X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Los diablos azules

Flores de preguerra

  • El grupo Renacimiento recupera la revista Floresta de Prosa y Verso, un espacio de convivencia y diálogo que vio la luz justo antes del golpe de Estado
  • La publicación fue creada por un grupo de estudiantes de la entonces innovadora Facultad de Filosofía y Letras de Madrid entre los que estaban Joaquín Díez-Canedo, Francisco Giner de los Ríos, Nieves de Madariaga o Carmen de Zulueta

Ángel Luis Sobrino Publicada 17/11/2017 a las 06:00 Actualizada 16/11/2017 a las 13:43    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir

La publicación del facsímil de una revista literaria es siempre una buena noticia, sobre todo para los investigadores y estudiosos de la actividad literaria que, gracias a estas ediciones y a la digitalización de fondos, han visto cómo se ha aligerado el imprescindible trabajo de  investigación documental, una tarea ardua y de inciertos resultados hasta hace poco. Para valorar el interés de la edición que nos ocupa, se debe saber que entre las revistas literarias del periodo republicano —y es el caso de Floresta de Prosa y Verso— sigue habiendo títulos muy poco conocidos y de difícil acceso; que de algunas revistas se han conservado solo unos pocos ejemplares, rara vez reunidos en series completas, y de otras, números de los que solo queda un original en franco deterioro y en riesgo cierto de pérdida irreparable. Dicho esto, debemos señalar que la meritoria labor  de editoriales como el grupo Renacimiento, empeñadas en la recuperación y difusión de esta parte de nuestro patrimonio cultural, no siempre recibe de las instituciones culturales el reconocimiento y apoyo que necesitarían y desearían.
  De Floresta de Prosa y Verso  se publicaron seis números como serie cerrada coleccionable entre enero y junio de 1936. Frente a lo que se pudiera pensar, la actividad cultural y literaria se desarrolló durante este periodo crítico de nuestra historia reciente con plena normalidad. No decayó la intensidad con que se había desenvuelto en años anteriores y hasta dejó sucesos y fenómenos memorables. La vida literaria ofrecía entonces un panorama rico y complejo, con líneas estéticas bien diferenciadas, aun con sus puntos de intersección, y un nuevo grupo generacional que demandaba un espacio propio.


Fue fundada y sostenida por un grupo de jóvenes estudiantes de la entonces innovadora Facultad de Filosofía y Letras de Madrid: Joaquín Díez-Canedo, Francisco Giner de los Ríos, Antonio Jiménez-Landi, Nieves de Madariaga y Carmen de Zulueta, entre otros. Contaron para la edición y promoción de la revista con la ayuda de Enrique Díez-Canedo, Juan Ramón Jiménez y otros notables de la época. El poeta moguereño, uno de los principales referentes estéticos del grupo, aportó colaboración de otros jóvenes escritores, como Juan Ruiz Peña, editor de Nueva Poesía, o Margarita de Pedroso, joven aristócrata perteneciente a su más íntimo círculo de amistades. Su influencia se aprecia tanto en la creación literaria  como en el diseño de la propia revista, que siguió como modelo el de  Obra en marcha (Diario poético) y Sucesión.


Sólo publicó creación literaria. No llevó editorial de presentación ni más nota que la breve necrológica de Valle-Inclán que cerró el primer número. Prescindió también de las habituales secciones de notas de actualidad y crítica, por lo que el lector de la serie debía situarse sin más orientación que su propio criterio ante un conjunto misceláneo, muy representativo de la creación de los jóvenes que comenzaban entonces su actividad literaria por la diversidad de las corrientes estéticas e ideológicas que muestra.


