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¿Surgirá en España un nuevo y potente partido verde?

Publicada el 25/03/2019 a las 06:00 Actualizada el 25/03/2019 a las 11:42
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Los dos grandes temas de fondo que recorren la sociedad de forma transversal, el feminismo y el ecologismo, tienen una clara plasmación en las calles. Pero, ¿y en las urnas? A expensas de comprobar cómo el feminismo influye en las próximas elecciones, y observando que en otros países europeos Los Verdes están cosechando notables resultados y configurándose como alternativa a la extrema derecha, cabe preguntarse: ¿Por qué en España nunca ha arraigado un partido verde con fuerte representación institucional? Para ser justos esta reflexión debería extenderse al conjunto de los países del sur de Europa, en ninguno de los cuales ha cuajado una opción verde potente, pero de momento me quedaré en España.

Los partidos verdes que surgen en países como Nueva Zelanda, Francia o Alemania recogen la herencia del mayo del 68. Con una gran heterogeneidad de situaciones en sus orígenes, tienen en común estos valores sesentayochistas que se plasman en grandes líneas programáticas que abarcan desde temas relacionados directamente con el medio ambiente hasta otros que aparentemente van más allá. Así, comparten iconos como la lucha contra las centrales nucleares junto a demandas de mayor participación social en los asuntos políticos o una crítica a los partidos tradicionales, frente a los que se presentan como una forma alternativa de hacer política. Su nacimiento y primer despegue se produce a partir de 1972, año en que se crea lo que es considerado el primer partido verde, el Values Party neozelandés. Dos años después el ecologista René Dumont se presenta a las elecciones presidenciales francesas, y ya en 1980 se funda el partido referente de los verdes en Europa, el alemán Die Grünen.

Eran años en los que España estaba empujando una transición que le llevaría a diseñar una arquitectura institucional y un sistema de partidos que ha permanecido inalterable casi cuarenta años. En aquellos momentos, en el ámbito local comienzan a formarse una miríada de asociaciones, partidos y plataformas identificados de forma más o menos explícita con el movimiento verde internacional, que recogen asimismo ese espíritu de defensa ambiental y democracia participativa. Como ejemplo, en el año 1983, 16 activistas ecologistas firman el Manifiesto de Tenerife, considerado el precursor de Los Verdes, partido fundado un año después. En dicho documento se viene a decir que es imprescindible que su voz se escuche en todas las instancias e instituciones posibles, pese al riesgo que esto supone de “ahogar al movimiento social”, porque ningún partido de entre los existentes defiende tales proclamas.

Aunque no es este el espacio para hacer una historia de los partidos verdes en Europa y su repercusión en España -para lo que recomiendo este trabajo de Florent Marcellesi, eurodiputado de Equo-, conviene tener estos datos presentes para entender de dónde venimos. En el momento clave de configuración del sistema de partidos en los primeros años de los 80, en España la fragmentación de los partidos y movimientos verdes imposibilitaba concurrir a las elecciones con buenas perspectivas. Además, el espacio político que los partidos verdes ocupaban en otros países europeos aquí estaba configurado por el Partido Comunista primero y de forma más clara por Izquierda Unida después, donde se integraron buena parte de los líderes y cuadros susceptibles de haber conformado partidos verdes homólogos a los del resto de Europa.

Ya en 2011, y tras un delicado proceso de aglutinamiento de los partidos verdes existentes en España, surgió Equo como articulador de las entidades existentes, al que se unieron personas destacadas del movimiento ecologista que hasta la fecha habían desarrollado su trabajo en organizaciones sociales –como el propio Juantxo López de Uralde, hasta entonces director de Greenpeace– y otras gentes ansiosas de construir un partido verde de nuevo tipo que diera respuestas a las carencias tanto ambientales como de cultura democrática. Como si de un “eterno retorno” se tratara, pocos años después la apertura de un nuevo ciclo político y la configuración de un nuevo sistema de partidos en el que aparece Podemos en el espacio susceptible de haber sido ocupado por un partido verde, volvió a hacer muy difícil la emergencia de una fuerza política de esas características. Equo optó por lo que muy posiblemente era la única opción en ese momento: la integración en Podemos. En el balance, unos y otros ven puntos positivos y negativos, pero hay una amplia coincidencia en señalar grandes diferencias entre Podemos y los partidos verdes que hoy avanzan en Europa. A esto hay que añadir la emergencia en los últimos años del PACMA, partido centrado en la defensa del bienestar animal, que en las últimas elecciones generales cosechó nada menos que 286.000 votos al Congreso y 1.214.000 al Senado.

El hecho de que no haya existido -por las razones mencionadas y otras que exceden a este espacio- un partido verde como tal, no quiere decir que ese espacio político no exista. Las preocupaciones sobre los desafíos ambientales están creciendo en toda Europa, especialmente entre los jóvenes, lo que significa que el ecosistema político existe y probablemente tenderá a crecer. Hoy, el “voto verde” se divide entre el PSOE, Podemos y el PACMA, pero el aumento de la preocupación social y la necesidad de actuar con urgencia ante el desafío ambiental puede modificar el escenario. O los partidos hoy existentes lo entienden y lo hacen suyo, o no es descartable que en la nueva reconfiguración del sistema de partidos emerja con fuerza una propuesta verde.
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7 Comentarios
  • Grever Grever 26/03/19 09:24

    No comparto la consideración del PACMA como integrante de los verdes o ecologistas ya que sus posicionamientos parten de una consideración "sentimentaloide" del mundo animal, muy Disney, y que poco tiene que ver con el ecologismo progresista, racional, basado en la sostenibilidad, la protección de los sistemas tradicionales de producción agropecuaria y el mantenimiento tanto de ecosistemas como de los agrosistemas sostenibles.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 26/03/19 05:14

    De hecho, la cosa es bastante peor porque las emisiones de CO2 de algunos de los países citados (EE.UU., China, India) no solo son enormes, sino que van a ir a más por varias razones: crecimiento de la población, carbón propio barato y centrales térmicas muy nuevas que no van a parar así como así. Algo de eso se puede ver aquí: https://elpais.com/sociedad/2019/03/25/actualidad/1553516507_549546.html

    Lo dicho: aunque desapareciéramos todos los españoles, el planeta no se enteraría ambientalmente hablando. No obstante, si el primero en desaparecer fuera Torra, sí que le habríamos hecho un favor a la humanidad: no ambiental, pero favor al fin y al cabo.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 25/03/19 22:51

    Voten, voten negativo, pero multipliquen si tienen la bondad. Me he tomado la molestia de buscar el consumo de energía per cápita de los países que citaba antes (https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Países_por_consumo_de_energía_per_cápita).

    Multiplicando esos valores (he usado GJ/año porque es el número más pequeño y acabo antes) por las poblaciones relativas a la de España, se ve el valor "energético" de cada país en relación al nuestro. Usaré 30 para las poblaciones de China e India, 6 para Indonesia, 5 para Brasil y 7 para EE.UU., como dije antes.

    España = 1 x 136 = 136
    China = 30 x 48 = 1440 (más de 10 Españas)
    India = 30 x 22 = 660 (unas 5 Españas)
    Brasil = 5 x 45 = 225 (más de vez y media)
    Indonesia = 6 x 32 = 192 (1,5 Españas)
    EE.UU. = 7 x 327 = 2289 (17 Españas)


    Incluso la tropical Indonesia, debido a su desopilante número de habitantes, consume más energía que la desarrollada España. Aunque relativamente pobres, China más India más Brasil equivalen a los EE.UU y esos cuatro países juntos son unas 34 Españas energéticamente hablando. Dicho de otra manera, España consume el 3% de la energía total que consumen esos cuatro países. Como dije, si desapareciéramos de golpe (empezando por Torra) pero esos otros países no, habríamos hecho a la humanidad doliente un favor más bien pequeñito.

    Pero ¿y lo bien que habríamos quedado?

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  • jorgeplaza jorgeplaza 25/03/19 19:08

    ¡Qué pena que el ecologismo prospere donde menos falta hace! Europa es un continente no muy poblado en términos absolutos (la mitad de la población de la China o la India, la cuarta parte de esas dos naciones sumadas) y con la población en declive. El consumo de energía es alto pero lo probable es que baje con la población y el aumento de eficiencia energética. En general, una zona envidiable desde el punto de vista ambiental salvo por el hecho de que está muy densamente poblada (cada vez menos, como digo) y quedan pocos animales salvajes excepto, quizá, en algunos parlamentos y en la mayoría de los gobiernos. Los problemas ambientales son globales (CO2, calentamiento global, contaminación de los mares) pero hay unas cuantas zonas del mundo que contribuyen a agravarlos mucho más que el resto y, sobre todo, que van a contribuir proporcionalmente mucho más en el futuro inmediato. Ninguna de esas zonas es Europa. En cuanto a España, aparte de descargar nuestras conciencias de una manera parecida al que le da un euro a un pobre, deberíamos considerar antes de volcarnos en la causa ambientalista que por cada español hay más de 30 chinos, más de 30 hindúes, más de 6 indonesios, unos cinco brasileños, dos filipinos y medio y más de 7 estadounidenses, que cuentan por muchos más porque consumen energía como posesos. Y que las proporciones serán cada vez mayores, porque todos esos crecen como locos y nosotros menguamos como viejos. Si los españoles, incluyendo catalanes separatistas, desapareciéramos de golpe de la faz de la tierra (que empiece Torra, de todas formas) el planeta, ambientalmente hablando, ni se enteraría.

    Pero mola lo del ecologismo. Como digo, tiene un efecto sedante parecido a darle una moneda a un pobre o incluso más: como hacerse socio de UNICEF o la Cruz Roja, por decir dos entidades a las que pago dinero mensualmente, que uno también necesita descargar su conciencia. Qué pena que allí donde están con mucho las principales fuentes de problemas ambientales el ecologismo no sea precisamente popular. Habría que convertir a Xi Jinping, pero soy pesimista porque hasta los jesuitas, con ser los jesuitas, ya pincharon en hueso con los chinos.

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    • luzin luzin 26/03/19 12:52

      Tal vez la variable a comparar sería habitantes por km2 ... y no tanto el nº de habitante por país ... y también habría que tener en cuenta el consumo por habitante ...

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      • jorgeplaza jorgeplaza 26/03/19 19:09

        No, Luzin. Para el calentamiento global lo que cuenta son las toneladas absolutas de CO2 y lo mismo vale para la explotación de recursos o la producción de desechos. La política ambiental se controla, hasta donde se puede controlar, por naciones. Ningún chino individual tiene responsabilidad sobre el clima, como lo tenemos usted ni yo, pero Xi Jingping controla despóticamente la política ambiental de 1400 millones de personas mientras que el Gobierno de España lo hace, con no mucha autonomía, sobre menos de 50 millones. Teniendo en cuenta que nosotros consumimos más energía por cabeza nuestra importancia relativa crece, pero para eso he multiplicado población por consumo por cabeza: China cuenta como 10 Españas; entre China, India, Brasil y EE.UU. cuentan como 34 veces España. España es un 3% pelado de esos cuatro países juntos en cuanto a consumo de energía; y no llega al 1,5% mundial.

        Moraleja: nuestra importancia como nación individual es, ambientalmente hablando, nula. Eso no quiere decir que no tengamos la obligación moral de aprovechar la energía o disminuir en lo posible la contaminación. Lo que he querido decir y ahora repito es que eso NO DA PARA UNA IDEOLOGÍA POLÍTICA SERIA, sino. como mucho para la sana moral y buenas costumbres que todos debemos observar.

        El ecologismo (como el feminismo, por cierto) son bastante superfluos donde son fuertes y, en cambio, serían revolucionarios justo en aquellos países donde son imposibles: EE.UU., China o India respecto al ecologismo; China, India o todos los países musulmanes, en relación al feminismo. Ya decía con razón mi amigo Ceci que "Dios le da pelos al que no tiene calva".

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  • aslaur aslaur 25/03/19 18:02

    Espero que PSOE y PODEMOS asuman claramente y con determinación este reto. No tiene gran trascendencia, pero creo que existe ya claramente en España un partido verde, se llama EQUO y suele confluir con PODEMOS. No sé si es una errata cuando se nombra a PACMA se pretende decir EQUO. Porque la afirmación de que parte de "el voto verde" se vaya a PACMA no la capto ni la comparto.

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