copywrting y, quizás, de ahí también que, al final, aunque eufemísticamente, haya que recordar y exigir volver a lo básico: Sujeto + Verbo + Predicado.

Pero nadie ha dado todavía con la cuadratura del círculo, así que mientras lucho por engañar al algoritmo para conseguir una oportunidad, vuelvo a mi ostracismo, a mi retiro de olor a sobaco y a coño, a mi búnker de cama deshecha, a la seguridad que siempre me dan las sábanas acompañadas, un metro ochenta de espacio donde cabe todo mi mundo: mi vergüenza, mi fracaso, mi ordenador, mi libreta de reinventar, algún orfidal y yo.

Rebeca Romero es socia de infoLibre

 

Más contenidos sobre este tema




23 Comentarios
  • Macu L. Macu L. 22/02/21 18:52

    Me has encogido el corazón. Siento tu dolor pero a pleno pulmón te grito que salgas ¡ya! de tu ostracismo, mujer de mediana edad, mujer en la edad difícil, mujer en tránsito entre la juventud perdida y la vejez no encontrada, mujer desempleada, mujer abandonada, mujer ninguneada, mujer invisible, mujer herida, mujer en ruina porque lo que yo leo (y veo) es una mujer sin arrugas en el cerebro, que es donde en realidad machacan, una mujer pensante y pensada, una mujer con sensibilidad, una mujer con voz propia, una mujer con palabra certera.
    La vida nos lleva, hay que conducirla y muchas veces es difícil, todo se tuerce y nos supera.
    Que la vida nos lleve a donde nunca quisimos llegar no es motivo de vergüenza y mucho menos de sentimiento de fracaso. Que estar sola es un número, el 1, y no tiene que ver con la soledad sino con el papel principal de protagonista. Que el teléfono funciona hacia los dos lados, llama a una persona amiga aunque haga mucho tiempo que no habláis. Da un paso.
    Pide ayuda, otro paso.
    Sal a la calle y respira hondo, aun con la mascarilla, y siente los pulmones y el corazón y el resto de tu cuerpo. Esa eres tu, nótate viva. Y este, es otro paso.
    Y porque estás viva reconduce todo lo que puedas estos momentos de tu vida porque habrá otros, seguro mejores (es lo más probable cuando has tocado fondo). Dando unos pasos quizás ya mañana sea mejor. O quizás sea pasado mañana.
    Que la vida iba en serio, comienza un poema de Gil de Biedma , y de hoy para mañana seguirás sin trabajo, sin pareja, sin familia cerca, sin amigas cercanas, seguirás teniendo 46 años y estarás un día mas cerca de los 47 pero estas son ahora tus cartas y tendrás que jugar con ellas. Márcate un órdago y emerge. Saca la cabeza del pozo y sonríe porque la vida te está maltratando pero estás VIVA para luchar. Y un orfidal cuando toque, que también ayuda.
    No te mando ánimo que se que, aunque ahora está escondido, lo tienes de sobra. Te mando fuerza y voluntad y un gran abrazo energético. Y deseo y espero para ti muy buenas cosas. Y pronto.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • rhmalgo rhmalgo 21/02/21 14:12

    Rebeca: no soy capaz de sentir tu pena, tu desespero, tu tristeza. Hace muuuuchos años sentí un dolor que tú me recordaste.
    Solo puedo decirte que, si pudiera llamarte por teléfono, te diría que te quiero un montón, que "alegra esa cara mi niña", que busques la forma de despegar porque la hay, y de buscar amig@s que también te llamen y te pregunten ¿Cómo quieres que te eche una mano?, y cuando lo consigas, haznoslo saber, también nosotros necesitamos alegrías.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    1

    • RRR RRR 22/02/21 16:48

      Jo, muchas gracias. Emociona de veras y no te quepa duda, por este medio o por el que sea pero te haré llegar el momento en el que haya "buenas nuevas".

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • rhmalgo rhmalgo 21/02/21 14:01

    Rebeca. No soy capaz de sentir tu pena, tu des

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Isa. Isa. 17/02/21 20:38

    A mi también me ha encandilado la destreza y, el ánimo que te acompaña. A pesar de los pesares. Gracias por contarlo.

    Saturno, un gusto. Anne Merkel "En primera persona" mayo 2016, muy pertinente, a día de hoy.

    Abrazo,

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    2

    • RRR RRR 18/02/21 11:57

      Muchas gracias. Y gracias también por recordarme el texto de Anne Merkel, aunque revisando, ese y otros contenidos, ya no sé si sentirme orgullosa o más hundida todavía, al parecer que mi vida es un bucle ;)

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • M.T M.T 17/02/21 20:05

    ¡Qué texto tan lúcido y tan certero, Rebeca, cuando llamas a las cosas por su nombre, con ese juego de las Oes y las Aes, en el Nosotras, aliñado con la Gramática, la Ortografía y las Tecnologías ¡ Qué modernidad y qué verdades!
    El paso del tiempo...y el cumplir años ¿ un demérito? Eso parece.
    Vamos a dejar los eufemismos de la experiencia y el saber.
    Me ha gustado mucho lo que dices y cómo lo cuentas. ¿ Será una cuestión de identidades y del mismo lenguaje?
    Sólo me queda felicitarte, darte las gracias y si se me permite dentro de lo tecnológico y virtual darte un abrazo.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    5

    • RRR RRR 18/02/21 11:58

      Muchas gracias, por las palabras y por el abrazo, aunque sea virtual. Va otro de vuelta.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • MIglesias MIglesias 17/02/21 15:16

    De otra mujer de algo más que mediana edad. Fui joven cuando las consignas de amor libre nos llenaban de esperanzas de cambiar el mundo, margarita en el pelo, fraternidad y romper tabús. Ahora le llaman poliamor, nosotros lo llamábamos pareja abierta, pero la experiencia enseña que en esa componenda siempre hay alguien que sufre, siempre hay una parte que pone más en la sartén y cuando el amor hace daño no es amor. Duele menos el desamor que un amor de migajas. Ahora estás sumida en el desastre, pero llegará un día que tomes posesión de todo el espacio de la cama, te despertarás desparramada sentando tus reales y el eco de esa voz al otro lado del teléfono no tendrá poder para hacerte daño, porque el poder es solo tuyo.
    Un abrazo.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    3

    • RRR RRR 17/02/21 19:03

      Muchas gracias. Sí, he hecho pleno al 15 y de hecho cada vez tengo más claro que una cosa ha llevado a la otra pero... en algún momento la cosa tendrá que ir a mejor, espero ;)

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      1

      • MIglesias MIglesias 18/02/21 13:27

        Irá mejor, seguro, y espero que nos lo cuentes como tú sabes hacerlo. Un besazo.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        1

  • Ayla* Ayla* 17/02/21 14:30

    Ánimo

    Pero no es tu fracaso, es el fracaso de esta sociedad que no sabe apreciar la experiencia.

    Es el fracaso de sólo mirar lo que van a pagar por tu trabajo, sin tener en cuenta la calidad.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    2

    • RRR RRR 17/02/21 19:04

      Muchas gracias, a veces cuando estás tan dentro es difícil ver que, efectivamente, el problema es de la sociedad y de los que tienen el poder de decidir, tú sí, tú no.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • Angel10 Angel10 17/02/21 13:38

    Muchas gracias Rebeca y cuenta con mi solidaridad, yo también como autónomo, he pasado por cosas similares a lo que te ha sucedido a ti.

    Te cuento una anécdota al respecto, un ejecutivo de una multinacional me anunció que no renovaba mi contrato de colaboración y desde la superioridad de su cargo se permitió aconsejarme que me dedicara a otra cosa, yo entonces tenía 29 años. Dos años mas tarde coincidí con el en un congreso nacional del sector, me saludo y me trató con cierta displicencia, vamos el clásico perdonavidas, mi respuesta fue fulminante, le dije que como el sabía muy bien, le llegaría su tiempo y su turno y que el no se iba a jubilar en ese cargo, pero que le garantizaba que yo si me jubilaría como director general y le di la tarjeta de mi propia empresa, la que creé para evitar que capullos como él volvieran a tenerme pillado de salva sea la parte, pues a día de hoy tengo 67 y estoy en jubilación activa como gerente de aquella misma empresa que fundé. soy una barquita de remos frente a la VI flota de las multinacionales, pero he logrado sobrevivir.

    Las he pasado y las paso de todos los colores, la libertad no es algo fácil, el sistema quiere siervos y no personas libres, y el problema no es la edad, el problema es la sociología actual donde se ha hecho valor de la juventud, en vez de hacerlo de la experiencia, otra cosa que influye, es que muy posiblemente ahora tu trabajo lo haga alguien que le sale mas barato a tu ex-empresa y además saben que tienen profesionales para elegir y nos usan como algo de usar y turar, al mismo tiempo que en su web dicen que su mayor capital es el humano, con dos cojones.

    Es el modelo, amiga y eso solo lo podemos cambiar entre todos, pero cosas más difíciles se han conseguido, se prohibió la exclavitud, se consiguieron las 8 horas, las vacaciones pagadas, la Seguridad social, las pensiones, etc. Lo primero es, ni un paso atrás y después, como decía el poeta, "A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar"

    Te deseo mucha suerte y ¡Animo!

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 3 Respuestas

    0

    5

    • alpastel alpastel 19/02/21 01:09

      Angel, tanto el articulo de Rebeca como tu respuesta me han parecido dos grandes artículos.
      Salud para todos.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

    • RRR RRR 17/02/21 19:05

      Galopemos, pues! Muchas gracias :)

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      2

    • RRR RRR 17/02/21 19:04

      Galopemos, pues! :) muchas gracias

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Jigsaw Lo Jigsaw Lo 17/02/21 09:12

    querida Rebeca:
    tras leer y releer luego babeando tu texto, estoy a punto de pedirle el telefono a tu talento para poder enamorarme de él, poquito a poco.
    Pero vamos por partes, que yo también soy como tu de los de ir a pasear por las ramas.
    Primero lo primero, amiga mía, escribes de puta madre, dicho en anarco-pijo, tienes un talento para escribir que ya le gustaría a muchos con titulito de periodista o de escritor, de manera que cuando te sientes a pensar, y además pienses en reinvención, en "salidas" en opciones de convertir tiempo y talento en "plata", recuerda que tu caso es como si Pablo Ruiz Picasso a sus 47 se tuviera que sentar a pensar si trabaja de tornero-fresador o de criador de gallinas, tú escribes.
    Otra cosa es que, en vez de dedicar tu tiempo a sembrar y recoger frustraciones ya anunciadas, lo dediques con él mismo riesgo a dar a conocer tus escritos, aquí, en la web, en el blog, pero abriéndote al universo de las letras, ya sean, berrinches literales, vomitonas, o novelas de ficción basadas en esa heroína "la mujer invisible" desgreñada y enemiga mortal de Infojobs.
    Sobre tener 47 años, queridísima Rebeca, solo te puedo decir qué, aun te faltan para iniciar otra vida de las muchas que te deseo, otra vida que puede ser mucho mejor, más templada y tranquila, mas vals que rock an roll, mas trotecito lento que cien metros lisos permanentes.
    y sobre tener afecto, respeto y admiración de otros, te aseguro que si sales a pasear a menudo cogidita del brazo de tu talento, otros muchos/as quedaran prendados de la voluptuosidad de tus neuronas (sin descartar las caderas) .
    Por ultimo lo más insignificante, aunque lo más secreto, no se lo cuentes a nadie por lo tanto.......
    Es posible ser feliz sin que la felicidad dependa de otros.
    En fin, mis disculpas por esta parrafada, y por meterme donde no me llaman, pero tu tienes la culpa, no haber sido tan jodidamente talentosa y esplendida en tu articulo.
    ¡¡ es que vas provocando!! ..........admiración
    con afecto y respeto.




    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    0

    5

    • RRR RRR 17/02/21 12:05

      Muchas gracias, no sé ni qué decir, estoy hasta sonrojada. El caso, querido amigo, es que soy Periodista, he ejercido la mayor parte de mi carrera en puestos de Técnica de Comunicación, eso sí, así que lo de escribir... lo he practicado siempre, como indico en el texto he tenido, incluso, un blog, pero nunca ha trascendido. Es cierto que nunca he querido traspasar ciertas fronteras para conseguir visibilidad, y hoy en día, por desgracia, la cosa va mucho de eso, pero... ni siquiera en el CV parece que cuenta. La mayor parte de los puestos de los que me han descartado, de hecho, implicaban tener "titulito" de Comunicación y redactar correctamente. Es probable que esté haciendo muchas cosas mal, pero que el tema edad está siendo determinante... lo tengo cada día más claro. y no sé, @RebecaRomeroR es mi tuiter, la foto es de Navidad, yo creo que ni siquiera los aparento... jajaj Pero bueno, muchas gracias de nuevo y sí, la web es más que probable que la reactive y actualice así que le mantendré a usted informado ;)

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 2 Respuestas

      0

      1

      • Jigsaw Lo Jigsaw Lo 17/02/21 13:35

        Hace lo menos 20 años que no sonrojaba a una mujer, y esa vez fue por pisarle en el metro sin querer, asi es que menudo regalo para mi.

        La foto tuya que me gusta es la de ese Planeta con el que yo sueño y en el que tu vives, o vivías.

        Mi moraleja era mas o menos, que si en vez de dedicar tiempo a enviar curriculum (sin el dato de edad) lo dedicas a "crear" tus propios proyectos narrativos y ofrecerlos, ya sea por lo civil, lo digital o lo tradicional, algo seguro que te dará resultado, porque en tu caso, como las meigas, talento haberlo, hay lo .
        no te puedo seguir en redes como twiter, porque soy alérgico y no consumo.
        Te quiero regalar, un relatiño da terra, que me publicaron aquí a mayores en Club librepensadores con titulo EL SABIO QUE ORINABA EN LOS ARBOLES, es de un gallego sabio que conocí, , ojala te guste.


        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        0

        4

        • rhmalgo rhmalgo 21/02/21 13:59

          El sabio que orinaba en los arboles. Cuánto amor me recordó. Gracias

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          0

    • pakomarti pakomarti 17/02/21 11:45

      Suerte rebeca. Buen trabajo, directo en vena

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      1

      • RRR RRR 17/02/21 11:55

        Muchas gracias. Ojalá el artículo sirva de algo, aunque sólo sea para invitar a la reflexión porque hay muchas Rebecas, me temo, que se sentirán identificadas

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        2

 
Opinión