Aragón va a las urnas con el PP en manos de Vox y con Alegría como termómetro del estado del PSOE

La maquinaria de los partidos vuelve a funcionar a todo trapo. Este viernes arranca la campaña para las elecciones aragonesas del 8 de febrero tras la primera parada del ciclo en Extremadura. El Partido Popular parte como claro favorito, pero también se aleja de la mayoría absoluta soñada y volverá a depender probablemente de la ultraderecha al día siguiente de la cita con las urnas. Y, mientras, la izquierda se enfrenta a un complicado panorama al no presentar una candidatura de unidad y con un PSOE que medirá en la persona de Pilar Alegría el estado de desgaste de la formación.

La campaña llega tras los tres días de luto oficial decretados por el accidente de trenes en Adamuz (Córdoba) y después de una pequeña tregua entre los grandes partidos ante la tragedia. Pero ahora se lanzan las formaciones de nuevo al ruedo en una batalla que el Partido Popular quiere elevar a escala nacional dentro de su calculada estrategia para erosionar al Gobierno de coalición a través de victorias conservadoras en diferentes territorios (luego tocarán elecciones en Castilla y León y en Andalucía).

Sin embargo, los populares no vislumbran una mayoría absoluta, a tenor de las encuestas, y quedarán de nuevo a expensas de pactos con la ultraderecha. Actualmente están rotas las negociaciones, por ejemplo, en Extremadura para la investidura de María Guardiola. Por lo que los populares acarician una victoria agridulce.

El barómetro preelectoral del CIS hecho público este jueves hace esta fotografía: PP (25-29 escaños en las Cortes), PSOE (17-23), Vox (10-13), Chunta Aragonesista (3-5), Movimiento Sumar (1-3), Aragón Existe (1-2) y Podemos-AV (0-1). El último sondeo de Sigma Dos deja esta proyección: PP (28-30), PSOE (18-20), Vox (12-13), CHA (4-5), Aragón Existe (2), IU-Sumar (1-2) y Podemos (0-1).

Los ciudadanos aragoneses van a las urnas, según el barómetro del CIS, con tres problemas principalmente sobre la mesa: la vivienda, la sanidad y la despoblación. Y además dan la mejor nota a Jorge Azcón, siendo el único de los candidatos que aprueba (5,06), por delante de Jorge Pueyo (CHA), con un 4,68, de Tomás Guitarte (Aragón Existe), con un 4,19, y de Pilar Alegría (PSOE), con un 4,11.

Alegría y Azcón, dos viejos rivales

Azcón y Alegría son dos viejos rivales de la política aragonesa. Ella le ganó la batalla en votos en las municipales de 2019, pero un giro de última hora de Ciudadanos llevó al popular a coger el bastón de mando del Ayuntamiento de Zaragoza. Ahora sus caminos se vuelven a cruzar por la Presidencia de la comunidad en unas elecciones que han supuesto la vuelta de la socialista a la política aragonesa después de haber formado parte del Gobierno desde la gran remodelación de julio de 2021, cuando entró como ministra de Educación. Tras las elecciones de 2023, asumió también el cargo de portavoz del Ejecutivo, que le ha dado una gran relevancia mediática, aunque la derecha explota esa imagen para ganar votos alimentando el antisanchismo.

Alegría representa ahora un termómetro para el socialismo, además de que su postulación será la primera gran prueba fuego para la estrategia de Sánchez de proponer ministros-candidatos (con nombres como Diana Morant, María Jesús Montero y Óscar López). No obstante, en Ferraz y en Moncloa insisten en que las autonómicas tienen sus propias dinámicas y no son comparables a las elecciones generales. Sánchez sigue determinado, como indican en su entorno, a agotar la legislatura en verano de 2027. La exministra de Educación ha hecho una precampaña totalmente diferente, centrada en los pueblos y buscando un lado más personal frente al intento de deshumanización de la derecha contra los dirigentes de izquierdas.

En el otro lado, Azcón precisamente quiere utilizar la política nacional como elemento de confrontación contra Alegría. Ha cogido por bandera su rechazo al nuevo sistema de financiación autonómica y fue el anfitrión el pasado fin de semana en Zaragoza de un encuentro de todos los líderes del PP, bajo el paraguas de Alberto Núñez Feijóo, para denunciar un trato de favor a Cataluña, tema que despierta mucha atención en Aragón. Asimismo, el popular se ha lanzado contra la candidata socialista por su fotografía junto a Francisco Salazar después de que él dejara su cargo en Moncloa por las denuncias de acoso sexual de varias trabajadoras.

La división de las izquierdas

La cita electoral en Aragón también implica el retorno al panorama de enfrentamiento y fragmentación en la izquierda transformadora después del espejismo que supuso la experiencia de Unidas por Extremadura, que consiguió su mejor resultado histórico este 21D. En cambio, para el 8F no se ha materializado una lista en la misma papeleta y concurrirán en tres planchas: Chunta Aragonesista, Izquierda Unida-Movimiento Sumar y Podemos-Alianza Verde.

La campaña pueblo a pueblo de Pilar Alegría que descoloca a las derechas y marca el camino al PSOE

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Esa división trae a la mente el conocido fantasma del Ayuntamiento de Huesca, cuando la izquierda perdió la alcaldía por su división en cuatro listas, quedándose por poco fuera del consistorio al no superar el 5% de los votos: Podemos (4,78%), Cambiar Huesca (4,57%), Chunta (4,53%) y Verdes-Equo (4,39%). Un total del 18,27% de papeletas que se quedaron sin concejales. Para las Cortes de Aragón, en este caso, la barrera es del 3%. Y, según los sondeos, IU-Sumar y Chunta la traspasarán, pero, en cambio, hay más dudas sobre si sucederá lo mismo con la lista de Podemos-AV.

La variante regionalista jugará también un papel importante en esta carrera tan fragmentada. Y es que ahí están el PAR y especialmente Aragón Existe, que lleva como número uno a Guitarte, diputado en la anterior legislatura por Teruel Existe. El sueño ideal del Partido Popular es poder pactar con él, pero en los barómetros esa suma no llega a la mayoría absoluta. 

Los partidos enfrentan dos semanas clave antes de las urnas pensando principalmente en la bolsa de indecisos, que alcanza en estos momentos el 14,5% de la población. Pero, sobre todo, en el voto femenino, ya que en estos momentos casi el 20% de las mujeres no sabe qué papeleta introducirá o no contesta sobre qué partido puede tener su apoyo. Tanto Feijóo como Sánchez se volcarán. España, en plena espiral electoral.

La maquinaria de los partidos vuelve a funcionar a todo trapo. Este viernes arranca la campaña para las elecciones aragonesas del 8 de febrero tras la primera parada del ciclo en Extremadura. El Partido Popular parte como claro favorito, pero también se aleja de la mayoría absoluta soñada y volverá a depender probablemente de la ultraderecha al día siguiente de la cita con las urnas. Y, mientras, la izquierda se enfrenta a un complicado panorama al no presentar una candidatura de unidad y con un PSOE que medirá en la persona de Pilar Alegría el estado de desgaste de la formación.

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