Escritores consagrados de las diferentes generaciones en activo presidieron cada uno de los números: Juan Ramón Jiménez, en dos ocasiones,  Federico García Lorca, Azorín y Vicente Aleixandre, del que se publicó en la penúltima entrega “No existe el hombre”, el poema inicial de Mundo a solas (Clan, Madrid, 1950). La excepción fue el tercer número, un especial conmemorativo del centenario de Bécquer que llevó en su primera página la rima 27 (IX) del poeta sevillano. Tras ellos, las páginas de la revista ofrecieron originales de los editores y de un numeroso grupo de colaboradores, la mayoría estudiantes también de la Facultad de Filosofía y Letras, caso de Arturo del Hoyo, Gregorio Marañón Moya o Joaquín González Muela, por ejemplo. El conjunto presenta la creación primeriza de algunos de los más jóvenes escritores del grupo generacional que comenzó su actividad literaria durante el periodo republicano, incursiones en busca de un estilo propio en las rutas  más transitadas por la creación literaria desde mediados de la anterior década en unos casos; en otros, en las más recientes o en las que se estaban abriendo entonces en circunstancias muy diferentes y en el marco de un sistema literario renovado.

Revista de espíritu abierto e integrador, hubo entre sus colaboradores militantes de Falange, como Rafael García Serrano, Manuel Aznar Acedo o Félix Utray, y escritores vinculados al grupo conservador Los Jóvenes y el Arte, como José María Marín Silva, Margarita de Pedroso o Dolores Catarineu. También, por supuesto, jóvenes republicanos, liberales y progresistas: Gabriel Celaya, aún con su primer nombre y apellido, Rafael Múgica; Ceferino Palencia Oyarzábal, exiliado junto a su familia en México; Manuel Rubio Sama, fallecido en 1937 como combatiente republicano; y David Tarancón, colaborador de La Barraca  fallecido en las mismas circunstancias. Entre quienes sobrevivieron y mantuvieron tras la guerra su actividad literaria, se hallan figuras destacadas del exilio y autores representativos de las corrientes más diversas de la posguerra en España. Merece la pena detenerse en las páginas del número 4, donde encontramos reunidos en fecha tan próxima al inicio de la guerra a Rafael García Serrano y Gabriel Celaya. El primero, con su “Manifiesto a los poetas”, 72 endecasílabos blancos  de expresa orientación fascista dedicados a ensalzar la guerra y a clamar por la derrota de la sensibilidad romántica, del decadentismo de las vanguardias y del surrealismo; el segundo,   con “Tierra”,  un buen ejemplo de la poesía combatida por García Serrano que se publicó de nuevo once años después en La soledad cerrada. Con este libro Celaya ganó en julio de 1936 el premio Lyceum Club convocado con motivo del centenario de Bécquer. La guerra impidió que Aguilar lo editara según lo convenido.

La vida de la revista concluyó al acabar el curso académico de forma natural, sin que ninguna circunstancia externa determinara su fin. El folio adicional para la encuadernación que se entregó con el último número sugería el inicio de una segunda serie de la revista a la vuelta de la temporada estival. El golpe de Estado lo desbarató todo. Ya en el exilio, Francisco Giner de los Ríos y Joaquín Díez-Canedo dirigieron en México a partir de 1945 la colección de poesía Nueva Floresta, título evocador de su primera experiencia como editores.

*Ángel Luis Sobrino es Doctor en Filología Hispánica y autor del prólogo del facsímil.
 
Volver a Los diablos azules
Correo Electrónico


Hazte socio de infolibre



Lo más...
 
Opinión
  • Verso Libre Luis García Montero Luis García Montero

    Televisión de negro

    La manipulación partidista de los medios públicos de información es el signo más claro de la degradación democrática. Y en este sentido, como en todos, las actuaciones del PP son desoladoras.
  • La Mirada Internacional Fernando Berlín Fernando Berlín

    ¿Empieza el diálogo en Cataluña de una vez?

    El periodista Fernando Berlín analiza cómo ha reaccionado la prensa internacional a la investidura de Quim Torra como president de la Generalitat.
  • Muy fan de... Raquel Martos Raquel Martos

    La maldita Torrateca

    ¿En qué se parecen Aristóteles y Quim Torra? En nada. Uno lleva gafas y el otro no, uno tiene cuenta de Twitter y el otro no, uno reflexionó y el otro no... Muy fan de Quim el incontinente.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre