La portada de mañana
Ver
El 9J se convierte en la última batalla del ciclo electoral con la UE en segundo plano

Plaza Pública

Qué hay detrás de la Gran Coalición

Odón Elorza

La derecha económica y política ha encontrado un filón argumental para tratar de garantizarse la no recuperación del PSOE. Me refiero a la utilización del discurso de la herencia de Zapatero y a las proclamas en favor de una gran coalición. Esto último es como el abrazo del oso al PSOE, una versión adaptada de esa otra acusación que se resume en que PP=PSOE, tan utilizada por un abanico amplio de fuerzas que va de IU a UPyD pasando por diversos movimientos sociales.

Decir que PP y PSOE son lo mismo o que hace falta una gran coalición para "salvar a España" resultan expresiones convergentes que persiguen una pérdida de credibilidad para el PSOE. Sentado que el alcance y significado de la gran coalición, defendida estos dias por Feijó, Cañete y Pons, entre otros muchos, beneficia la posición electoral tanto de los grupos minoritarios como de Rajoy, extraña que algunos de los nuestros pudieran participar en una operación que busca debilitar al PSOE para que no levante cabeza.

Quienes teorizan en cenáculos y editoriales y quienes hacen análisis de balanceo sobre la posibilidad de una gran coalición en supuestos escenarios de especial gravedad causados por la crisis, por el agotamiento del desgastado sistema político, por la dificultad de formar gobiernos de mayoría sólida tras las próximas elecciones generales o como consecuencia de un paso final hacia el abismo soberanista en Catalunya, deberían esforzarse en poner remedio a tiempo a todo lo anterior. Pero van tarde y, encima, practican la tėcnica del avestruz, rechazan el diálogo, desprecian la reforma de la Constitución o nos amenazan alegremente con una recuperación basura de la economía a base del bombardeo de datos macroeconómicos.

Es evidente que los poderes económicos y financieros, sectores mediáticos y monárquicos seguirán apostando a favor de la gran coalición en defensa de sus intereses y temerosos del debilitamiento del bipartidismo. Pero, más allá de afianzar el poder de la derecha, la sombra que alientan de una gran coalición no ayuda a resolver los problemas a tiempo, ni es garantía para dar soluciones a la ciudadanía frente al desempleo, la exclusión y los recortes de derechos, ni vigoriza nuestra democracia, ni tampoco ayuda a que el PSOE recupere la credibilidad y su papel como alternativa real a la derecha.

¿No será, acaso, una manera de irnos preparando a medio plazo para el supuesto de que se produjeran unos malos resultados socialistas en generales? Entonces tendrían la oportunidad de poner sobre la mesa la conveniencia y tentación de un gobierno a la alemana. Por cierto, el SPD sometió esa fórmula –que cuenta allí con viejos antecedentes– y junto a las condiciones que planteó a Merkel, a una consulta vinculante entre toda su militancia.

El PSOE puede andar lento de reflejos a la hora de tomar decisiones que ya no pueden esperar pero no está dispuesto a suicidarse. No con el silencio de sus bases ni de la mayor parte de sus cuadros y dirigentes que no parecen partidarios de una gran coalición con el PP. Es más, la idea ha provocado un rechazo radical.

Pero si en el PSOE no hacemos bien los deberes desarrollando a la vuelta del verano unas primarias abiertas ejemplares que conecten con la sociedad gracias a un debate democrático y a fondo de los proyectos de sus candidat@s participantes, si no construye en el marco de un contrato ciudadano un proyecto alternativo creíble frente a la derecha y su modelo para salir de la crisis, si no recupera la pasión por la democracia, podríamos encontrarnos con la polémica sobre la gran coalición centrando las campañas de las elecciones municipales y generales.

De momento, este tipo de declaraciones ponen en guardia a las bases socialistas que han ganado una batalla, sin darla, tras "provocar" Felipe González los desacuerdos de la dirección del PSOE. Por convencimiento o por conveniencia. En cualquier caso, por una elemental estrategia de prudencia (si ahora no toca ni se ve en el horizonte, lo razonable es no crear confusión sobre ello) se debería evitar mentar la bicha de la gran coalición porque provoca una gran desorientación en la opinión pública y suministra bazas a todos los adversarios del PSOE. El debate no está cerrado.

--------------------------------------------------------------------------------------------- Odón Elorza es diputado del PSOE por Gipuzkoa

Más sobre este tema
stats